El éxodo masivo genera también reencuentros con el pasado. Incluso con la memoria histórica perdida de un país. Remotándose a los tiempos de conquista, perpetuándose en la contemporaneidad. ¿Cómo reaparecen estos hechos en el cuerpo?
Un bailarín venezonano (
Juan Urbina) y un actor alemán (
Kostantin Bez) buscan las huellas del colonialismo más temprano. Ambos exploran los fantasmas que aún rondan nuestras historias, interacciones y cuerpos, viviendo en los paisajes híbridos de la danza y el teatro. A través de recuerdos corpóreos y relatos autoficcionales, intentan expresar su camino hacia los futuros retrospectivos "queer" de manera humorística, relajada y provocativa.
¿Se pueden superar las cargas heredadas hoy, 500 años después? ¿permanecerán atrapados en sus cuerpos y visiones del mundo? Apoyados por el público como compañer*s de mesa, ellos quieren encontrar respuestas. De lo histórico a lo anecdótico y viceversa.
El día sábado se llevará a cabo una función especial con el editor venezolano, Víctor Manuel Pinto, autor del libro
Welserland. Y se abrirá un conversatorio en los espacios abiertos después de la función.
Entradas en venta en la taquilla del teatro y a través de
Ticketmundo.
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