Trabajo y tiempo libre ¿Son los alemanes los “campeones mundiales de las vacaciones”?

Objetivo: desconectarse
Objetivo: desconectarse | Foto (detalle): © Jacek Chabraszewski

Una economía saludable y al mismo tiempo gran cantidad de días de vacaciones. “¿Cómo lo hacen los alemanes?”, preguntan muchos desde afuera. Echemos un vistazo de cerca.

Max Mustermann es un chico modelo. El empleado de 30 años trabaja en una empresa de mediano tamaño en Berlín que produce autopartes. La compañía es muy exitosa, los empleados altamente motivados, trabajan mucho más eficientemente que la competencia internacional. Max es particularmente trabajador, pero aún tiene suficiente tiempo para su pasatiempo. Pues con 30 días de vacaciones al año puede no solo viajar semanas enteras por países extranjeros. También puede mantener una distancia necesaria del trabajo, reduciendo así el estrés.

Disculpe, querido lector, que le hayamos dicho una pequeña mentira: Max Mustermann es una persona ficticia. Sin duda, los alemanes tienen un gran éxito económico y tienen fama de tener bastantes días de vacaciones. Esto puede llevar a la conclusión de que los alemanes deben ser campeones mundiales de eficiencia, de lo contrario no podrían darse el lujo de tener tantas vacaciones.

Múltiples factores

Esto, sin embargo, es, en diferentes aspectos, un tanto simplista. En primer lugar, el éxito de una economía depende de una amplia variedad de factores, por ejemplo la orientación a la exportación, la tradición industrial y la investigación. Y en segundo lugar, los alemanes realmente tienen muchas vacaciones si se los compara con los coreanos. Pero en comparación con otros europeos, se encuentran en el promedio. Al mismo tiempo, debe distinguirse entre el derecho de vacaciones y la toma real de vacaciones. El primero es regulado por la Ley Federal de Vacaciones en Alemania. Según ello, cada empleado con un empleo de cinco días a la semana tiene un derecho mínimo de veinte días hábiles. Pero a esto se le suman –dependiendo del respectivo estado federal alemán– entre nueve y trece días festivos. Con un mínimo de 29 vacaciones garantizadas, Alemania no se encuentra en absoluto en la cima, sino claramente detrás de países como Austria (38 días), Polonia (37), Francia (36) y Finlandia (35). También países asiáticos como Taiwán (28) o Indonesia (26) ya se han acercado a Alemania en términos de requisitos mínimos.

Todas estas comparaciones son solo razonables bajo ciertas condiciones: en muchos países industrializados, los días festivos también están regulados por acuerdos de tarifas, que son más altas que el requisito mínimo legal. Y según un estudio, los alemanes no aprovechan todos sus días de vacaciones disponibles, y además, en términos comparativos, trabajan muchas horas extras en sus días hábiles. En resumen, los alemanes no son los campeones del mundo de las vacaciones, como a veces son retratados. Y sin duda no se pueden extraer conclusiones sobre su eficiencia en el trabajo a partir de tales figuras.

No es algo obvio

Desde el punto de vista actual, el derecho a vacaciones en Alemania es una cuestión natural. Pero ese no siempre fue el caso. “Hacia el final del siglo XIX, los trabajadores de algunas empresas recibían dos, tres, máximo seis días de vacaciones –¡por año!”, dice Henrik Müller, quien durante largo tiempo trabajó como editor para el sindicato ver.di. El primer acuerdo tarifario-contractual de vacaciones surgió en 1903, dice Müller: “En Stuttgart y Turingia, la Asociación Central de Trabajadores Cerveceros Alemanes logró tres días libres al año”.

Durante la República de Weimar, los sindicatos se convirtieron en la fuerza motriz de la lucha por más vacaciones remuneradas. “A menudo, en Alemania las cosas ocurren así: los sindicatos exigen algo, lo logran para empresas individuales, luego en la industria, y finalmente nacen las leyes”, dice Müller. “En 1963 se emitió una Ley Federal Uniforme de Vacaciones, que garantizaba a todos los empleados un período mínimo de tres semanas de vacaciones”. En 1975, casi la mitad de los trabajadores tenía ya derecho a vacaciones de cuatro semanas. Hoy en día, seis semanas de vacaciones son un estándar en casi todas las industrias y empresas que se rigen por tarifas, explica el sindicalista.

Además de las regulaciones relacionadas con tarifas, los llamados acuerdos comerciales también tienen un papel importante. “Sobre el tema de las vacaciones, las mesas directivas de las empresas tienen un derecho a la codeterminación”, explica Müller. “Un ejemplo son las llamadas 'vacaciones VW', en Volkswagen en Wolfsburg.” Ya que Volkswagen tiene decenas de miles de empleados, estas vacaciones son incluso relevantes para los operadores turísticos.

Distinguir entre vacaciones y tiempo libre

Prácticamente nadie disputa hoy en día el hecho de que suficientes vacaciones son indispensables para los empleados. “Las vacaciones activan procesos de recuperación física y mental”, dice el psicólogo laboral y organizacional Wladislaw Rivkin, investigador en el Instituto Leibniz para la Investigación del Trabajo, en la Universidad Técnica de Dortmund. “Lo importante es desconectarse del trabajo cuando se está en vacaciones”, dice Rivkin. Los científicos llaman al “separación psicológica”: solo quien distingue bien entre el trabajo y el tiempo libre puede protegerse del estrés en el trabajo. Sin embargo, no es necesariamente una cuestión de días de vacaciones, dice Rivkin. “Es importante que uno realmente se desconecte, por ejemplo al no responder correo de trabajo o realizar llamadas telefónicas profesionales en los viajes de vacaciones”.

Muchos cambios

En el tema “vacaciones”, muchas cosas cambiarán en el futuro, según Rivkin. Esto se debe principalmente a la creciente digitalización del trabajo. La digitalización ya modificó el lugar y las horas de trabajo, y por lo tanto también los requisitos de las licencias vacacionales. Rivkin da un ejemplo: “Si puedo trabajar desde casa y cuidar al mismo tiempo a mis hijos, no necesariamente debo tomar vacaciones cuando mi hijo está enfermo”. El trabajo no presencial no es posible en todas las industrias, por ejemplo en el sector de la fabricación. Al tiempo, la digitalización contribuye a la flexibilidad de muchas condiciones laborales. “Por supuesto, siempre habrá vacaciones de varias semanas por año, pero también una tendencia a períodos de vacaciones cada vez más cortos”.