Deportes Extremos en Alemania El Placer del Riesgo

Cada vez más alemanes se dedican en su tiempo a libre a deportes extremos
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Cada vez más alemanes se definen a través de su tiempo libre. Buscan el “subidón” especial – escalar sin seguridad, el puentismo en los riscos. El deporte extremo ha llegado al centro de la sociedad.

Cuando los deportistas extremos se tiran de las vertientes nevadas o se lanzan desde varios metros de altura muchos se preguntan moviendo la cabeza: ¿Por qué? Ellos graban sus vivencias en vídeo, distribuyen sus grabaciones en YouTube y dejan así otros participar del estímulo de lo extremo. Los espectadores frente a la pantalla muchas veces no se pueden explicar cómo algunos arriesgan su salud, incluso su vida, para el deporte. Es osadía, el placer del riesgo o el deseo de ser un héroe. ¿Qué es lo que buscan esas personas en el límite?
 
Una respuesta es: a los deportistas extremos les importa el “flow”. Los psicólogos deportivos entienden esto como un estado en el cual una persona se vuelve uno consigo mismo, se entrega completamente a lo que está haciendo, fluye dentro de su acción. En las investigaciones los deportistas afirman que en el “flow” todo se siente tan fácil, todo ocurre solo. El que ha experimentado este estado una vez siempre quiere volver a vivirlo – y descubrir dónde están sus límites. Hasta el extremo. Estas personas quieren salir de su zona de confort. Y ésta es diferente en cada persona. Los científicos distinguen entre los que buscan “Low” –Baja- y “High Sensation” –Alta Sensación. A unos ya les basta con un cambio de trabajo o una mudanza para salirse de su trote cotidiano que es seguro pero aburrido. Los deportistas extremos que buscan “High Sensation” necesitan en su deporte cada vez nuevas y complejas impresiones, y quieren siempre superar sus marcas. Para ello, les parece que también vale la pena correr riesgos físicos y sociales.
 
En qué consiste exactamente un deporte extremo es difícil de definir ya que para cada uno extremo significa otra cosa. Para alguno, una maratón es una empresa totalmente loca mientras otros entrenan durante días para las corridas ultra o bucean sin aire a presión en las profundidades del mar. Lo más extendido en Alemania son las corridas de perseverancia extremas o las carreras ciclistas, el salto BASE, el freeriding (snowboard en nieve virgen) o escalar sin seguridad. La búsqueda de la sensación puede dejar impronta en localidades enteras. A muchos saltadores BASE alemanes, por ejemplo, les gusta ir a Austria o a Suiza para sus saltos al precipicio. Lauterbrunnen cerca de Berna incluso fue llamado por una revista “el valle donde las personas caen del cielo”. Y en la que ocurren más accidentes mortales de saltadores BASE.

SABEN LO QUE ESTÁN HACIENDO

Puede sonar absurdo pero: los profesionales entre los deportistas extremos saben lo que están haciendo. En vez de espontáneamente entregarse al placer del riesgo se preparan meticulosamente, conocen sus capacidades y límites. A parte de la condición física no cuenta solo la voluntad sino también las condiciones exteriores. Es decir, el tiempo como, por ejemplo, el viento que en el caso del salto BASE decide sobre vida y muerte si el deportista llega muy cerca de una roca. Pero evaluar bien esas condiciones y llegar al “flow” es precisamente el estímulo para ellos. En las grabaciones de YouTube, sin embargo, la preparación meticulosa y el entrenamiento largo no importan. Ahí es solo el momento lo que cuenta – y solo ése se muestra. El deporte extremo también vive de esas imágenes que parecen increíbles, con las cuales los deportistas dejan a otros participar en sus logros extremos. “Lo que queda grabado en imágenes es lo que nos va a sobrevivir”, dice el filósofo austríaco Konrad Paul Liessmann. A los deportistas extremos les importa “plasmar la fugacidad del instante, si puede ser, para toda la eternidad”. Pero es precisamente esa comercialización mediática que inspira a muchos inexpertos a probarlo también.

2.591 HORAS DE TIEMPO LIBRE AL AñO

Entonces, algunos convierten su tiempo libre en recorridos de desafío deportivo. Un cruce a los Alpes, el otro trata de hacer parapente, el siguiente va a una expedición al ártico. Una maratón casi parece algo aburrido. ¿Es nuestra sociedad cada vez más extrema? Según un estudio de Freizeit-Monitor los alemanes disponen en 2016 de 2.591 horas de tiempo libre. Esto representa un 30% del tiempo del que disponen en total. Cada vez más alemanes se definen a través de su tiempo libre. Lo extremo se ha convertido en una tendencia y ha llegado al centro de la sociedad.
 
Un problema para muchos deportistas amateur: no saben estimar exactamente sus capacidades. En realidad, el “flow” lleno de adrenalina contiene riesgos para ellos: “En este estado sin reflexión alguna uno tiende más bien a ignorar los riegos”, dice Marie Ottilie Frenkel, psicóloga deportiva en la Universidad de Heidelberg. En un estudio descubrió que los que buscan “High Sensation” saben manejar mejor las situaciones extremas que otras personas. Emiten menos de la hormona de estrés Cortisol, tienen una frecuencia cardíaca menor y se sienten cómodos con cierto tipo de riesgo. Pero solo con un entrenamiento prolongado los profesionales saben evaluar sus capacidades y las situaciones extremas. Ellos le tienen miedo a algo completamente distinto: una vida cotidiana organizada, tres hijos, un perro. Solo pueden negar con la cabeza este tipo de límites.