Entender la historia lúdicamente Recorrer los caminos del pasado

Alrededor, tierras que no son más que un horizonte, excepto una pequeña comunidad de tipis. Una persona apsaalooke cuida su morada, a medida que uno se acerca.
Alrededor, tierras que no son más que un horizonte, excepto una pequeña comunidad de tipis. Una persona apsaalooke cuida su morada, a medida que uno se acerca. | © Indian Land Tenure Foundation

Entender la historia lúdicamente - Elizabeth LaPensée, profesora asistente de la Universidad Estatal de Michigan y directora creativa de desarrollo de juegos lo deja claro: El videojuego “When The Rivers Where Trails” (2019), desarrollado en colaboración con la Indian Land Tenure Foundation y apoyado por la San Manuel Band of Mission Indians, condensa las contribuciones de más de 30 artistas, escritores y músicos indígenas en una aventura emocionante y educativa, a través de uno de los episodios de su historia, marcado por la expulsión de los nativos de América del Norte de sus hábitats tradicionales.

La complejidad de los pueblos indígenas

El personaje principal del juego es expulsado de su Minnesota natal debido a la asignación de tierras del gobierno estadounidense en la década de 1890, y viaja por la mitad del país hacia el oeste, a California. Los jugadores primero pueden elegir su clan y emprender el viaje como espiritual Ajijaak (grulla), mediador Name (esturión), beligerante Macwa (oso) o protector Bizhiw (lince) y conocer la belleza y el peligro de la naturaleza, la caza y la pesca, toparse con aliados y oponentes. El sencillo diseño del juego logra una fuerte identificación con las figuras históricas a través de un diseño sonoro igualmente sencillo, pero impresionante, y un hermoso trabajo de ilustración.
 
Elisabeth Lapensée, "When Rivers Were Trails" es una producción colaborativa. ¿Cómo se conformó este grupo particular de camaradas? 
 
When Rivers Were Trails lo inició el codirector creativo Nichlas Emmons, quien trabaja para la Indian Land Tenure Foundation. En conversaciones con educadores, la fundación vio un hueco en la enseñanza de la historia, en las escuelas secundarias media y superior, desde la perspectiva de los pueblos indígenas. Hicimos una conexión, y me pareció la oportunidad perfecta para desarrollar una versión indígena de The Oregon Trail, que jugué cuando era niña en la escuela y que durante mucho tiempo había esperado poder reproducir. En lugar de vincular a los PNJ (personajes no jugadores) indígenas con los colonos sólo como comerciantes, pioneros o enemigos, When Rivers Were Trails muestra la complejidad de los pueblos indígenas gracias a las contribuciones de treinta autores indígenas. Con el hermoso arte de Weshoyot Alvitre dando vida a más de cien personajes, es un juego lleno de verdades, decisiones difíciles y humor.
 
El juego y sus historias hacen del pasado una experiencia tangible. ¿Crees que este tipo de narrativa también puede dar forma al futuro?
 
A través de la lente del futurismo indígena, podemos mirar al pasado para hacer conciencia sobre el futuro, pero también debemos actuar en el presente en beneficio de las próximas generaciones. Entender los tratados no tiene que ver sólo con su historia, sino también con reconocer la responsabilidad perdurable y actual que surge de ellos, para garantizar que se respeten. Al igual que When Rivers Were Trails muestra perspectivas indígenas del pasado, los juegos también pueden ser un espacio en el que imaginemos el futuro. Cuestiones como el cambio climático, la persistencia de las lenguas y un desarrollo más inclusivo de las tecnologías son sólo algunos de los muchos temas posibles para este tipo de juegos.

Jugabilidad, historia y hechos históricos

Se afirma que, si bien los métodos de narración digital son eficaces, también alejan las formas indígenas “tradicionales” de compartir conocimientos. ¿Qué responde?
 
A partir de conversaciones con narradores como Woodrow Morrison Jr. [del Board of Wisdom of the Elders, una organización sin fines de lucro que registra y preserva las tradiciones orales indígenas y los logros culturales - nota de la Redacción] y Roger Fernandes [artista, narrador y educador estadounidense cuyo trabajo se centra en la cultura y el arte de las tribus coast salish en el oeste de Washington, nota de la Redacción] sé que la narración oral es una experiencia creativa mutua en la que se establece una relación entre la historia, quien la narra y quien la escucha. Los juegos también pueden crear esta experiencia, donde el juego, los desarrolladores de juegos y los jugadores reaccionan entre sí. Veo mi papel como diseñadora, artista y autora en el hecho de proporcionar a los jugadores un espacio en el que pueden crear sus propias interpretaciones de la situación del juego y así establecer una conexión personal con la experiencia de juego. El significado de un juego es una grandeza auto-creada, al igual que en la narración oral.

¿Es la narración en un entorno de juego sustancialmente diferente a una narración más tradicional? ¿Qué pueden aprender los medios tradicionales de los juegos?
 
When Rivers Were Trails tiene la aspiración de poder repetirse tantas veces como la narración oral, que nos pide volver a las historias en diferentes etapas de nuestras vidas. Porque la interpretación de estas historias puede haber cambiado fundamentalmente a través de nuestras experiencias de vida. Con diferentes finales, varios eventos aleatorios y varias decisiones que se toman sobre la marcha, When Rivers Were Trails se puede jugar varias veces y revelar nuevos significados a los jugadores.

Trabajar juntos por un futuro mejor

El juego fue muy elogiado por la crítica. ¿Cuál fue la retroalimentación de la comunidad de los jugadores?
 
El juego se consideró de manera general como un juego de entretenimiento educativo, que es el mayor cumplido para un juego que de otra manera sólo hubiera sido descartado como un juego didáctico. When Rivers Were Trails combina jugabilidad, historia y hechos históricos. En algunas sesiones de juego en vivo se han tenido reacciones de horror espontáneas de los streamers, no por lo que está pasando en el juego, ya que es un juego 2D de apuntar y hacer clic, sino por el trágico contenido histórico que muchos desconocían. Pero esa reacción se mezcla con risas en momentos en que aparecen chistes sobre el Oregon Trail u otras referencias a la cultura pop. Es este cambio entre dureza y humor lo que motiva a los jugadores a seguir jugando.
 
En otro de sus juegos, “We Sing For Healing”, parece como si estuviera ralentizando deliberadamente la experiencia de juego, para hacer la experiencia aún más inmersiva en toda su simplicidad. “When Rivers Were Trails” lo hace también, de alguna manera. ¿Es ésta realmente una estrategia para crear experiencias empáticas?
 
Encuentro mi vida tan abrumadoramente agitada que tengo que tomarme un tiempo para reducir la velocidad. Trato de crear experiencias que den a la gente espacio para concentrarse, respirar, absorber y reflexionar. Si esto crea empatía o no, es realmente responsabilidad del jugador, porque la empatía real tiene que suceder más allá de los juegos. Si un juego en el que he estado trabajando es una manera de ampliar la empatía, genial. Pero al igual que el contar historias, jugar es un proceso creativo recíproco.
 
Cuando se cuenta o se recuenta el pasado, se aprenden lecciones para el futuro, y a menudo el futuro se forma de la misma manera que el pasado. ¿Es algo que quiera lograr con su juego?
 
Solía hacer bromas sobre hacer una versión indígena de The Oregon Trail para que las representaciones problemáticas de los pueblos indígenas, con las que crecí, pudieran corregirse para las próximas generaciones y también para que los estudiantes indígenas pudieran verse a sí mismos en un juego. Lo consideraba una broma, porque no pensé que realmente pudiera suceder. Gracias a la Indian Land Tenure Foundation, financiada por la San Manuel Band of Mission Indians, y a todas las personas que creyeron en el juego, realmente sucedió. When Rivers Were Trails se jugó en escuelas intermedias, escuelas secundarias, escuelas tribales, universidades tribales y universidades en los Estados Unidos y Canadá, e incluso a nivel internacional, por ejemplo, en Japón. Con tantos jugadores, hay grandes esperanzas. 
 
Una esperanza es que jóvenes de todo el mundo jueguen When Rivers Were Trails y entiendan el pasado, para que puedan trabajar juntos hacia un futuro mejor. Si bien un juego puede ser un catalizador para reflexionar sobre el futuro, se deben hacer esfuerzos continuos para actuar de manera conjunta y lograr implementar ese futuro. 
 
También espero que los jóvenes indígenas vean un juego hecho por artistas, escritores y músicos indígenas y se den cuenta de que ellos también pueden diseñar juegos. Entonces todos podremos esperar un futuro con muchos juegos iniciados por indígenas.
 
¿Cuáles son sus planes para el futuro cercano?

Las descargas de [la plataforma] itch.io han tenido tanto éxito que estamos buscando más canales de distribución. El siguiente paso para When Rivers Were Trails es llevar las versiones de Mac y Windows PC a Steam, lo cual actualmente ya está en marcha.
 

"When Rivers Were Trails"

El juego sobre el impacto de la colonización sobre los pueblos indígenas en la década de 1890 fue galardonado con el Adaptation Award en el IndieCade 2019.
 
“When Rivers Were Trails” es una aventura 2D de apuntar y hacer clic en el que “Oregon Trail” se encuentra con “Where the Water Tastes Like Wine”. Una persona anishinaabeg es expulsada de su territorio tradicional de Minnesota en la década de 1890, como resultado de la Ley de Asignación, y se dirigió al oeste, hacia California. Al hacerlo, tiene que tratar con agentes indios [persona autorizada por el gobierno para negociar con las tribus nativas americanas y con los gobiernos de las First Nations, nota de la Redacción], reunirse con personas de diferentes naciones, y cazar, pescar y navegar en canoa en el camino para sobrevivir.
 
Descargue el juego aquí.