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Falso recuerdo
El efecto Mandela

Un supuesto muerto siempre vive más: según el recuerdo de muchos coetáneos, Nelson Mandela ya estaba muerto desde hacía tiempo, cuando se tomó esta foto en 1990. Su supuesta muerte ratifica el fenómeno del falso recuerdo colectivo, El Efecto Mandela.
Un supuesto muerto siempre vive más: según el recuerdo de muchos coetáneos, Nelson Mandela ya estaba muerto desde hacía tiempo, cuando se tomó esta foto en 1990. Su supuesta muerte ratifica el fenómeno del falso recuerdo colectivo, El Efecto Mandela. | Foto (detalle): © picture alliance/dpa/empics

Ya se trate de supuestos difuntos que gozan de excelente salud o de letras de canciones mal interpretadas, cuando muchas personas recuerdan algo de forma errónea, se habla del efecto Mandela. ¿No les ha pasado? Antes de contestar, eche mejor un vistazo a nuestros ejemplos.

¿Cómo? ¿Que todavía vive? No es tan raro escuchar esta pregunta en una reunión familiar o alguna tarde en un restaurante. Normalmente, uno asiente y sorbe aburrido el insípido café. Siempre hay alguien que cree recordar algún suceso que no tuvo lugar tal y como se relata. De hecho, existen los falsos recuerdos y no solo a nivel individual. También una muchedumbre puede recordar colectivamente de forma incorrecta, y cuando eso ocurre se habla del efecto Mandela.

Se llama así después de que muchas personas pensaran que Nelson Mandela había muerto en la cárcel. No era cierto. En 1990 Mandela fue liberado y llegó a ser presidente de Sudáfrica de 1994 a 1999, hasta que el 5 de diciembre de 2013 murió de neumonía en compañía de su familia. A l@s lector@s minucios@s les llamará la atención los 23 años de diferencia entre la fecha de defunción aceptada de común acuerdo y la verdadera. Cuando se anunció  la muerte de Nelsón Mandela en los medios de comunicación, mucha gente se sorprendió, pues mucha de ella incluso creía recordar la transmisión televisiva de su entierro.

Los incontables estados de los Estados Unidos de América

Parece inconcebible que tantas personas recuerden ciertos acontecimientos de forma errónea, sin embargo se trata de un fenómeno muy extendido. Existen casos en todos los países y culturas. Ya se trate de música, de películas o de personalidades de la vida pública, nada se encuentra a salvo del efecto Mandela.

Sería el caso de la gran balada We are the champions de Queen, la banda que reinventó el rock. ¿Quién no conoce la letra o es capaz de cantarla (incluso berrearla) en un partido de fútbol o en el bar? Y qué buena sensación cuando, al final, uno se dispone a, codo con codo y enardecido por el ambiente, terminar la canción: “We are the champions… of the world!“ ¿O no?

Si así lo prefieren, Freddie Mercury hizo uso de la adaptación del final de su canción “We are the Champions“durante sus espectáculos en vivo, para dar el gusto a sus fans de vocear con ell@s un “..of the world!“. Si así lo prefieren, Freddie Mercury interpretó la adaptación falseada del final de su canción “We are the Champions“ durante sus espectáculos en vivo, para dar el gusto a sus fans de corear con ell@s un “...of the world!“. | Foto (detalle): © picture alliance/Photoshot

Pues no, es incorrecto: “…of the world!“ normalmente es lo último que resuena en el vacío de los escenarios, la versión original termina con “We are the champions“. Pero el cantante Freddie Mercury,en consideración a sus fans, solía interpretarla así durante los espectáculos en vivo, para que l@s pobres no se quedasen sol@s cantando el final falseado. Tampoco Darth Vader dice en el 5° episodio de Stars Wars “Luke, soy tu padre“, como muchos piensan. Responde a la afirmación del joven Skywalker, de que Darth Vader asesinó a su padre con un: ”No, yo soy tu padre”. “Luke, soy tu padre”, ejem, como que no: en este caso hasta los fans de pura cepa de Star Wars patinan. Darth Vader contradice a Luke, “No, yo soy tu padre“. “Luke, soy tu padre”, ejem, como que no: en este caso hasta los fans de pura cepa de Star Wars patinan. Darth Vader contradice a Luke, “No, yo soy tu padre“. | Foto (detalle): © picture-alliance/Mary Evans Picture Library La muerte del actor David Soul, el personaje Hutch de la serie policiaca Starsky & Hutch, resulta igual de ficticia y prematura que la de Mandela. David Soul sigue vivito y coleando. Bueno, con 77 añitos, y la última vez que le enfocó una cámara fue en 2013.

Otro caso muy popular: ¿cuántos estados tienen los Estados Unidos de América?

A. 50
B. 51
C. 52

¿Seguro que son 52? Pues la respuesta correcta es la A. Los Estados Unidos de América constan de 50 estados. Antes fueron 48, Hawái y Alaska fueron las últimas admisiones. Un equivoco muy común que puede llamar la atención cuando juegue al Trivial Pursuit con sus coleg@s la próxima vez. Cierto que no queda claro de dónde viene la confusión: ¿quizá hay quien cuenta a Puerto Rico y a Washington D.C. entre los estados de la unión americana (el primero solo como territorio americano y el segundo como distrito) o es que a visto demasiado Star Trek (en el capítulo The Royale aparece una bandera con 52 estrellas)? Quién sabe.

Aristócrata con monóculo

Hablando del Trivial Pursuit... Un maravilloso juego para pavonearse ante la familia de la pareja con todo lo que uno sabe, aunque, atención, no tiene por qué sentar bien. Entonces, mejor ganarse unos durillos y quitarse de encima a la futura suegra durante una partidita de Monopoly, con tres edificaciones en la avenida del Castillo, haciendo tiempo con el hombrecillo del monóculo del Monopoly y montarse en el euro. Quizá se deba al nombre del juego, que automáticamente se piensa en un hombre bien vestido y con monóculo, aunque dicho monóculo no exista, volvemos a la ficción. Algún tipo de sinapsis en nuestra cabeza añade un monóculo al caballero del Monopoly, pero aparte del sombrero de copa, el frac, el bastón de paseo y del impecable y maravilloso bigote, este hombrecito no posee ninguna otra característica aristocrática. En otras ilustraciones también se le ve con un saco lleno de dinero, pero quién no conoce el Monopoly, por desgracia la riqueza es siempre pasajera. Pues claro que sí, el hombrecillo del Monopoly lleva un monóculo. Espera, ¿o no? Pues claro que sí, el hombrecillo del Monopoly lleva un monóculo. Espera, ¿o no? | Foto (detalle): © picture alliance/The Advertising Archives Por cierto, también hay un buen y bonito ejemplo para los millennials: ¿quién no recuerda con añoranza los buenos tiempos de Pokémon? Qué cantidad de dinero habremos gastado en cromos, peluches y videojuegos. Y el novamás era sin duda Pikachu. Pero, de hecho, ¿cómo es Pikachu, qué aspecto tiene? Mejillas rojas, una cola zigzagueante con rayas negras en la punta. No, qué lástima, tampoco; Pikachu sólo tiene acabados negros en las orejas. Pero la mayoría recuerda una cola con la punta negra. Las puntas de las orejas son negras, pero la cola amarilla: también a menudo recordamos a Pikachu de manera errónea.  Las puntas de las orejas son negras, pero la cola amarilla: también a menudo recordamos a Pikachu de manera errónea. | Foto (detalle): © picture alliance/United Archives/IFTN

El cerebro no es un disco duro

Ejemplos del efecto Mandela los hay a montones y en todo el mundo. ¿De dónde vienen y cómo surgen? No se ha investigado lo suficiente. La mayoría de las explicaciones tienen que ver con pseudoteorías conspirativas que se ocupan de universos paralelos.

El hecho es, sin embargo, que el cerebro humano se deja engañar con facilidad. Nuestra cabeza no funciona como un disco de memoria externo. No somos capaces de aprehender al instante los recuerdos que necesitamos de forma inmediata, como tampoco podemos acordarnos de todo. Con cuánta facilidad surgen y desaparecen entonces los hechos y los datos. Y con qué facilidad se puede sembrar falsos recuerdos en lotras mentes, simplemente planteando preguntas sugestivas o tergiversando historias. Pero cómo es posible que millones de personas lleguen a una y misma falsa idea, ese es otro cantar.
 

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