Las nuevas bibliotecas Anclas para el desarrollo urbano

Stadtbibliothek Stuttgart
Stadtbibliothek Stuttgart | © Eduard Oertle - Fotolia.com

Impresionantes bibliotecas nuevas reaniman zonas urbanas en todo el mundo. En muchos lugares se les utiliza como anclas para el desarrollo de barrios urbanos que parecen carecer de perspectivas de futuro. Con éxito.

En años recientes una serie de metrópolis y también de ciudades más pequeñas en todo el mundo han utilizado a las nuevas bibliotecas como atracciones. Vancouver, Seattle, México, São Paulo y Tokio se cuentan entre ellas, igual que Viena, Ámsterdam, Stuttgart y Birmingham. Las bibliotecas públicas se han convertido –justamente en la era de la digitalización– en instituciones decisivas para la planeación urbana.

Espacios públicos con un efecto magnético

Estas nuevas construcciones, casi siempre con un diseño arquitectónico fuera de lo común, ofrecen espacios a los que se puede acceder fácilmente y en donde es agradable estar. Junto con las ofertas de la biblioteca, modernas y no comerciales, las propias edificaciones ejercen una fuerte atracción sobre ciudadanos y ciudadanas de todas las edades y de todas las clases sociales.

Uno de los ejemplos más recientes es la nueva Library of Birmingham. Con sus 31.000 metros cuadrados de superficie utilizable es la biblioteca pública más grande de Europa. La imponente construcción se erigió muy cerca del antiguo lugar en el que se ubicaba la biblioteca. Sin embargo, desde su inauguración, en septiembre de 2013, acuden diariamente a la biblioteca más del doble de visitantes que antes. Ahora, en lugar de 4.000, son 10.000 ciudadanos y ciudadanas los que van todos los días al nuevo “Palacio del Pueblo”, como lo llama su creadora, la arquitecta holandesa Francine Houben.

Ancla para desarrollos urbanos

“Las bibliotecas son hoy los espacios públicos más importantes”, como lo eran antes las iglesias, opina Francine Houben. Y, es cierto, las bibliotecas, más que cualquier otra institución cultural o educativa, son un motor para el desarrollo de un espacio urbano. Funcionan como anclas para desarrollar algo nuevo. En varias ciudades la biblioteca fue –en parte como resultado de un plan, en parte involuntariamente–el primer y único edificio en un área por desarrollar. Esto sucedió, por ejemplo, cuando se construyó la Openbare Bibliotheek Amsterdam am Oosterdok, un pequeño terreno cerca de la estación de trenes, que antes se utilizaba como centro de carga y descarga de mercancías. Desde la inauguración de la biblioteca, diseñada por el arquitecto y urbanista holandés Jo Coenen, en julio de 2007, el barrio se convirtió en un lugar lleno de vida.

Las bibliotecas públicas atraen a personas motivadas, personas que quieren aprender, desarrollarse, intercambiar experiencias. Ellas animan el barrio durante todo el día: de la mañana a la noche y, en casi todos los países, los siete días de la semana. Las bibliotecas funcionan como imanes en el barrio de la ciudad en que se encuentren: la clientela de paso se encarga de que se establezcan también la gastronomía y el comercio.

Motor para la revaloración de los lugares

El ejemplo de Stuttgart muestra que incluso en un entorno hostil las bibliotecas pueden funcionar como un imán. La nueva biblioteca en la Plaza Milán se encuentra en el terreno de la antigua estación de trenes, cuyo nuevo desarrollo fue retardado por las protestas ciudadanas. Cuando se le inauguró, en octubre de 2011, la biblioteca –diseñada por el arquitecto sudcoreano Eun Young Yi– era casi el único edificio en un terreno que era una gran obra de construcción. Sin embargo, los usuarios y las usuarias llegaron de todas maneras.

Las bibliotecas también son utilizadas para revalorar barrios problemáticos. Así, por ejemplo, en Salzburgo decidieron hacer la nueva biblioteca de la ciudad no en el centro, sino en un barrio con una fuerte problemática social, en el terreno del antiguo estadio. Y con ello no sólo ganó el barrio, también la biblioteca registra numerosos usuarias y usuarios nuevos. En São Paolo, Brasil, la Biblioteca de São Paulo fue construida en un terreno que colinda con una favela. Ahí donde antes se hallaba una cárcel, surgió un campus educativo: varias escuelas y la biblioteca están juntas en un parque. La biblioteca ofrece intencionalmente actividades al aire libre y crea de esta manera vínculos con el difícil entorno social.

Los grandes proyectos de los años venideros

Y sigue aumentando el número de ciudades que utilizan de manera calculada los impulsos producidos por las bibliotecas a favor de su planeación urbana. Durante los próximos años Escandinavia será el centro de atención con sus grandes proyectos de construcción de bibliotecas. A fines de 2014 se inaugurará en Århus el Urban Media Space de los arquitectos daneses Schmidt, Hammer y Lassen. La biblioteca, que llevará el nombre Dokk 1, es el proyecto ancla para urbanizar una zona no explotada y separada de la ciudad: un antiguo terreno portuario con infraestructura industrial. También en Noruega y Finlandia las enormes bibliotecas que se han planeado se mudarán cerca del agua, aunque ahí no como proyectos ancla. Más bien constituirán el highlight de un clúster cultural. En 2014 la Deichmanske Bibliotek, la biblioteca más grande de Noruega, se mudará a una imponente construcción en el joven barrio portuario de Bjørvika, en Oslo; poco después la nueva Biblioteca Central de Helsinki será inaugurada en la bahía de Töölönlahti.