Columna sobre el lenguaje ¿De verdad se habla alemán en Alemania?

¿Un párrafo en la Constitución sobre el alemán como idioma oficial? ¡No existe! Henning Lobin reflexiona sobre cómo podría capturarse la función social del alemán en términos legislativos. Él no lo considera un símbolo del Estado-nación.

De Henning Lobin

Ilustración: Una persona con gafas mira un libro abierto Es importante alcanzar regulaciones legislativas para los idiomas, pues es fácil que surjan conflictos. | © Goethe-Institut e. V./Ilustración: Tobias Schrank
El idioma oficial de la República Federal de Alemania es el alemán. Uno pensaría que eso es una perogrullada. ¿Pero dónde encontramos esa declaración? ¿En la constitución alemana, en su carta magna?  ¿En algún otro lado? La respuesta a esa pregunta es sencilla: no está en ningún lado. De hecho, no está establecida oficialmente en la Constitución ni en ninguna otra ley.

La Constitución no reconoce ningún idioma oficial

Evidentemente, los padres y madres de la constitución alemana no pudieron imaginarse en 1949 que algún día se discutiría qué idioma se habla en Alemania. Por eso, la palabra "idioma" aparece una sola vez en toda la Constitución, justo al inicio. Dice en el Artículo 3: "Nadie debe ser discriminado ni favorecido por su sexo; origen; raza; idioma; hogar y procedencia; credo, ni opiniones religiosas o políticas".

En Austria y en Suiza es distinto, ahí se declara el alemán como idioma oficial en la Constitución —en el caso de Suiza, junto con otras tres lenguas—. Aunque es cierto que en Alemania está reglamentado en otras leyes que debe usarse el alemán en la administración y en los tribunales.

Lenguas minoritarias

Desde hace años, esa particularidad de la constitución alemana ha despertado iniciativas para hacer un cambio. Primero fue la purista "Sociedad por el Idioma Alemán", fundada en 1997, que en 2011 presentó una petición para modificar la Constitución ante el Parlamento. Al Artículo 22 de la Constitución, que trata de la capital y la bandera alemanas, debería añadirse un párrafo más que estableciera el alemán como idioma oficial. 

Pero descartaron la exigencia de inmediato, porque también se reclamó la postura contraria. Esa alegaba que, con tal añadidura, no se tendrían en cuenta las lenguas minoritarias y regionales de Alemania, como el danés, el sorabo, el frisón, el bajo alemán y el turco, o incluso se denigrarían. Además, en la constitución austriaca, por ejemplo, esas minorías lingüísticas están mencionadas explícitamente justo después del establecimiento del alemán como lengua oficial.

La iniciativa "El Alemán en la Constitución"

Desde que en 2017 entró un partido nacionalista de derecha al parlamento alemán (y a varios estatales), Alternative für Deutschland (AfD), se retomó el tema. El cambio a la Constitución incluso aparece en el programa de partido del AfD, y ya en 2018 presentó una moción en el parlamento alemán para modificarla. Sin embargo, como eso solo puede suceder con una mayoría de dos tercios y los demás partidos ya se habían declarado en contra, la moción de modificación estaba condenada al fracaso de inicio.

Pero, entonces, ¿sería un error incluir el idioma alemán en la constitución alemana? Yo creo que no, pero no debería incluirse como un símbolo del Estado-nación junto con la capital y la bandera, sobre todo porque también se habla alemán en otros países. Más bien, el alemán sienta las bases para la comunidad entre las personas que poseen la ciudadanía alemana o que viven en Alemania, y que garantiza el Estado alemán. Eso debería convertirse en el punto de partida para el establecimiento del alemán en la Constitución.

Política lingüística para todos

La comunicación en un sentido más amplio aparece justo en el inicio de la Constitución. En el Artículo 5 se postula la libertad de expresión, de prensa, de investigación y de cátedra. Ahí también podría mencionarse la función que tiene el alemán en la sociedad, y cómo puede garantizarse. En todo caso, podría imaginarme muy bien un párrafo como el siguiente en esa parte de la Constitución:
 
El idioma alemán sienta las bases de la comunidad que garantiza el Estado alemán. Es labor de la federación y de los estados facilitar y fomentar su uso.

Además, debería establecerse la protección de los idiomas regionales y minoritarios, pues Alemania incluso está obligada a hacerlo por directriz de la Unión Europea.

Es importante alcanzar regulaciones legislativas para los idiomas, pues es fácil que surjan conflictos, como se puede ver en especial en los países políglotas. Pero también en un país como Alemania hay que reflexionar cómo tomar en cuenta apropiadamente la diversidad de las lenguas realmente habladas y existentes. Por eso, cualquier intento de instrumentalizar la política lingüística con fines nacionalistas debería recibir una negativa clara.
 

Columna sobre el lenguaje

En esta columna nos dedicamos regularmente al lenguaje como fenómeno cultural y social. ¿Cómo se desarrolla una lengua? ¿Qué relación tienen los escritores y escritoras respecto con “su” lenguaje? ¿Cómo marca el lenguaje a la sociedad? Diferentes columnistas –vinculados profesionalmente o de otro modo al lenguaje–, exploran su tema personal en seis entregas seguidas.