Acceso rápido:
Ir directamente al segundo nivel de navegación (Alt 3)Ir directamente al segundo nivel de navegación (Alt 3)Ir directamente al primer nivel de navegación (Alt 2)


Leyson Ponce

Leyson Ponce: Retrato
Leyson Ponce: Retrato | © Luis Alonso

De alguna forma se remarca tu identidad cuando se es emigrante aunado a que una inédita reflexión se suscita sobre lo que se es y lo que se hace. Se trata de un proceso de vida y creación.

¿Qué significa para usted la palabra emigrante? 

Emigrante es una palabra que me remite primero a la apertura de algo. En este sentido, en mi profesión en la danza, la experiencia creativa es una forma de emigrar, se parte de un punto que se abre para llegar a algo más allá de lo real (…). Un emigrante tiene en esencia esa búsqueda pero las razones pueden ser múltiples cuando se emigra, por lo que este paralelismo con el movimiento lo planteo como una referencia que se hace común al proceso que conllevan ambas situaciones en las que nunca dejarás ser un creador y un emigrante (…).  Volviendo al paralelismo entre arte y vida e intentando establecer una perspectiva común; el emigrante debe forzosamente ser un creador porque persigue perennemente una libertad que vislumbra siempre como horizonte. En sí, se gesta un quiebre que lo determina como un antes y un después donde identificará en su devenir, lo insospechado de una nueva cultura.

 ¿Cómo eligió el país en el que vives? ¿Cuáles fueron las motivaciones? 

España ha sido mi tierra adoptiva por varias razones. En lo académico he llevado a cabo en este gran país dos maestrías y actualmente estoy preparando la defensa de mi Tesis Doctoral en Filosofía del Arte en la Universidad de Salamanca. De igual manera estoy casado con un español y en el ámbito de las artes mantengo una relación artística con la coreógrafa madrileña Carmen Werner, directora de Provisional Danza, Premio Nacional de Danza en España en 2007. Es decir, que motivaciones de peso he tenido para esta elección. España ha sido el país que elegí y que me eligió. De hecho, residenciarme de manera definitiva era parte de un sueño a largo plazo, cuando tuviese más de sesenta años; quería seguir ofreciendo en mi país Venezuela, lo que la experiencia te permite calificar como lo mejor de ti ; pero la crisis en todo su sentido, fue el impulso definitivo para esta migración.
 
Leyson Ponce: La divina comedia. Leyson Ponce: La divina comedia. | Foto © Alceu Bett
¿Cómo ha sido su incorporación a la nueva cultura: siente que ha transformado la suya? 

Por fortuna España no representa una cultura disímil a la mía como pudo haber sido la cultura alemana cuando estudié danza en la Folkwang Univesität der Künste en Essen, durante cinco años en mi juventud. Pude adaptarme por la pasión que he tenido hacia la danza-teatro de ese país; por lo que definitivamente aprendí que debe haber pasión para mover cualquier proceso de adaptación e integración hacia lo diferente y nuevo. De alguna forma se remarca tu identidad cuando se es emigrante aunado a que una inédita reflexión se suscita sobre lo que se es y lo que se hace. Se trata de un proceso de vida y creación.
 
¿Se relaciona con venezolanos en general y/o en su espacio laboral? 

Si me relaciono. Algunos de los que fueron mis estudiantes y que fueron intérpretes de mi agrupación en Caracas, son emigrantes también en España. El pasado mes de febrero me llamaron para crear una coreografía que titulé "Fragmentos de la noche", presentada en la ciudad de Barcelona y Madrid. De ello, una intensa relación nos mantiene conectados en el arte y la amistad. Por otra parte, en la Universidad de Salamanca, una venezolana conforma la Revista del Grupo Internacional de Investigación de Antropología del Cuerpo, donde he colaborado con un artículo publicado en 2015. Otros venezolanos están presentes y con varios de ellos planes y proyectos se gestan como la mejor manera de construir en la tierra que nos ha dado cobijo.
Leyson Ponce: Orfedramaremix Leyson Ponce: Orfedramaremix | © Roland Streuli
¿En caso afirmativo ¿cómo es su relación con ellos? 

Excelente; son relaciones con mucho afecto, con historias compartidas y recuerdos relevantes que en nuestra nueva vida fuera de Venezuela hacen resonancia.
 
¿Cómo es su contacto con Venezuela desde el exterior? 

Constante; muchos amigos mantengo y algunos hermanos. Desde la perdida de mis padres, cierta conexión se rompió, por lo que fue menos duros dejar el país. El contacto actual lamentablemente se ha vuelto un contacto humanitario; atrás quedaron las postales y los mensajes comunes de la vida, lo de ahora es un contacto para enviar medicinas y cualquier otra cosa necesaria.
 

¿Consideras que su experiencia en el exterior ha enriquecido su carrera? ¿Cómo y por qué? 
Siempre los procesos artísticos se enriquecen con lo nuevo, esa es una maravillosa condición del arte. Cuando tenía veinte años de edad salí de Venezuela para terminar de formarme afuera. A mi regreso fundé junto a Miguel Issa la agrupación Dramo que se caracterizó por su fuerte resonancia en espacios escénicos en Latinoamérica, Europa y Asia, donde llevamos nuestras propuestas. Con esto reafirmo la idea que ha llevado implícito mi trabajo coreográfico reflejando el mundo actual más allá de los nacionalismos negativos que cierran y secuestran la creación (…). Nuevos imaginarios aparecen y con ello una nueva nomenclatura del gesto me sigue sorprendiendo permitiendo abrir lo nuevo para transformarlo bajo mi historia, mi experiencia, mis imágenes rotas, mi manera de construir el sentido de una realidad siempre presente para ser resignificada. 


 

Leyson Ponce
Bailarín, coreógrafo, docente, investigador y director artístico de danza contemporánea.  
Fundador de Dramo Dramaturgia del Movimiento en Caracas, Venezuela, desde 1995, junto al maestro Miguel Issa. Actualmente,  Director artístico del nuevo proyecto en España: Dramo.es


Lugar de nacimiento: Caracas.
Lugar actual de residencia: Madrid, España. 

Presentaciones:

  • 1999 | seleccionado con su coreografía Medea Material al Concurso Internacional de Danza Susanne Dellal Centre en Tel Aviv, Israel 2000.
  • 2002 | con La Divina Comedia asiste a la programación internacional del Teatri di Vita en Bologna, Italia, y al Festival Internacional de Danza de Almada en Portugal.  
  • 2003 | Coreografía por encargo la Opera de Kurt Weil Los Siete Pecados Capitales en Caracas, Venezuela
  • 2004 | Canción de los Niños Muertos obra participante en la Biennale de la Danse de Lyon, Francia.
  • 2004 | Esperando a Godot de S. Beckett, es coreografiada junto a su compañía Dramo y es presentada en el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogota, Colombia.
  • 2015 | Coreografía la obra Mujeres de Fuego con las intérpretes Carmen Werner de Provisional Danza Madrid, España, Premio Nacional de Danza en España,
  • 2007 | Julie Barnsley Aktion Kolectiva de Gran Bretaña y Arais Vigil Cuba-Venezuela.
  • 2016 | Of love and ashes coreografía de Leyson Ponce en The Opera Atelier en Miami, EEUU.

Top