Sebastian Nübling


© Sebastian Hoppe
Nació el 19/7/1960 en Lörrach. Cursó estudios culturales y de estética en la universidad de Hildesheim. Se recibió en 1985. Fue cofundador del grupo independiente “Theater Mahagoni” en Hildesheim. Desde 1997 realizó puestas en escena en el Junges Theater Basel, siendo invitado a presentarse con “Disco Pigs” de Enda Walsh en diferentes ciudades alemanas.

Desde 1999 trabaja en el Theater Basel, en el Staatstheater de Stuttgart y en el Staatsschauspiel en Hanover. Con la puesta en escena en Stuttgart de “I Furiosi” adaptación de la novela homónima del autor italiano Nanni Balestrini adquiere en 2001 renombre a nivel nacional y es invitado en 2002 a presentar su puesta en escena de “John Gabriel Borkman” de Henrik Visen en el encuentro teatral de Berlín. Ese mismo año es elegido mejor director joven del año.

Su premiere de “wilde – der mann mit den traurigen Augen” de Klaus Händl en coproducción del Staatsschauspiel de Hanover con el “Steirischer Herbst” en Graz, recibe en 2004 una invitación al Encuentro del Teatro de Berlín y a las jornadas teatrales de Mülheim. Ese mismo año debuta con “Don Carlos” de Schiller en el Kammerspiele de Munich y con “Eduardo II” de Christopher Marlowe en el Festival de Salzburgo.

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Retrato: Sebastian Nübling

Sebastian Nübling deja hablar al cuerpo del actor. De hecho finalizó un estudio y luego se desempeñó en Hildesheim como docente en la cátedra de “ciencias de la cultura y práctica estética”. Sin embargo, en la escena independiente de Basilea también desarrolló rápidamente una forma de teatro corporal, que se diferencia en igual medida del uso deconstructivo de textos, como de la fidelidad absoluta a los mismos. Nübling no sigue tendencias. Su fuerte es la traducción de la emoción al movimiento. Esto quedó particularmente claro en su puesta de “I Furiosi” según la novela homónima sobre los Hooligans de Nanni Balestrini presentada en Stuttgart. En su adaptación al teatro Nübling tradujo los rituales de violencia de los Hooligans a un escenario entero. El resultado fue un tableau de expresión corporal con ocho actores, que parecen minas personales. Pero al mismo tiempo también se percibía la fascinación que transmiten grupos de hombres dispuestos a la violencia.

Con “I Furiosi” Sebastian Nübling se impuso a nivel nacional. Un año más tarde demostró los logros convincentes que obtiene con temas clásicos como “Romeo y Julieta” de Shakespeare. Aunque Nübling se atuvo al texto shakespeariano, siempre reunía a todos los actores en el escenario. Mientras que en los diálogos se trataban grandes sentimientos el cuerpo del actor funcionaba como display de estados emocionales. Ninguna frase se dijo sin ver la vida interior de los cuerpos al hablar. Y no hay frase que destriba más certéramente lo importante para Nübling que aquella, que él mismo formulara en alguna oportunidad: Con demasiada frecuencia lee obras con exceso de texto. Eso se debe a que los autores ni se imaginan lo que es capaz de expresar el cuerpo del actor.

Nübling también es familiero en el teatro y trabaja desde hace años de modo estable con la escenógrafa Muril Gerster y el músico Lars Wittershagen. Su objetivo es un teatro que se vuelva arte integral compuesto de lenguaje, movimiento, espacio y sonido. Ejemplo más reciente de ello fue su estreno de “wilde – der mann mit den traurigen Augen” de Händl Klaus en Hannover. En la obra el autor inventa una banalidad elégica, extraña, mientras que al mismo tiempo crea un fondo amenazante y un “médico sin fronteras” que viaja y cae en las garras de un trio de hermanos. Nübling traduce la amenaza creciente en una coreografía de callejón sin salida y presenta una leve pesadilla en el laberinto de gabinetes para guardar maletas en una estación de tren de provincia.

También en este caso, Nübling demuestra que no es de aquellos directores que abordan una obra con un repertorio fijo de elementos estilísticos. No importa si trabaja con legos del Teatro jóven de Basilea en el estreno en alemán de “Reiher” de Simon Stephen, o con actores del Staatstheater de Hannover en “Mamma Medea” de Tom Lanoye – las puestas en escena de Nübling siempre son piezas únicas, como si hubiera diseñado un vestido especial para cada texto.
Entretanto es director estable del Teatro de Basilea y junto con Muriel Gerster y Lars Wittershagen es responsable de la dirección escénica.
Al mismo tiempo también trabaja en Hannover, Stuttgart y en los Kammerspiele de Munich.

Sebastian Nübling trabaja en un teatro que funciona como institución del derecho corporal. “Me interesa lo que le ocurre a la gente en tiempos de transición. Lo que la impulsa y cómo explota corporalmente y a través del habla cuando el sistema en el que funcionaba hasta el momento queda repentinamente fuera de acción”, resume su trabajo como director. Llegará el momento en el que un hombre como él asumirá la dirección general de algún teatro, aunque hoy todavía desmienta tener ambiciones en ese sentido.

Jürgen Berger

Puestas en escena – Una selección

  • William Shakespeare "Lo que queréis"
    2004, Staatsschauspiel Hannover
  • Christopher Marlowe “Eduardo II”
    2004, Salzburger Festspiele / Theater Basel
  • Friedrich Schiller „Don Carlos“
    2004, Kammerspiele München
  • Händl Klaus „wilde – el hombre con los ojos tristes“
    UA 2003, Staatsschauspiel Hannover / steirischer herbst Graz, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Simone Stephens „Reiher“ (“Garzas”)
    2003, Staatsschauspiel Stuttgart / Junges Theater Basel
  • Tom Lanoye „Mamma Medea“
    2003, Staatsschauspiel Hannover
  • William Shakespeare “Romeo y Julia”
    2002, Theater Basel
  • Joanna Laurens “Los tres pájaros”
    2002, Staatsschauspiel Hannover
  • Henrik Ibsen „John Gabriel Borkman“
    2001, Theater Basel, invitación al Encuentro del Teatro en Berlín
  • Sebastian Nübling según “I Furiosi” de Nanni Balestrini
    UA 2001, Staatsschauspiel Stuttgart / Theaterhaus Stuttgart
  • Eda Mazya “La hamaca”
    2000, Junges Theater Basel
  • Sarah Kane “Ansia”
    2000, Theater Basel
  • Enda Walsh „Disco Pigs“
    1998, Junges Theater Basel