Karin Beier

Karin Beier Foto: © Sonja RothweilerNació en 1965 en la ciudad alemana de Colonia. Estudió anglística en la Universidad de esa misma ciudad en la que también fundó en 1986 el grupo teatral de habla inglesa “Countercheck Quarrelsome” junto con el director de teatro Elmar Goerden. Realizó diversas producciones de dramas shakespeareanos en versión original.

En 1991 y1992 fue asistente de dirección en el Schauspielhaus de Düsseldorf, trabajando principalmente con David Mouchtar-Samorai. Desde realiza 1992 producciones propias en Düsseldorf. En 1994 fue elegida mejor directora joven del año por su puesta en escena de “Romeo y Julia” en Düsseldorf. Entre 1995 y 2000 desarrolló su labor regularmente en el Deutsches Schauspielhaus en Hamburgo así como en Colonia, Bonn und Bremen. Desde entonces realizó puestas en escena en Bochum, Munich, Viena y Colonia. Karin Beier también realiza escenificaciones de óperas.

    Retrato: Karin Beier

    Hacer teatro divertido, ágil, de fácil acceso es siempre una tarea difícil en Alemania, donde una parte mayoritaria de la crítica rápidamente destaca que en una sociedad de consumo, el teatro no puede agotar su función en el mero entretenimiento. Desde ese punto de vista privilegiar la alegría por la alegría misma sería superficial y destinado a congraciarse con el público. La postura lleva necesariamente a Karin Beier a justificarse, habida cuenta de que es una de las pocas directoras escénicas junto con Leander Haussmann, que privilegian el aspecto de la diversión, algo que incluso destaca en los reportajes.

    Beier puede remitirse a dos testigos de peso: Peter Brook y William Shakespeare. Al comienzo de su carrera, conjugó el concepto del idioma universal del teatro de Brook con la tradición de Shakespeare de un teatro popular cultivado, en una producción que creó seguramente una de las vivencias escénicas más legendarias de los años noventa: con catorce actores provenientes de nueve naciones elaboró en Italia y Düsseldorf un “Sueño de una noche de verano” multilingüe y con pluralidad de estilos. Los actores hablaban polaco, ruso, italiano, francés, húngaro o alemán y actuaban en todo el amplio espectro de los estilos de regie históricos, desde la commedia dell’arte hasta el teatro de Brecht.

    Su largo trabajo sobre Shakespeare, que comenzó con un grupo independiente liderado por el director Elmar Goerden con el que cosechó cierto éxito como directora en Düsseldorf, encontró un magnífico remate en este espectáculo prescindente de accesorios y pompa. Si bien fracasó en su intento de repetir el experimento con “La tempestad“ de Shakespeare en Colonia (en este drama la comprensión del texto cobra mayor relevancia), lo cierto es que desde mediados de los noventa Beier comenzó a ser altamente codiciada como experta de un teatro escénico creativo.

    En los años siguientes puso en escena –sobre todo en el Schauspielhaus de Hamburgo durante la era de Frank Baumbauer– obras de los más diversos autores dándole un giro casi salvaje, a menudo payasesco. La amplia gama de producciones se extendió desde “Escalada obscena“ de Werner Schwab hasta “Clockwork Orange“ de Anthony Burgess, desde “Lo que queréis“ de Shakespeare hasta “Futuro II“, un proyecto desarrollado por la propia directora acerca de la conducta del ermitaño contemporáneo enfrascado en los medios. Y en cada oportunidad desarrolló a partir de las diferentes temáticas verdaderas fiestas actorales.

    Su manejo desenfadado de los recursos escénicos, con los que transformó por ejemplo Theatergrasen de Werner Schwab en una revista circense con acrobacia y pantomima, no siempre le valieron elogios. Con frecuencia la escasa profundidad lograda desvirtúa el diseño pop en obras que tratan fenómenos como la violencia y los conflictos sociales. En sus trabajos posteriores, sobre todo en las producciones de Bochum, Colonia y Munich, Beier procuró actualizar las dimensiones políticas.

    En tal sentido, la puesta en escena de Bochum de “Ricardo III” es una reacción directa a los acontecimientos del 11 de septiembre y a la posterior guerra aérea en Afganistán. En el estreno de “99 Grados“ de Albert Ostermaier en los Kammerspiele de Munich, aborda el tema de las promesas químicas de felicidad y la filosofía del consumo. Y uno de sus trabajos más recientes, la reinterpretación del drama de Lessing “Minna von Barnhelm“ (también en Bochum), intenta enfrentar la disolución moral que vive la sociedad con una comedia cáustica y mordaz.

    El abordaje más orgánico que intelectual que hace el teatro de Beier puede parecer algo anticuado. Pero esta alegría que traduce su optimismo y su amor por la magia del teatro enriquece la escena teatral con cierto encanto. En las producciones más logradas, este tipo de teatro causa entre el público verdadero estupor ante la capacidad expresiva del hombre y una simpatía por sus diferencias. A cambio está la diversión.

    Till Briegleb

    Puestas en escena – Una selección

    • Biljana Srbljanovic “God save America”
      2004, Akademietheater Wien
    • Johann Friedrich Hebbel „“Los Nibelungos”
      2004, Wormser Festspiele
    • Alan Ayckbourn “Season´s greetings”
      2003, Münchner Kammerspiele
    • Gotthold Ephraim Lessing „Minna von Barnhelm“
      2003, Schauspielhaus Bochum
    • Neil La Bute “La medida de las cosas”
      2002, Schauspielhaus Bochum
    • Albert Ostermaier “99 Grados”
      UA 2002, Münchner Kammerspiele
    • William Shakespeare “Ricardo III”
      2001, Schauspielhaus Bochum
    • Karin Beier “Futuro II”
      UA 2000, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
    • Molière “El misántropo”
      1998, Schauspiel Köln
    • William Shakespeare “La tempestad”
      1997, Schauspiel Köln
    • William Shakespeare “Lo que queréis”
      1996, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
    • Witold Gombrowicz “La princesa Yvona de Borgoña”
      1996, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
    • Werner Schwab ”Escalada obscena”
      1995, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
    • William Shakespeare “El sueño de una noche de verano”
      1995, Düsseldorfer Schauspielhaus, invitación al Encuentro de Berlín
    • William Shakespeare “Romeo y Julia”
      1993, Düsseldorfer Schauspielhaus, invitación al Encuentro de Berlín
    • George Tabori “La hora 25”
      1992, Düsseldorfer Schauspielhaus