Luciano Monteagudo
"Sin el Goethe la Lugones no hubiera sido la misma"
Más o menos para esa misma época, empecé a programar en la Lugones y el Goethe siguió siendo, siempre, el mejor aliado. Se sucedían los ciclos dedicados a Wenders, a Herzog, a Syberberg (los dos últimos estuvieron en la sala presentando sus retrospectivas), mientras íbamos repasando también lo mejor del cine mudo alemán: Lang, Lubitsch, Murnau... Nunca dejamos de trabajar juntos: el año pasado, con la Lugones exiliada de la Lugones, estuvieron Angela Schanelec y Juliane Henrich, presentando sus películas. Es evidente. Sin el Goethe, la Lugones no hubiera sido la misma. Y ahora venimos a descubrir que nacieron el mismo año. Tenemos mucho para celebrar. Y desde la Lugones, mucho para agradecerle al Goethe.