Christoph Marthaler


© David Baltzer
Nació en 1951 en Erlenbach, en las proximidades de Zürich. Estudió música en Zurich y pantomima con Jacques Lecoq en París. En la década de los setenta y ochenta trabajó en diversos escenarios de habla alemana como músico de teatro y elaboró primeros pequeños proyectos musicales para teatro en Suiza. Frank Baumbauer lo convocó en 1989 al Theater Basel, donde llevó a cabo sus primeros recitales y puestas en escena. Allí conoció también a Anna Viebrock y a la dramaturgista Stefanie Carp, con las que desde entonces trabaja en equipo.

Desde 1993 trabajó como director escénico en el Deutsches Schauspielhaus en Hamburgo bajo la dirección general de Frank Baumbauer y junto a Frank Castorf en el Volksbühne am Rosa-Luxemburg-Platz de Berlín. Desde 1994 realiza también proyectos con la directora de orquesta Sylvain Cambreling en Francfort, Berlín, Viena y Salzburgo.

En 1996 fue galardonado con el premio Konrad Wolf; en 1997 recibió junto con Anna Viebrock el premio de teatro del estado de Baviera y el premio Fritz Kortner, así como en 1998 el Premio Europa en Taormina. En los años 1997 y 1999 fue elegido director del año en la encuesta entre críticos que realiza la revista “Theater heute”.

En 2001 fue nombrado director general del Schauspielhaus de Zurich, teatro del que se alejó anticipadamente por diferencias políticas. En 2004 recibió junto con Anna Viebrock el Berliner Theaterpreis.

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Retrato: Christoph Marthaler

Personas meláncolicas perdidas en espacios nostálgicos, el tiempo pasa, luego cantan. Cuando dicen textos les falta fuego, solo en el silencio y en la música arde en ellos una sentida opinión sobre la vida. Luego vuelve a pasar el tiempo. El estilo escénico de Christoph Marthaler se diferencia tan sustancialmente de cualquier otro director, que en quince años casi no ha habido nadie que lo imitara. Al igual que otros artistas de excepción – como Einar Schleef, Frank Castorf o Christoph Schlingensief – el arte teatral de Marthaler es expresión de una personalidad tan inconfundible que resulta inaplicable como ejemplo o planteo didáctico. Quien utiliza los recursos de Marthaler de inmediato queda inmóvil por el plagio.

Lo único en el arte escénico tan especial del director suizo y músico es, en primera instancia, que genera belleza a partir de la debilidad y la superación. Las personas que pueblan su escenario son la negación total de un pensamiento que busque un fin. Porteros cansados, proletarios malhumorados, empleados grises, pensadores lentos y muchas otras formas de sucumbir al destino. Aquí la inercia cobra heroismo. Pero a diferencia de la comedia o la sátira que emplean tipos similares, el teatro de Marthaler no obtiene su grandeza de caricaturar ese tipo de biografías. No importa si muestra un racista borracho que se orinó su pantalón jogging, o un empresario totalmente fracasado, sus personas siempre conservan su dignidad. Cantando y esperando todos juntos, con acciones torpes o a través de una timidez capital los une, a pesar de todas las diferencias, un fuerte lazo de emoción y de humor.

A pesar de la gran simpatía con la que Marthaler trata a sus perdedores principalmente masculinos y que les confiere a sus puestas tanto corazón su estilo al principio representaba una fuerte provocación. Mismo su primera velada de canciones en Basilea, donde el músico de teatro dió sus primeros pasos escénicos terminó en un escándalo. El proyecto sobre las fuerzas armadas suizas, cuyo título estropeaba el himno nacional (“Cuando el cerebro alpino se enrojece, maten, suizos libres, maten”) casi terminó en que lo echaran de su puesto a su director general Frank Baumbauer. Pero no solo su burla fina, dirigida en diversos proyectos una vez a los políticos alemanes de posguerra, otra vez a la insolvente Swiss Air, o bien a un falso patriotismo, tiene marcadas aristas. En especial la prolongación del tiempo, que en alguna oportunidad obligó al público a observar durante minutos una vaga somnoliencia sobre el escenario, o bien el libre manejo de los textos se volvió incomprensible para muchos espectadores y críticos. Algunos de sus primeros proyectos importantes a principios de los noventa – p.ej. la actualización de Goethe “El Fausto de Goethe raíz 1 + 2” en el Schauspielhaus de Hamburgo o “Murx den Europäer! Murx ihn! Murx ihn! Murx ihn! Murx ihn ab!“ una velada de canciones sobre la mala relación entre las dos partes de Alemania presentada en la Berliner Volksbühne les resultaron tan ajenos a algunos observadores, que lo culparon de diletantismo.

Sorprendentemente la atmósfera musical densa y el extraño tableau de tipos perturbados y situaciones cómicas que Marthaler crea constantemente hasta el momento casi no muestra síntomas de desgaste. Lo cual se debe seguramente también a la organización familiar de su universo. Desde sus primeras producciones se mantuvo un núcleo personal que coparticipa del éxito de sus trabajos. La escenógrafa Anna Viebrock con sus arquitecturas cotidianas como catedrales, la dramaturgista Stefanie Carp que provee los textos de base para los proyectos, al igual que algunos actores (André Jung, Ueli Jäggi, Josef Ostendorf, Jean-Pierre Cornu, Graham F. Valentine) que contribuyen en equipo a que el teatro de Marthaler cree variantes nuevas, conservando su arraigada originalidad.

Esta comunidad artística fracasó como dirección de teatro en Zürich, donde en 2000 lo habían nombrado director general a Marthaler, sin embargo, recientemente con la adaptación de “La muerte de Dantón” de Büchner volvió a develar con alegre curiosidad el lado temido y modesto de un gran clásico. La revolución se traslada a una posada, donde los conflictos históricos solo tienen consecuencias musicalmente medidas y las mujeres revelan atrevidas los aspectos realistas de las luchas masculinas. De ese modo figuras conocidas del teatro adquieren dimensiones humanas completamente nuevas. Es decir que la belleza de los débiles aún da para mucho más.

Till Briegleb

Puestas en escena – Una selección

  • Christoph Marthaler "Canciones marineras"
    2004, Nederlands Theater (NT) Gent
  • Christoph Marthaler "O.T. una pasión sustituta"
    2004, Schauspielhaus Zürich
  • Christoph Marthaler, adaptación de "La época dorada" de Ovidio, junto con Stefan Pucher y Meg Stuart
    2003, Schauspielhaus Zürich
  • Christoph Marthaler nach Hermann Melville "Lieber nicht. Eine Ausdünnung" (Mejor no – una dilución)
    2003, Volksbühne Berlin
  • Elfriede Jelinek "En los Alpes"
    2002, Münchner Kammerspiele
  • Thomas Hürlimann "Synchron"
    2002, Schauspielhaus Zürich
  • Georg Büchner “La muerte de Dantón”
    2003, Schauspielhaus Zürich, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler „Groundings“
    2003, Schauspielhaus Zürich, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler, adaptación de “Die schöne Müllerin” de Franz Schubert
    2001, Schauspielhaus Zürich, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • William Shakespeare “Lo que queréis”
    2001, Schauspielhaus Zürich , invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler „Die Spezialisten. Ein Überlebenstanztee“ (“Los especialistas – un baile de sobrevivencia”)
    1999, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
  • Christoph Marthaler / Jürg Henneberger „The Unanswered Question“
    1997, Theater Basel, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Ödön von Horváth “Casimiro y Karolina”
    1996, Deutsches Schauspielhaus Hamburg, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler, adaptación de “Los viajes de Lina Bögli” de Lina Bögli
    1996, Volksbühne Berlin, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler / Stefanie Carp “La hora cero o el arte de servir”
    1995, Deutsches Schauspielhaus Hamburg, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Claude Debussy „Pelléas et Mélisande“
    1994, Frankfurter Oper
  • Christoph Marthaler, adaptación de “Goethes Faust Wurzel 1+2” de Johann Wolfgang Goethe
    1993, Deutsches Schauspielhaus Hamburg, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler „Murx den Europäer! Murx ihn! Murx ihn! Murx ihn! Murx ihn ab“
    1993, Volksbühne Berlin, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Christoph Marthaler, adaptación de “Fausto. Una tragedia subjetiva” Fernando Pessoa
    1992, Theater Basel
  • Christoph Marthaler „Stägeli uf, Stägeli ab, juhee!“
    1990, Theater Basel
  • Christoph Marthaler „Wenn das Alpenhirn sich rötet, tötet, freie Schweizer, tötet“
    1989, Theater Basel
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