Flix

“Entonces, ¿qué puede ser más interesante en su vida que la vida de otras personas? fue la pregunta efectuada por un integrante de la mesa examinadora al estudiante de comunicación Felix Görmann alias Flix, cuando registró el tema “Autobiografía” para su diploma. Ni el autor y dibujante ni tampoco el examinador podían prever que con su trabajo final, la tira cómica “Held” (2003), Görmann obtendría no solamente el codiciado premio “Max und Moritz” en el año 2004 sino además otros diversos premios para diseños y autores nuevos.

Cómics de Flix, de «Héroe»
En la tira cómica que le sigue, “Sag Was” (Dí algo) en el año 2004, este ilustrador, caricaturista y dibujante de tiras cómicas establece su autonomía con éxito. El contenido narra el gran amor de Flix por Sophie y el final de su relación de muchos años. Y a pesar de que la tira cómica trata temas tan comunes como la amistad, el amor y la separación, Flix una vez más consigue finalmente emocionar al lector hasta las lágrimas a través de la vívida presentación de sus emociones. A través de pasajes con humor y también fantásticos, logra distender la historia y hacer participar a los lectores en las alegrías y tristezas de sus protagonistas. Esta habilidad también la utiliza en su actividad principal, ya que la fuente profesional de ingresos de Flix es crear caricaturas para los diarios, las cuales se han recopilado en el volumen “Verflixt” (2005), por el cual ganó en el 2004 el Swiss Cartoon Award y en el 2007 el Stuttgart Cartoon Award.
El diario de tiras cómicas „Heldentage“ („Diario del héroe“) nació gracias a una apuesta, pues a Flix jamás se le hubiera ocurrido dibujar diariamente una tira sobre su vida. “¿Qué no se hace por una cerveza?” escribió él en el prólogo del “365-Tage-Wälzers”. Así empezó, éste, por elección berlinés, a plasmar su vida en una tira cómica, desde el irse a vivir junto con su pareja hasta su lucha con las cosas de la vida cotidiana. Los dibujos no tratan de grandes aventuras como el título „Heldentage“ („Diario del héroe“), quizá falsamente nos hace suponer. Más bien son simplemente banales, tan banales y simples como lo es la ‘vida normal’. Pero exactamente eso es lo que caracteriza la tira cómica, que es una colección de momentos que como resultado forma un calidoscopio entretenido. Es sobre todo esa sinceridad desarmada con la que Flix embarga al lector, pues él toca de manera indirecta el dilema en que se encuentran los artistas de tiras cómicas, la constante fluctuación entre querer dibujar la impetuosidad de su interior y la presión externa de tener que producir algo con fecha fija. El mismo Flix, un experto del bosquejo rápido y del humor en base a la observación debe capitular ocasionalmente cuando al final de un duro día de trabajo o en la mitad de las vacaciones tiene que producir un boceto para su diario de tiras cómicas.
Una continuación del este diario en cómic se encuentra en Der Swimmingpool des kleinen Mannes (La piscina del pequeño hombre). Adecuado al título, Flix se ha dibujado en la portada dentro de una bañera al lado de su pato de plástico y su taza de café. El café juega un rol muy importante en la vida de este activo dibujante de cómic y por eso esta bebida con cafeína aparece de mil maneras siempre en sus viñetas. Pero, asimismo, Flix cuenta de manera irónica sobre sus clases de yoga o el ritual dominical de ver la serie policial „Tatort“ en la televisión. Joscha Sauer, colega de Flix, se ha declarado gran fanático del diario en cómic: „Leer secretamente el diario de otros siempre es divertido. Y cuando éste es dibujado con tanto amor y fantasía, como lo hace Flix, entonces la lectura no-oculta también es divertida.“
Después de Who the fuck is Faust? Flix ha adaptado por segunda vez el clásico de la literatura alemana de Johann Wolfgang von Goethe. En Faust. Der Tragödie erster Teil (Fausto. La tragedia: 1. Parte) Flix entrega un ingenioso juego entre realidad y ficción, en el cual la historia del pacto con el diablo se transfiere a la actualidad y se salpica con temas políticos actuales. Flix ha tomado la figura de Goethe, la ha cambiado ligeramente y la ha trasladado al Berlín actual. Mefisto es un pícaro joven portador de un Smiley-Button, Dios un despistado de la generación del 68 con bigote y cola de caballo, Fausto un taxista y Gretchen una musulmana llamada Margarethe. El nombre lo escogió su padre el turco vendedor de verduras Özkan pues a él le encantaba ver el Talkshow de Margarethe Schreinemaker. Realmente este libro nació de las viñetas que hizo para el periódico Frankfurter Allgemeine , las cuales fueron re-trabajadas para el libro. Flix prueba nuevamente que es un dibujante y narrador de cómics magistral. En su cómic Fausto traza virtuosamente todos los registros del arte del cómic y cuenta una historia divertida. Sobre todo, logra conservar la herencia de Goethe.
Realemte fue sólo una cuestión de tiempo hasta que Flix hizo un cómic sobre la historia de la ex Alemania dividida, finalmente todas las experiencias personales, así como los mitos existentes entre los alemanes del este y del oeste fueron una fuente inagotable de historias fantásticas que contrastan íntegramente con la realidad. En primer lugar, Flix publicó en un diario una viñeta sobre una fantasía infantil propia que cuenta como el contrabandea un tanque de juguete en la RDA. La resonancia fue tal que Flix siguió desarrollando la idea. Para Da war mal was... (Allí había un muro…) preguntó a sus amigos y conocidos de este y oeste que habían vivido casi la mitad de su vida en un país dividido y la otra mitad en un país unido sobre sus recuerdos. En las narraciones se mezclan circunstancias históricas con impresiones y fantasías subjetivas y divertidas de los entonces jóvenes. Los episodios de entrevistas reflejan sobre manera las experiencias individuales que a ambos lados del muro – en la Alemania Federal (RFA) y en la Alemania Democrática (RDA) – caracterizaron una generación.
Matthias Schneider
es investigador cultural, periodista cultural independiente y
diseñador de programas de cine y exposiciones sobre el tema tiras cómicas
Copyright: Goethe-Institut Estocolmo
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Julio 2010
















