Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo El pasado doloroso como catalizador

Sylvestre Sendacyeye, sobreviviente del genocidio en Ruanda de 1994, habla en el Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo sobre la importancia de educar e informar sobre los genocidios. Fotografiado junto a una impresionante instalación con ropa y otros objetos de víctimas del genocidio
Sylvestre Sendacyeye, sobreviviente del genocidio en Ruanda de 1994, habla en el Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo sobre la importancia de educar e informar sobre los genocidios. Fotografiado junto a una impresionante instalación con ropa y otros objetos de víctimas del genocidio | Foto (detalle): Anthea Pokroy © Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo

Debido a sus experiencias históricas, las y los sudafricanos tienden a considerar todas las violaciones a los derechos humanos desde la perspectiva “blanco contra negro”. El Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo recuerda que el racismo va más allá del color de la piel.
 

De Tali Nates

“Ha sucedido, y por tanto puede volver a suceder: éste es el núcleo de lo que tenemos que decir. Puede suceder, en todas partes.” Las palabras de advertencia del sobreviviente de Auschwitz y escritor Primo Levi reciben a los visitantes que entran al recién inaugurado Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo (Johannesburg Holocaust & Genocide Centre, JHGC). Palabras que resuenan particularmente en Sudáfrica –un país que carga con el pesado lastre del legado del apartheid– y que arrojan la pregunta de cómo un país que todavía está enfrentando su propio difícil y doloroso pasado puede conmemorar e informar sobre el genocidio.


Las palabras de Primo Levi a la entrada del JHGC Las palabras de Primo Levi a la entrada del JHGC | Foto (detalle): Anthea Pokroy © Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo Como fundadora y directora del Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo, explicaré aquí lo que ofrece este nuevo museo y cómo es que sirve como un catalizador para promover una ciudadanía activa. El JHGC explora la historia de los genocidios del siglo XX, y se enfoca particularmente en el Holocausto y el genocidio en Ruanda del año de 1994. Muestra las relaciones entre el genocidio y temas contemporáneos de derechos humanos y apremia a los visitantes para que entiendan las consecuencias de los prejuicios y los discursos de odio, para evitar los crímenes y el genocidio en todas sus formas.

Contra los discursos de odio

Como un centro para la memoria, la educación, el diálogo y las lecciones para la humanidad, el JHGC se concentra en temas de derechos humanos, como los prejuicios, el racismo, la otredad, el antisemitismo, la homofobia y la xenofobia. Sensibilizamos a los visitantes ante los peligros derivados de la indiferencia, la apatía y el silencio, y los animamos a actuar activamente contra los discursos de odio y las violaciones a los derechos humanos que resultan de ellos.

La exposición principal en el JHGC, uno de los espacios dedicados al tema del Holocausto La exposición principal en el JHGC, uno de los espacios dedicados al tema del Holocausto | Foto (detalle): Anthea Pokroy © Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo La exposición principal, no lineal, del Centro cubre una serie de temas, entre ellos: el genocidio de los hererero y los nama en la actual Namibia, perpetrado en 1904; el genocidio de los armenios en 1915; la historia de Raphael Lemikin, quien acuñó el concepto ‘genocidio’; y varios temas en torno al Holocausto y al genocidio en Ruanda, que constituyen los dos casos paradigmáticos de la exposición. La exposición termina con un jardín de la reflexión y un área dedicada a los desafíos actuales en Sudáfrica y que arroja luz sobre la maldición de la xenofobia y la afrofobia, que azota al país desde 2008.

La exposición presenta la historia, en la medida de lo posible, con ayuda de las voces de las y los testigos: víctimas, perpetradores, gente inactiva, cómplices, salvadores y quienes ofrecieron resistencia. Animamos a las y los visitantes a estudiar las fotos, objetos, dibujos y testimonios a su propio ritmo y según su propia elección.


La exposición principal y el programa educativo se concentran en las historias y los objetos de sobrevivientes del Holocausto y de genocidios que se asentaron en Sudáfrica. El Centro dispone de un extenso archivo, integrado por fotos, objetos y documentos.

Contar acerca de las personas

El archivo con los objetos de Europa y Ruanda no sólo se conformó con ayuda de donativos y préstamos de familias en Sudáfrica, sino también a través de sociedades, organizaciones e instituciones en todo el mundo. Así, por ejemplo, una cooperación con la organización parisina Yahad-in-Unum, dirigida por el padre Patrick Desbois, hizo posible exhibir en el JHGC significativos objetos provenientes de escenarios de asesinatos en masa en Ucrania. De manera similar, la cooperación con la Comisión Nacional para la Lucha contra el Genocidio (National Commission for the Fight Against Genocide, CNLG), en Ruanda, permitió que pudieran verse conmovedores objetos de víctimas colectados en las iglesias católicas de Nyamata y Ntarama. Ropa, zapatos, cuadernos y libros de las víctimas nos narran la historia de miles de hombres, mujeres y niños asesinados en los lugares que habían considerado como un refugio seguro.

La exposición principal en el JHGC, uno de los espacios dedicados al tema del genocidio en Ruanda La exposición principal en el JHGC, uno de los espacios dedicados al tema del genocidio en Ruanda | Foto (detalle): Anthea Pokroy © Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo Además de los objetos, se grabaron muchas horas de testimonios auditivos y visuales de sobrevivientes del Holocausto y de Ruanda, y se produjeron 24 películas especialmente para las exposiciones y los programas educativos. Las películas se concentran en las voces de quienes sobrevivieron, pero también de quienes lo vivieron todo como espectadores, desde fuera; quienes negaron lo ocurrido; personas que salvaron vidas, y otras que perpetraron los asesinatos. Para muchos de los y las sobrevivientes de Ruanda, ésta fue la primera vez que pudieron narrar su historia, más de 20 años después del genocidio.

Víctimas y perpetradores

 
Los programas educativos analizan las decisiones de las y los diferentes actores y estudian, sirviéndose de ejemplos históricos, el rango de las acciones de estos participantes. El enfoque principal está puesto en el comportamiento de quienes fueron sólo espectadores y de quienes negaron lo ocurrido, en comparación con quienes salvaron vidas y opusieron resistencia. Cuando las y los pedagogos de los museos hablan sobre personas que presenciaron las atrocidades, pero no hicieron ni dijeron nada, suelen citar las palabras de Primo Levi: “A pesar de las diferentes posibilidades que había para informarse, la mayor parte de los alemanes no sabían nada, porque no querían saber nada. Porque, de hecho, no querían saber que sabían.” Esto resulta familiar sobre todo para las y los sudafricanos que vivían junto a las cárceles y cámaras de tortura del régimen del apartheid, pero quienes afirmaban no saber nada de lo que ocurría ahí.”

La sobreviviente del Holocausto Irene Klass observa una foto de cuando era una jovencita, antes de la Segunda Guerra Mundial La sobreviviente del Holocausto Irene Klass observa una foto de cuando era una jovencita, antes de la Segunda Guerra Mundial | Foto (detalle): Anthea Pokroy © Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo En el año de 2019 se cumplen 25 años desde el fin del régimen del apartheid y de la transición de Sudáfrica a la democracia. Este pasado de discriminación sigue determinando en gran medida el presente y el futuro de este país, en el que la sociedad se ve aún afectada por el racismo, los discursos de odio, los prejuicios y el abuso de poder. Debido a sus experiencias históricas, las y los sudafricanos tienden a considerar todas las violaciones a los derechos humanos desde la perspectiva “blanco contra negro”. El Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo les recuerda a los visitantes que el racismo va más allá del color de la piel, con los ejemplos del Holocausto y el genocidio en Ruanda de 1994. Tanto en la exposición como en el programa educativo el centro presenta relaciones implícitas y explícitas con las violaciones a los derechos humanas pasadas y presentes de la propia Sudáfrica.

El Centro del Holocausto y Genocidio de Johannesburgo les recuerda a los visitantes que el racismo va más allá del color de la piel, con los ejemplos del Holocausto y el genocidio en Ruanda de 1994.

Puesto que todavía resulta difícil lidiar con la historia del apartheid, el estudio de la historia del Holocausto y del genocidio en Ruanda –ambos, lejanos de Sudáfrica, tanto en el tiempo como en el espacio–, sirve como un punto de partida para iniciar una discusión, más abierta y con menos riesgos, sobre el racismo y otros desafíos para los derechos humanos en el propio país.