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FILM FREI!

Cine|El milagro de Berna

  • Goethe-Institut Montevideo, Montevideo

  • Idioma Alemán con subtítulos en español
  • Precio Entrada libre

Das Wunder von Bern Goethe-Institut

Año:  2003
Duración: 117 Min.
País: Deutschland
Dirección: Sönke Wortmann
Reparto: Louis Klamroth, Peter Lohmeyer, Johanna Gastdorf, Peter Franke, Sascha Göpel

Un exigente retrato temporal del año de 1954. La inesperada victoria en el mundial de fútbol de Berna se enlaza con la dura cotidianeidad de la cuenca del Ruhr. Un retornado tardío de la guerra tiene que adaptarse de nuevo a la vida civil. Al final todo sale bien. La RFA es campeona del mundo y se restablece la paz familiar.

La película se desarrolla en la gris cuenca del Ruhr del año 1954. Una familia recibe el aviso de que el marido vuelve de Rusia. Lo esperan en la estación fronteriza, pero él apenas reconoce a su familia, y es la primera vez que ve a su hijo Matthias que nació durante de la guerra, nueve meses después de unas vacaciones del frente que disfrutó su padre. Para éste no es sencillo reintegrarse a la vida en la patria. Su hijo mayor es afiliado del Partido Comunista Alemán y más tarde, cuando el ambiente en casa se vuelve cada vez más difícil, se irá a Berlín Este. Tampoco le agrada al padre que su mujer y su hija trabajen en un bar, y mucho menos que la hija baile el bugui-bugui con los soldados de ocupación.

Wunder von Bern_05 Goethe-Institut Mientras tanto se desarrollan los preparativos del campeonato mundial de fútbol de Berna. El periódico Süddeutsche Zeitung envía como corresponsal a un joven reportero recién casado, coincidiendo con su viaje de bodas. El entrenador Herberger conforma su equipo. El pequeño Matthias admira al joven jugador Helmut Rahn y le lleva su bolso de deportes. Después de fuertes conflictos familiares y tras hablar con su mujer y el párroco del lugar, el padre empieza a comprender que tiene que cambiar su manera de pensar. Le pide prestado el coche al párroco y sorprende a Matthias con un viaje inesperado a la final de Berna. Allí coinciden con Helmut Rahn, que se había pasado en el banquillo los primeros partidos. Matthias llega antes de acabar el encuentro, se cuela en el estadio y de repente se cruzan las miradas de ambos. Rahn marca el gol decisivo. Matthias y su padre acompañan a los vencedores en su viaje de vuelta a Alemania.

Nos recuerda al final de la obra maestra de "Die Ehe der Maria Braun " (El matrimonio de Maria Braun). - Es julio de 1954 y por la radio nos enteramos de cómo la RFA gana el campeonato mundial de fútbol. En este preciso instante Maria salta por los aires accidentalmente. Es el final de una vida en la Alemania de la posguerra.

Wortmann es más modesto, aunque quiera ofrecer algo más que una simple película de fútbol. Detrás del título se ocultan dos películas unidas por montajes paralelos y frecuentes títulos intercalados que indican momentos y lugares; y es evidente que Sönke Wortmann, hasta ahora destacado como director de comedias de éxito ("Kleine Haie" y "Der bewegte Mann - El hombre deseado") y director de ambiciosos retratos épocas y lugares ("Der Campus" y "St. Pauli Nacht - La Noche de St. Pauli ") no ha querido rodar una mera reconstrucción del mundial de 1954. Para él se trataba también y por encima de todo de retratar el momento y un lugar: el año 1954 en la cuenca del Ruhr, al comienzo de lo que después se conocería como el "milagro económico alemán". Las pretensiones son todavía modestas, apenas hay automóviles por las calles, es importante la tradicional cría de palomas, por supuesto que la mujer tiene que trabajar, y uno está dispuesto a pagar 50 céntimos por ver la final en la taberna de la esquina, ya que en casa aún no había televisor.

Este esbozo temporal es cierto, y la confrontación del tardío retornado con su familia, que tuvo que apañárselas sin él durante años y cuyo estilo de vida él apenas acierta a comprender, se corresponde con seguridad a la situación de entonces. La obediencia y la disciplina que el padre predica son sin duda recuerdos de la época de 1945. También resultan verosímiles la vinculación religiosa del padre y la bofetada que le propina al hijo al enterarse de que Matthias le había puesto una vela en la iglesia a su ídolo Rahn. Este tipo de escenas serían impensables en un filme actual de ambiente obrero o deportivo. La relación entre la historia particular de la cuenca del Ruhr y la final basada en el comprometido viaje a Berna es sin duda poco creíble, pues en aquella época un viaje así era para un obrero algo prohibitivo. La trama paralela de la película que gira en torno al fútbol se presenta sorprendentemente de un modo muy sobrio. El mundo basto pero cordial de los futbolistas entre sí, en el que se esconde con camaradería alguna u otra juerga excesiva, se relega brevemente a las escenas de entrenamiento anteriores al campeonato y después a algunos partidos. Con algo más de detalle se reproducen los momentos decisivos de la final (habiéndose seleccionado los intérpretes más por sus cualidades futbolísticas que por sus dotes de actores). Se ha puesto en escena de manera bastante ágil si bien no muy dramática, entrelazando los originales de la mítica transmisión del locutor Zimmermann. Sin embargo, resultan algo forzados los episodios intercalados con el locutor y su mujer, cuya relación con el fútbol pasa de la hostilidad a la admiración.

El mensaje por así decir político de la película: la victoria del 4 de julio de 1954 fue en cierto modo el renacimiento de un sano sentimiento nacional. "Hemos vuelto a ser alguien". Para un conocedor del fútbol como es Wortmann resulta extraño lo discreto de la parte deportiva. Dejan más huella las imágenes de la gris cuenca del Ruhr, del difícil proceso de reintegración del retornado tardío en la sociedad alemana de la posguerra. Los decorados son muy fieles hasta el detalle, y casi tienen más peso que los personajes, y éste es precisamente el problema de la película. La relación entre historia y deporte no siempre está bien resuelta. También los personajes de los miembros de la familia quedan algo planos. Sólo se saben imponer Peter Lohmeyer en el papel de retornado amargado y Peter Franke como seleccionador nacional sereno y seguro.