Peter Piller: Lo anormal de lo normal
Peter Piller dibuja, escribe textos, saca y colecciona fotos. El "Archivo Peter Piller" contiene gigantescas pilas de fotografías de la prensa regional, el internet o que le han sido legadas; hace poco se agregaron también fotos propias, como muestra una exposición en el Kunstverein Braunschweig.La inteligente muestra del Kunstverein Braunschweig es una constatación de la consecuencia y coherencia con que el quehacer de Peter Piller se ha venido ampliando desde hace años, y deja en claro que los conceptos de Piller ya habían tomado forma antes de sus estudios de arte en Hamburgo. Así, para el artista, nacido en 1968 en Fritzlar, a la mirada debe anteponerse una máxima, que él encontrara y subrayara en el libro Textos de las ciencias naturales de Goethe en su época de estudiante de Germanística, Geografía y Pedagogía del arte: "No se debe buscar detrás de los fenómenos, ellos mismos constituyen la enseñanza".
Que las fotos mismas son el fenómeno, es algo que Piller descubrió durante los largos años en que trabajó en una agencia de medios en Hamburgo, donde dedicaba diariamente su media jornada a revisar la publicación de avisos comerciales de diversas empresas en más de 40 diarios regionales. En su insulsa pero específica búsqueda, le llamó la atención la repetición de motivos recurrentes en patrones de imágenes similares. Piller comenzó a coleccionar las fotos y a ordenarlas por tema. Puesto que según otra cita de Goethe, solo la contemplación comparativa transforma la mirada registradora en una comprensión consciente, un descubrimiento, incluso, y conduce finalmente a "lo que puede considerarse una teoría".
El periódico como fuente fotográfica
La pregunta de la relación entre lo particular y el todo atraviesa el conjunto de su trabajo. En este punto es posible establecer semejanzas con Hans-Peter Feldmann, quien tampoco le atribuye un gran carácter artístico al material fotográfico tratado. Los testimonios impresos convencionales no tienen gran valor mercantil o formal ni espectacularidad. Así, en la reproducción fotográfica de una casa no es posible ver que allí haya ocurrido un asesinato. Además, su valor artístico es menor, y la mayoría de las veces es posible identificar errores propios de fotógrafo aficionado, por ejemplo cuando se le cortan los pies a una persona o cuando en la foto aparece la propia sombra. Pero a pesar de su involuntaria comicidad, esas fotos revelan lo fenomenal de nuestra cultura cotidiana, son testigos parlantes de modus vivendis estereotipados, como también de las anormales excrecencias de nuestra sociedad. Entregan información sobre tipologías del periodismo fotográfico promedio y sin explicaciones textuales, preguntan en última instancia por el valor de reconocimiento que una foto está en capacidad de transmitir.El internet como fuente fotográfica
En internet, Piller encuentra otros sujetos. Como muestra su cosecha, aquí estamos frente a una realidad voyerista y desnudada. El artista reunió fotos de bombas expuestas en espacios privados en una serie llamada Vecinos desagradables, a la que agregó postales compradas de la primera guerra mundial, en las que aparecen soldados posando junto a los cohetes que son su botín de guerra. Estas imágenes resultan tan perversas como las fotografías a color de espacios sin personas que parecen pinturas abstractas, pero que en realidad son Chat-Rooms recién abandonados por Strip-Girls. Las imágenes testimonian la capacidad de abstracción de Piller, así como su gran interés en cuestiones sociológicas.„Recorridos por la periferia“
Puesto que los descubrimientos solo tienen sentido en terrenos desconocidos, Piller emprendió también una serie de Recorridos por la periferia, visitando zonas abandonadas de la periferia urbana de Hamburgo (1994/95), Bonn (2006) y Graz (2010). El artista se paseó por estos sectores ubicados entre construcciones urbanas y áreas no habitadas, captó en el lugar impresiones subjetivas que asomaban como comentarios poéticos y realizó después mapas de los recorridos que representan el continuo con defectos de imagen en garabatos difícilmente descifrables. El observador es introducido en un laberinto de caminos pseudo perspectivistas y experimenta el recorrido como una caminata al filo entre lo real y lo recordado.También por medio de la fotografía, Peter Piller dio a conocer últimamente los lugares más decadentes del barrio de Lurup en Hamburgo y los mezcló con revistas publicitarias locales. La muestra evidencia una planificada dramaturgia. Así, las series están salpicadas por Casos no aclarados, y el formato de las imágenes enmarcadas siempre en un borde blanco cambia a uno donde simplemente están pichadas en la pared.
"El jefe en postura cool en el marco de la puerta": Dibujos de la oficina
En la luminosa azotea, se reúnen formatos más pequeños, como por ejemplo los Bürozeichnungen/Dibujos de la oficina, hojas garrapateadas cuando trabajaba en la agencia, que dan cuenta del detestado trajín diario de la oficina en inimitables dibujos a lápiz grafito y rotulador negro. De similar manera que los Peripheriezeichnungen/Dibujos de la periferia, también las situaciones y caminos plasmados en estas hojas con el logo de la empresa, se presentan como garabatos que se anudan entre sí, resultando algo parecido a ovillos del cerebro expuestos a la vista. Por suerte, aquí ayudan los títulos escritos a mano, como "El jefe en postura cool en el marco de la puerta" o "Sensación de mareo en el escritorio".12.000 fotografías aéreas de regalo
Conocido por sus series fotográficas, Piller recibió de regalo un archivo con 12.000 fotografías aéreas de inmuebles de los años ochenta. El archivo había sido creado por una empresa, para ofrecerles a los orgullosos propietarios imágenes de sus recién adquiridos terrenos. Agrupadas por sus características externas, las fotos entregan también mucha información sobre construcciones habituales y poco comunes.Serie de diapositivas „Kraft“
Falta todavía la nueva serie de diapositivas Kraft: durante sus constantes viajes en auto entre Hamburgo y Leipzig por razones de trabajo, Piller fotografió el Logo de la empresa Kraft a diversas horas del día, condiciones de luz y a distinta velocidad. La rítmica serie de diapositivas resume todo lo que mueve a Peter Piller: lo anormal dentro de lo normal, lo perecedero desprotegido, la mirada desde múltiples perspectivas, la homogenización y comercialización y, por último, la inalcanzable fuerza del arte que es la suya propia.Renate Puvogel
es historiadora del arte y crítica de arte.
es historiadora del arte y crítica de arte.
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Julio 2011
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