Arte colonial Al sur de la “brasiliana” europea

Papel pintado con paisaje brasileño de Jean-Jacques Deltil según motivo de Johann Moritz Rugendas
El Brasil exótico, desde la perspectiva de los viajeros históricos | Foto (detalle): akg-images © picture alliance

¿Cómo pueden las y los artistas del Sur global contribuir a señalar el camino hacia un pasado que palidece y que a veces parece haber caído en el olvido? ¿Y, al mismo tiempo, articular y redefinir la visión cultural, política, social y económica de la región?

De Tiago Sant’Ana

Se conoce como Brasilianas a las obras creadas por viajeros europeos, particularmente en el siglo XIX, para retratar a Brasil frente al resto del mundo. Estas obras se vendieron en Europa por los más diversos motivos, pero también se les utilizó en trabajos de investigación que fomentaban el racismo científico. Todavía en la actualidad estas representaciones artísticas, sobre todo grabados y fotografías, siguen definiendo la noción que se tiene del país, debido a sus supuestamente detallados y minuciosos retratos del Brasil colonial e imperial, marcado por la esclavización de la población negra y por una irrefrenable explotación de los recursos.
 
A pesar de que se les ha considerado de manera ininterrumpida como hechos etnográficos, se debe desconfiar de la lógica que eleva a las Brasilianas a reproducciones ipsis litteris, es decir, textuales, de la realidad colonial del país. Una observación analítica y también la comparación de otras documentaciones con estas reproducciones artísticas ponen de manifiesto grandes contradicciones: los cuerpos de las personas negras representadas siempre gozan de buena salud y pueden trabajar con gran vigor, a pesar de las circunstancias reales de violencia física y de la falta de alimento. La realidad social se representa como armónica, sin conflictos y sin cuestionar la vileza de la esclavitud racista y colonial; los escenarios son ordenados, sin interferencias de nadie ni huellas de rebelión.
 
Las Brasilianas son un buen ejemplo de que el arte puede ser utilizado para cristalizar una imagen de un lugar o de una situación social e histórica determinada, y para reforzar una norma social. En el caso que nos ocupa, artistas europeos como el francés Jean Baptiste Debret o el alemán Johann Moritz Rugendas crearon una idea del Brasil colonial que pervive hasta el día de hoy. Sus obras se imprimen en libros didácticos y se les puede ver en la mayoría de las exposiciones históricas sobre Brasil.

La mirada eurocentrista es considerada siempre como la “mirada de Dios”, es decir, como una mirada imparcial que parte de una posición privilegiada y alejada de la realidad.

No ha sido sino en tiempos recientes que un grupo de artistas ha comenzado a desconfiar de estas imágenes, particularmente bajo la influencia de las perspectivas descolonizantes y de activismos y posturas negras. Estos artistas permiten que se introduzcan en sus obras las contradicciones de la mirada eurocentrista sobre la realidad histórica de Brasil, y muestran cómo, a través de la actualización y el refinamiento de herramientas coloniales, estas escenas se siguen repitiendo en el Brasil actual. Resaltan el hecho de que la herida sigue estando abierta. Es una mirada no sumisa, que se opone a lo ya producido, y que trata de trazar un camino para escapar de la fantasía eurocentrista sobre Brasil.

Mozambiqueños: del “Viaje pintoresco en Brasil”, por Johann Moritz Rugendas, 1830-1835, Colección de la Biblioteca Nacional, Brazil Mozambiqueños: del “Viaje pintoresco en Brasil”, por Johann Moritz Rugendas, 1830-1835, Colección de la Biblioteca Nacional, Brazil | Foto (detalle): Fine Art Images/Heritage © picture-alliance

Esta práctica de una nueva evaluación artística constituye el eje de una tarea permanente y compleja: el intento por enfrentarse con narrativas y con la maquinaria colonial europea, que siempre poseyó un poder de legitimación estética dentro de una tradición artística. Una maquinaria que, además, fue capaz de definir y consolidar representaciones y conocimientos: la mirada eurocentrista es considerada siempre como la “mirada de Dios”, es decir, como una mirada imparcial que parte de una posición privilegiada y alejada de la realidad.
 
La tarea de las y los artistas del Sur global radica en abordar sus realidades locales, con frecuencia destruidas por la colonización, resaltando el hecho de que no se trata de un asunto que le ataña sólo al Sur global, sino a toda la comunidad mundial.
 
La descolonización no está atrapada en alguna parte del pasado histórico, sino que sigue ocurriendo ahora y seguirá ocurriendo en el futuro. Con la creación, la sistematización y la difusión de las perspectivas descolonizantes se ha tornado imposible que se sustraigan al debate esas naciones que vendieron al Sur global, amparándose en sus propios acuerdos.


Tapiz con paisaje brasileño, por Jacques Deltil, basado en un motivo de Johann Moritz Rugendas Tapiz con paisaje brasileño, por Jacques Deltil, basado en un motivo de Johann Moritz Rugendas | Foto (detalle): akg-images © picture alliance Por eso, una de las estrategias posibles de las y los artistas del Sur es analizar sistemáticamente cómo es posible que el “otro” (el Sur) sea visto (de nuevo) cínicamente como algo local, es decir, algo que sólo nos incumbe a quienes vivimos en el Sur global. Esto, mientras que las perspectivas eurocentristas siguen hablando de sí mismas como algo “global”, como si en su expresión y en su configuración no difundieran ideas también a partir de una perspectiva localizada. Incluso si enfatizamos la problemática de la colonización del Sur Global, esto tampoco nos atañe sólo a nosotros. Pues desde un punto de vista histórico, como en el caso de las Brasilianas, la mirada se construyó a partir de una perspectiva eurocentrista.