Falk Richter


© David Baltzer
Nació el 23/10/1969 en Hamburgo. Entre 1981 y 1985 estudió dirección de arte escénico en la Universidad de Hamburgo con Jürgen Flimm, Manfred Brauneck, Christof Nel, Jutta Hoffmann y Peter Sellars. Concluyó sus estudios junto con la generación del 85 que más tarde se denominaría “Escuela de Hamburgo”, de la que forman parte Nicolas Stemann, Sandra Strunz, Matthias von Hartz, Ute Rauwald, entre otros.

Desde 1996 es director de arte escénico independiente y autor. Realizó puestas en escena en Hamburgo, Düsseldorf, Maguncia, Berlín, Gotinga, Atlanta y Amsterdam. Desde 2001 es director escénico en el Schauspielhaus de Zurich bajo la dirección general de Christoph Marthaler. Trabaja periódicamente en el Schaubühne am Lehniner Platz de Berlín bajo la dirección artística de Thomas Ostermeier y Sasha Waltz.

Enlaces sobre el tema

Retrato: Falk Richter

Todos hablan de los medios. También los teatros. Allí se tematizan por doquier las así llamadas realidades mediáticas, a veces con, otras sin usar video. También las obras nuevas tratan permanentemente el tema vago. Se trata de telenovelas, infotainment, pérdida de realidad o condicionamiento de la violencia. Preferentemente los medios aparecen como citas de películas de cine excelentes. Tarantino, Spielberg, Kaurismäki o Lars von Trier parecen estar más presentes en muchos directores jóvenes que Goethe, Shakespeare, Chejov y Molière. Y por qué no. Los tiempos cambian. El problema es tan solo que muchas de las reflexiones que en el teatro se realizan sobre los nuevos medios no abandonan el plano de la descripción, ironía y clisé. Y en ese campo de problematización también se inscribe Falk Richter con su intento de observar analíticamente la tensa relación del hombre y los medios. Como dramaturgista y director describe una y otra vez la psicología humana como víctima de la apariencia de los medios y las promesas coloridas de globalización.

Después de su primera puesta – “Silikon” 1996 – Richter comenzó a investigar la escandalosa manipulación del hombre por la información. Primer desarrolló en el Schauspielhaus de Düsseldorf la obra “Culto” en la que se tematiza la esclavización que generan moda y pop.

Luego siguió “Dios es un DJ” basada en la obra homónima del grupo pop británico Faithless, que estrenó en 1999 en Maguncia. Allí una pareja de los medios habla como si se tratara de un mantra sobre la vida urbana con sus problemas de autenticidad y ranking personal, pasa a hablar luego sobre hombres llorando y televisores que explotan, para terminar con vivencias personales de abuso y pornografía infantil. Después de que Richter puso en escena junto con la coreógrafa Anouk van Dijk en la Fábrica Kampnagel de Hamburgo una performance teatral sobre la guerra de relaciones de jóvenes egoístas sentimentales, su elevada reivindicación política se manifestó por primera vez en la obra “Peace” con una combinación congenial de texto y puesta en escena. La producción de la Berliner Schaubühne describe la vida cotidiana de una comunidad que cohabita en una gran ciudad, en la que confluyen fotógrafos de guerra, gente que busca hacer carrera en publicidad, medios y pop como en “MTV The Real World”. Solo que aquí todo el cinismo de presentación y contenido en algún momento ya no puede encubrirse con sonrisas y comienzan a brotar los verdaderos dramas humanos como muecas.

El drama de Richer “Electronic City”, estrenado por primera vez en 2003 por Matthias Hartmann en Bochum como espectáculo multimediático antes de que el mismo Richter lo estrenara, describe finalmente a nómades de la globalización en permanente crisis nerviosa.

Dado que Richter ha aprendido durante su formación en Hamburgo con el por él no muy apreciado Jürgen Flimm el arte de dirigir actores, logra una y otra vez en sus propias puestas traspolar psicológicamente el tema virtual a situaciones de conflicto humanas. Y también lo hace capaz de presentar obras absolutamente libres de medios como “Canciones de noche” de Jon Fosse o “4.48 Psicosis” de Sarah Kane de modo denso y impactante como teatro humano totalmente convencional. Pero incluso su incursión en la ópera con “We come to the river” de Henze, puesta en escena como espectáculo político con muchos medios resulta sorprendentemente exitosa. Dado que en Richter la crítica a los medios nació de la fascinación por los mismos, su abordaje algunas veces carga con la excesiva búsqueda reformadora de un convertido. Es entonces cuando sus personajes mutan a estereotipos o caricaturas, su tono pierde distancia y su reivindicación analítica se vuelve jerga. Si se concentra más en el sufrimiento por el mundo que en la polémica crítica, logra retratos impactantes del hombre moderno. Y en este sentido creó algunas de las experiencias teatrales más intensas de los últimos años.

Till Briegleb

Puestas en escena – Una selección

  • Martin Crimp "Fewer Emergencies" (Das System 3/Amok)
    2004, Schaubühne Berlin
  • Falk Richter "Unter Eis (Das System 2)" (“Bajo hielo (El sistema 2)”
    2004, Schaubühne Berlin
  • Antón Chejov “La gaviota”
    2004, Salzburger Festspiele
  • Falk Richter "Hotel Palestine (Das System, 4)"
    2004, Schaubühne Berlin
  • Falk Richter „Electronic City (Das System, 1)”
    2004, Schaubühne Berlin
  • Roland Schimmelpfennig / Falk Richter “Para un mundo mejor / siete segundos / In God we trust“
    2003, Schauspielhaus Zürich
  • Caryl Churchill “Las copias”
    2003, Schauspielhaus Zürich
  • Lars Noren “Clínica”
    2002, Schauspielhaus Zürich
  • Sarah Kane “4.48 Psicosis”
    2001, Schaubühne Berlin / Schauspielhaus Zürich
  • Hans-Werner Henze (libreto de Edward Bond) “We come to the river”
    2001, Hamburgische Staatsoper
  • Jon Fosse “Canciones de noche” <
    2000, Schauspielhaus Zürich
  • Falk Richter „Peace“
    2000, Schaubühne Berlin
  • Oscar van Woensel “Quien”
    1999, Deutsches Schauspielhaus Hamburg
  • Anouk van Dijk / Falk Richter „Nothing hurts“
    1999, Kampnagel Hamburg/ Springdance Festival, Utrecht, invitación al Encuentro del Teatro de Berlín
  • Falk Richter „Gott ist ein DJ“ (“Dios es un DJ”)
    1999, Staatstheater Mainz
  • Bertolt Brecht “In the jungle of the cities”
    1998, Theatre Seven Stages, Atlanta, USA
  • Martin Crimp “Attempts on her life – Angriffe auf Anne“
    1997, Toneelgroep Amsterdam
  • Falk Richter „Kult – Geschichten für eine virtuelle Generation“ (“Culto – historias para una generación virtual“)
    1997, Düsseldorfer Schauspielhaus
  • Gerardjan Rijnders „Silikon“
    1996, Kampnagel Hamburg