13ª Semana de Cine Alemán

Fausto

© Goethe-Institut Director: Friedrich Wilhelm Murnau
Alemania 1926
106 min., Blu-Ray





El mito de Fausto, en especial las adaptaciones de Johann W. Goethe y Christopher Marlowe, inspiró el último film que Murnau filmó en Alemania. El director Friedrich Wilhelm Murnau consigue, desde los primeros fotogramas, una absoluta obra maestra, con la particularidad de que cada escena, tomada por separado, tiene valor artístico por sí misma. Si es posible concebir la visualización de una fantasía más allá de la imaginación y la mente del ser humano, ésta se vería como el “Fausto” de Murnau, una de las obras cumbre del cine mudo alemán. La cinta explora los más recónditos deseos del ser humano por alcanzar la juventud eterna, la riqueza material y los placeres mundanos, indiferente a cualquier eventual retribución divina. Fausto se dedica a la transmutación de los metales y a encontrar el anhelado elixir de la vida eterna. Tras fracasar en su intento por sanar a una mujer, Fausto se dispone a sacrificar su humanidad con el fin de hallar una cura contra todos sus males, para lo cual tendrá que pactar con el demonio.

Más información sobre la película
Director Friedrich Wilhelm Murnau
Guión Hans Kyser
Reparto Gösta Ekmann, Emil Jannings, Yvette Guilbert, Camilla Horn
Fotografía Carl Hoffmann
Productor Erich Pommer
Compañía de producción UFA (Universum Film A.G.)
Estreno 1926

La película de inauguración de la 13ª Semana de Cine Alemán será musicalizada en vivo por el artista multimedia alemán Thomas Köner.

Friedrich Wilhelm Murnau (1888-1931)

nació bajo el nombre Friedrich Wilhelm Plumpe en Bielefeld. Estudió filología en Berlín e Historia del Arte y Literatura en Heidelberg hasta que interrumpió sus estudios para asistir a la Escuela de Actuación Max Reinhardt (Max-Reinhardt-Schule für Schauspiel) y convertirse en un miembro regular de su ensemble a partir de 1913. Dirigió películas como Nosferatu (1922), The Last Laugh (Der letzte Mann, 1924), Fausto (Faust, 1925/1926) y Tartüff (1926), entre otros. En 1925 firmó en Hollywood un contrato por cuatro años y dos años más tarde realizó su obra maestra Sunrise. El contrato con Hollywood lo canceló para realizar la que sería su última obra, Tabú, en los mares del sur de Polinesia. Murió en un accidente de auto una semana antes de que se estrenara la misma en 1931.