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Dilatación incierta (recorte)Dilatación incierta (recorte) © Luisa Richter

Luisa Richter – Vida y Obra
Antes de 1960

1928

Luisa Richter nace el 30 de junio en Besigheim, pequeña ciudad medieval del estado de Baden-Württemberg, al suroeste de Alemania, en la confluencia de los ríos Enz y Neckar, la misma región de Suabia donde nacieron Schiller, Hölderlin y Schelling. Fue bautizada con el nombre de Louise Kaelble. Su padre, Albert Kaelble (nacido en Brackenheim en 1882) era arquitecto e ingeniero civil y trabajaba en el Ministerio de Obras Públicas de la región. Su madre, Gertrud Unkel de Kaelble (nacida en Diemeringen, Alsacia en 1902), era aficionada al piano y al canto.
Las estructuras arquitectónicas y una vida romántica le fueron entregadas desde muy temprano y tendrán una influencia perdurable a lo largo de su vida: en sus cuadros, que serán impulsos por construir utopías, y en sus collages, cuyos fragmentos tratan de mostrar la vida con todas sus influencias unidas en una imagen.
“Felizmente tuve un padre especial, que me introdujo en los caminos prohibidos del arte durante esos años en Alemania”, recuerda la pintora. Su padre “acostumbraba a leer fragmentos de las Escrituras antes de cada comida, sabía hacerse entender con la mirada y se hundía con frecuencia en la lectura”.

1932

Primeros dibujos registrados de la artista


1933

Asciende Hitler al poder: con la fundación de la Reichskultur-Kammer, desaparece toda actividad vanguardista del arte en Alemania. La Bauhaus es cerrada y se inicia la persecución de los pintores expresionistas.


1935

Heidegger publica “El origen de las obras de arte”, cuyas observaciones marcarán las tendencias intelectuales de la posguerra.


1939

Ingresa a la escuela en Besigheim.
Hitler invade Polonia en septiembre, estalla la Segunda Guerra Mundial.


1940

Alemania ocupa Francia en junio. A pesar de la guerra y su drama, Louise Kaelble continúa sus clases de piano y ballet hasta el año 1945.


1941

Se cambia al liceo para muchachas Mathilde, Ludwigsburg, a 16 km de su ciudad natal.
Con la ofensiva alemana contra la Unión Soviética y la incorporación de Estados Unidos a la guerra después del ataque japonés a Pearl Harbor, la guerra europea se convierte en un conflicto mundial.
A la casa de los Kaelble se incorpora la prima Lotti Kleinknecht, exiliada desde Beirut y considerada por la propia pintora como una hermana.


1942

Participa en organizaciones juveniles nacionalsocialistas.
Uno de sus futuros autores predilectos, Albert Camus, publica en la París ocupada “El Extranjero”, novela en la cual la observancia de los preceptos sociales aliena la libertad del individuo. Fautrier, también en París, inicia sus indagaciones con la materia pictórica en su serie “Otages” (“Rehenes”) y Sartre publica “El ser y la nada”.


1943

La derrota alemana en Stalingrado cambia el curso de la guerra. En este combate participa un joven oficial de la Aviación, Hans Joachim Richter (Berlín, 1917 - Caracas, 1987), quien luego se convertirá en el esposo de Louise Kaelble.
Del inicio de los ataques al suelo alemán, la pintora recuerda: “Al principio uno corría y se protegía en los subterráneos, después ya no prestaba atención a las sirenas. Los aviones norteamericanos bombardeaban y ametrallaban, mientras yo recitaba declinaciones latinas o el Fausto de Goethe”.


1944

El pintor Richard Duschek llega de Berlín a Besigheim y habita cerca de los Kaelble. En la mesa diaria surgen conversaciones entre los asilados y escondidos, como Erich Sopp, un editor de literatura prohibida, el escritor Hugo Hertwig, un tío judío; el ingeniero Eugen Grau, con su mujer y su suegra, quienes llegaron con un busto de Hitler y una jaula de canarios, salvados del bombardeo en Stuttgart. El busto fue enterrado en la misma noche de su llegada para no convivir con ese símbolo.


1945

El derrumbe de la pesadilla imperial alemán acaba con la capitulación, en el mes mayo, que da fin a la guerra de Europa.
Friedrich, único hermano de la pintora (nacido en 1926), muere trágicamente pocos meses después de la rendición cuando desactivaba minas en Besigheim.
La artista sigue estudios en la Waldorfschule (Escuela Rudolf Steiner) en Stuttgart. Pinta su primer autorretrato y escribe e ilustra un cuento de hadas.


1946

Inicia sus estudios de pintura en la Academia Merz y poco después en la Escuela Independiente de Arte (hasta 1948), donde maestros como Hans Fähnle, Rudolf Müller y Fritz Dähn la acercan al tema: cuerpo humano del expresionismo.


1947

Apogeo del expresionismo abstracto en Estados Unidos. Pollock inicia su técnica de goteo. Willi Baumeister, el futuro tutor de la pintora, publica “La incógnita en el arte”, que será libro doctrinal del arte no figurativo en Europa. Como señala Anna Moszynska, “al final de la guerra, pocos pintores abstractos quedaron ofreciendo un liderazgo, a excepción de Willi Baumeister (1889-1955), quien había pintado en forma clandestina bajo el nazismo, hasta el final de la guerra. Después de 1945 emergió como un fuerte defensor de la pintura abstracta”.


1948

Ingresa a la Academia Nacional de Artes Plásticas de Stuttgart y de inmediato a la clase de Willi Baumeister, con quien permanecerá hasta la muerte de éste, en 1955. Las teorías de Baumeister sobre el plano y la contraposición, así como las “escrituras” simbólicas y las referencias culturales, emergerán constantemente en la obra futura de la pintora.
Para Baumeister la pintura pareció plantearse siempre la alternativa de un regreso a las mitologías con un lenguaje actual: Herbert Read comparó algunos de sus trazos con cuneiformes que escriben su versión personal de algún poema mesopotámico, del Gilgamesch-Epos.
En la obra de Luisa Richter será común usar la palabra como un elemento gráfico, semántico o simbólico de su mundo personal. Curiosamente, durante estos años de aprendizaje, que incluyeron continuos viajes y residencias prolongadas en París y Roma (donde vería por primera vez a Malevich, Mondrian y Pollock), la confrontación de Luisa Richter era figurativa: “yo continuaba tratando de desarrollar la dialéctica entre figura y abstracción”.


1949

Colabora como ilustradora en las revistas “Stuttgarter Leben” y “Die Welt der Frau”, en la casa editorial (Egon) Schuler. Baumeister funda con Bissier y otros artistas el grupo Zen 49, que difundirá la abstracción con el plano.


1950

Asiste a los cursos de Max Bense, filósofo existencial, en la Universidad Técnica de Stuttgart. Se familiariza con los libros de Kierkegaard y Heidegger: la filosofía se vuelve para ella un método de análisis del hecho estético.


1952

Encuentro con Kurt Leonhard (Berlín, 1910- 2007), en Stuttgart-Esslingen, con quien mantendrá de aquí en adelante una estrecha unión amistosa. Además de poeta y traductor de Cioran y Michaux, Leonhard ya había publicado, en 1947, “El plano sagrado”, donde estudiaba los fenómenos de la abstracción en la pintura contemporánea. Sin embargo, no han sido sólo las teorías críticas de Leonhard las que seducen a la pintora sino una presencia emblemática cuya poesía e ideas generan en ella continuas imágenes y paráfrasis gráficas y verbales. Con palabras de la propia artista, Leonhard ha sido “una incitación a reflexionar”.
La artista recibe el Premio de Arte Juvenil de Württemberg, el “Kunstpreis der Jugend”. La revista del Instituto para Relaciones con Países Extrajeros de Stuttgart, al escribir sobre artistas alemanes en París, señalaba que Luisa Kaelbe “busca como pintora una objetividad pictórica sin renunciar, como lo demuestra, sobre todo en las gráficas, con una capacidad impresionante, a la gracia de la línea y el movimiento”.
Primera exposición colectiva: Kunst im Kreis en Ludwigsburg, e inicia su participación en las colectivas de la Federación de Artistas de Württemberg que continuará durante los siguientes tres años.


1953

Tàpies inicia su etapa matérica, cuyos elementos –arena y masilla- recuerdan los cuadros-paredes de Baumeister. La artista participa en una muestra colectiva organizada en el Instituto Alemán-Francés en París.

1955

Año decisivo para la pintora: el 30 de agosto Luisa Richter encuentra a su maestro Willi Baumeister sin vida frente a su caballete en su estudio en Stuttgart. El 6 de septiembre se casa con el ingeniero civil Hans Joachim Richter en Berlín-Charlottenburg. Desde entonces Luisa Kaelble abandona el apellido paterno. En diciembre un buque de carga la trae a la que será su residencia definitiva: Caracas, en donde vivía su esposo desde 1953. Su primera impresión visual: los cortes de tierra, los cuales inspiraron desde el comienzo su pintura en Venezuela, nombrada por los críticos “pintura informalista”.


1956

Nace su primer hijo, Thomas Alexander


1957

Estadía en Alemania.


1958

Su participación en el XIX Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, en Caracas con cuatro monotipos, y en el Salón D´Empaire de Maracaibo, la incorporan en la actividad cultural venezolana.
Para ese entonces la “abstracción lírica” de Luisa Richter, en realidad la proposición de reflexiones sobre la bidimensionalidad, tiene suma importancia en la corriente plástica del país, dominada por el constructivismo geométrico y las primeras incursiones del cinetismo.


1959

Primera individual en el Museo de Bellas Artes de Caracas. Algunos de esos cuadros transparentaban incluso en su temática la influencia de su tutor (como “Jeroglíficos” o “Gilgamesh”).
Con una pieza de 1959, “Bajo el árbol de Baumeister”, concluye su presencia directa.
“Motivada por la estratigrafía que observa en los cortes y movimientos de tierra que se hacían para obras de vialidad, fue pionera de la texturización del lienzo, con muy pocos colores (al inicio monocromática, incluso), a fin de obtener valores estéticos de un vigor alusivo a la tensión entre la subjetividad y el comportamiento de la materia ‘geológica’. En ella, como en otros artistas que entonces incursionaban en el informalismo, hay un componente de espiritualidad expresiva que se irá afinando en el lirismo, en exploración de los estratos psíquicos hacia lo transfenoménico, como se puede apreciar en su itinerario plástico a partir de los años 60 hasta nuestros días”.
Participa en el XX Salón Oficial Anual de Arte Venezolano, con tres óleos: “Evento”, “Transparente” y “Modulación suave”. En esa ocasión le es conferido el Premio José Loreto Arismendi.
Una exposición organizada con Luisa Richter en Maracaibo, “Espacios Vivientes”, reúne los exponentes del informalismo en Venezuela marcando así el “punto de partida” de este movimiento.