El descarado cuarteto de Hamburgo, Die Sterne, forma parte de la escena musical alemana desde los días de la “Hamburger Schule”, aquella explosión creativa que sacudió la música de la ciudad a principios de los noventa. Cada nuevo álbum, que aparece con regularidad cada pocos años, vuelve a ser un acontecimiento: lleno de comentarios irónicos sobre la vida del bohemio alemán, siempre pegadizo, entretenido e inteligente, y casi siempre con uno o dos pequeños éxitos incluidos. Musicalmente, su sonido sobrio hunde sus raíces en el garaje rock de los sesenta, que ellos mezclan con elegancia con su propia versión de un funk desenfadado y bullicioso. Los diez pequeños himnos pop de Wenn es Liebe ist, el décimo álbum de la banda, no alteran esta fórmula y muestran a Frank Spilker y sus compañeros en plena forma.
Jisr, el conjunto fundado en Múnich en 2016 alrededor del músico, cantante y lingüista marroquí Mohcine Ramdan, entiende la música como un lugar de unión. Musicalmente, esto se plasma en una mezcla de música árabe tradicional, sonidos polirrítmicos del norte de África, jazz, rock y elementos clásicos. Instrumentos tan diversos como el gembri (un bajo de tres cuerdas recubierto de piel), el acordeón, la trompeta, la batería, el vibráfono y el violín conforman un lenguaje musical propio. Las piezas de Hasrar el nuevo álbum, colocan groove y melodía en pie de igualdad: la improvisación se encuentra con el trabajo preciso del conjunto. Más allá del estudio, Jisr sigue comprometido con el intercambio. En sus conciertos, el grupo colabora habitualmente con músicos locales y concibe su música como un idioma global y flexible: un mundo, muchos caminos, un sonido compartido.
Jeff Clarke es un cantautor radicado en Berlín con raíces canadienses, activo en la escena musical alternativa desde comienzos de los años dos mil. Del salvaje garage rock encontró el camino hacia canciones folk íntimas, en las que aborda realidades cotidianas y conflictos internos. Sus ideas las registra con su viejo grabador de cuatro pistas, que siempre lo acompaña, allí donde lo inspiran. Mientras la producción de su último álbum Locust tuvo lugar en una única sesión en el bosque, al aire libre, al norte de Berlín, su nuevo trabajo Miracle after Miracle after … (2025) nació de manera mucho más ordenada en el estudio, aunque en apenas diez días. Es su aporte abstracto al mundo del góspel: melancólico, doloroso y sostenido por la esperanza optimista de que siempre habrá nuevos milagros.
El dúo de Hamburgo Extrawelt, conocido entre los fans de la música minimalista de club en todo el mundo gracias a su inmortal Soopertrackde 2005, entrega con el recién aparecido Dystortion un álbum maduro y concentrado, cuyo techno minucioso y en ocasiones grandilocuente funciona más allá del club. De los viejos tiempos del minimal techno, que ellos contribuyeron decisivamente a moldear hace 20 años, aún recuerdan sobre todo las líneas de bajo (casi siempre) rectas y constantes; por lo demás, el sonido es más amplio y rico, con oscuros fragmentos de sintetizador distorsionado y toda clase de detalles emocionantes y juguetones que se elevan en extensos tracks hacia alturas luminosas. No es, sin embargo, música para el fondo: hay mucho por descubrir, y el álbum exige atención, que recompensa con una profundidad atmosférica.
Los berlineses Von Wegen Lisbeth refinan en su nuevo álbum Strandbad Eldena su pop orgánico e inteligente con observaciones precisas de la vida cotidiana y miradas melancólicas al pasado. En lo lírico, siempre mantienen una distancia irónica respecto a sus temas: son observadores de un mundo hostil, inalcanzables gracias a su buen instinto para pequeñas melodías, canciones contundentes y una producción impecable. Las declaraciones estridentes no son lo suyo; se mantienen ágiles y sutiles, encantadores y reservados, y también en lo musical evitan tonos demasiado ruidosos o protagonismos individuales: los cinco músicos se ponen siempre al servicio de la obra. Así, la experiencia de escucha resulta plenamente agradable, aunque también ligeramente distante, como un soleado domingo por la tarde después de una larga y magnífica noche.