Honduras

Magdiel Midence

Melanie Taylor by Fernando BocanegraMagdiel Midence © privado Si hay alguien con quien irse a tomar un “calambre” en el centro histórico de Tegucigalpa, es con el escritor Magdiel Midence. Este escritor incursionó en las letras centroamericanas en su natal y convulsiva Honduras, país de muchos contrastes como muchos de la región y que es material que mueve la combustión poética y creativa de Magdiel.

La poesía de Midence, acalambra. Es un toque de corriente que sacude porque en su “ars poética” hay una voz atormentada con la angustia de la existencia, los cuestionamientos a los fundamentalismos, religiosos, políticos, sociales son los temas que Magdiel explora en sus versos sin que estos se fragmenten en una poesía contestaría y de protesta social. Como nos dice en uno de sus poemas del poemario “Alicia es un trastorno”, es una suma de poemas con alto voltaje, de esos que debes leer el letrero “cuidado, cerca eléctrica”. Esos poemas de cercan y te atraen a sentir esa sacudida que no mata pero electriza las ideas.

El mundo resuena en ansiedad
Como un nervio que desfallece,
La sordidez
Es un juego que aturde

En este otro sentencia: 

Ya resucitaré
y estaré de vuelta
viendo cómo te invaden
los Gólgotas cotidianos
Por ahora
sólo tengo tiempo para el mío.

La trayectoria de Magdiel, ha ganado reconocimiento en la región puesto que además de su propia obra literaria, ha fundado revistas, sellos editoriales, grupos performáticos (spoken Word) y ha viajado por la región en alianza con artistas que están en el “underground” de la literatura regional y tienen propuestas alternativas en distintos géneros.

Todas estas experiencias, amplían el espectro de este creador que poco a poco abre la dura brecha de las publicaciones en Honduras, porque la situación socio-política ha desfavorecido a muchos sectores pero la cultura continua siendo la cenicienta. Su pasión por la literatura le motiva a explorar el arduo campo de la edición, compilación y fomento de la lectura.

“Alicia es un trastorno”, está escrito en un tono evocativo, mustio rasga los recuerdos de esa ciudad donde Alicia está y no existe. Acaso Madgiel cayó en el hueco del conejo en busca de la Alicia de Lewis Carroll. Quizás la voz poética es la del sombrerero loco, en este poema añora:

Oh… Alicia de pies ligeros
Tu lengua es engullida por mi deseo
Alicia ruborizada
Entre mis sábanas

En este asoma la locura:

Las campanas y el baile demencial del transeúnte, un beso que no existe crea la sinfonía más sórdida a la orilla de un crepitante manicomio, varias horas y la niña corre porque se le va el tren, otros minutos más; el diván está lleno de recuerdos; varias tormentas fueron suficientes para llegar al lado oscuro del malecón

El trastorno es la leitmotiv, el pretexto o el hilo conductor que pasa de una corriente alterna a una continua, esa bipolaridad entre un estado anímico y otro en los poemas mantienen al lector en una reflexión continua porque sabe cómo hacer el balance de la voz interna en cada poema, entre rabia contenida y frustración, entre la sutileza del amor añorado y la displicencia, la locura y la autodestrucción.

Para cerrar el trastornado poeta confirma:

No hay respuesta del cielo
Y entre las páginas
de un corazón ennegrecido
resuena la voz de Alicia
como un martillo sobre piedras

¿Qué es un calambre en Honduras? Una bebida que tiene más de 50 años de servirse en el bar de Tito Aguacate, está compuesto de ginebra, vino tinto, zumo de limón y azúcar. Es una bebida para curar la resaca. Si alguna vez tienen resaca amorosa, recomiendo un trago de calambre y la poesía de Magdiel Midence, les aseguro que sentirán una dulce corriente que trepa por el cuerpo, anida en el corazón y sacude la mente.

Un retrato por Madeline Mendieta.


Extractos

Magdiel Midence: Alicia es un trastorno (A Juan Ramón Molina) Magdiel Midence: Alicia es un trastorno II

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