Cosey Mueller, berlinesa, no es nada remilgada. Sin embargo, las estructuras crudas, reducidas a un armazón austero compuesto por secuencias de sintetizador, beats de corte techno, guitarras estridentes y voces ligeramente distorsionadas en Embodiment of Denial, poseen también algo orgánico y personal. Aunque, en un primer momento, sus instantáneas del mundo nocturno urbano, impulsadas por máquinas, puedan parecer frías y distantes, una y otra vez se abre y deja aflorar una melancolía profunda que otorga a su sonido un carácter único y sumerge a su público en un universo analógico oculto, donde la soledad, la identidad y la autorreflexión son los temas predominantes y socavan de forma subversiva esa superficie fría.
En 2015, Alemania se convirtió en país de acogida para casi un millón de personas; casi la mitad de ellas provenía de la Siria devastada por la guerra civil. Uno de ellos fue Ameen Khayer, quien terminó viviendo en Hamburgo en el piso compartido de Thorben Diekmann, entabló amistad con él y juntos dieron vida al proyecto musical Shkoon.
Armonías y voces árabes se encuentran, en un homenaje a la fuerza de la diversidad cultural, y se fusionan con el underground occidental y el downbeat oriental. El resultado es más que la suma de sus partes. Y, aunque la fusión de los distintos sistemas tonales y de las diversas interpretaciones del ritmo y del lenguaje funciona de manera armónica, el elemento más importante de Shkoon sigue siendo la poderosa carga simbólica de una colaboración artística transcultural y en igualdad de condiciones a lo largo de un continente europeo fragmentado: la llegada, la convivencia y la posibilidad de un intercambio pacífico y creativo.
Sostenida por sonidos suaves y un ritmo ligero, la voz de Molly Mogul nos llega como si emergiera de un sueño. Pero el álbum A Bouquet of Hopes and Dreams tiene mucho más que ofrecer. En su sencillo Run, por ejemplo, toma otro rumbo: dark electro hipnótico con un beat minimalista y voces ásperas que transmiten independencia, pero también vulnerabilidad. Molly Mogul, artista multidisciplinaria, cantante y compositora, es versátil y difumina en su trabajo las fronteras entre la música, el teatro y la danza. Nacida en Alemania, la joven de 25 años vive y trabaja entre Bristol, Múnich, Barcelona y París. Los encuentros, los viajes y los recorridos interculturales se reflejan en su música, e incluso se atreve con versiones como There’s a Light… de The Smiths.
El concepto de sostenibilidad apareció por primera vez en el libro Sylvicultura oeconomica (1713) del administrador de minas sajón Hans Carl von Carlowitz, un pionero del pensamiento ecológico. En 1973, el economista germano-británico Ernst Friedrich Schumacher publicó su obra Small Is Beautiful: A Study of Economics As If People Mattered, en la que aboga por una economía descentralizada cuyo objetivo central sea aumentar el bienestar humano. ¿Por qué es relevante aquí? Porque Radical Hope, el nuevo álbum del artista muniqués Mathias Götz, alias Le Millipede, es un álbum conceptual sobre un futuro mejor y sostenible, cuya “música de conservación de la naturaleza” de corte tecnoide se nutre de la electrónica, el jazz y todo lo que hay entre ambos, con instrumentos analógicos de viento-metal en primer plano. En los títulos de las canciones quedan inmortalizados pensadores y pensadoras, junto con el año de una de sus obras; tratan de cómo los conceptos positivos se han transmitido y desarrollado a lo largo de los siglos y de que la esperanza, como dice el refrán, es lo último que se pierde. Ya se trate de Carlowitz, Lovelock, Spinoza o Joanna Macy, estas breves piezas musicales son recordatorios de personas, de sus ideas y de sus aportaciones a un futuro mejor.
Para su noveno álbum con el sello hamburgués Bureau B, Kreidler apuesta por poner el foco en paisajes sonoros atmosféricos, aunque sin renunciar a sus grooves característicos; sin embargo, en Schemes todo suena más ligero y menos apremiante que en trabajos anteriores. Numerosas grabaciones de campo y sonidos del entorno configuran un paisaje musical que se mueve en terrenos del ambient, manteniendo un delicado equilibrio entre elementos espontáneos y lúdicos y arreglos cuidadosamente elaborados hasta el más mínimo detalle. Schemes se entiende menos como un concepto cerrado que como un punto de partida: las estructuras se mantienen esbozadas, dejan espacio al azar y desprenden una ligereza sutilmente humorística. Grabado en distintos estudios y lugares, el trío utilizó grabaciones de campo y objetos poco convencionales, como un enorme tanque de acero. Este enfoque de trabajo espontáneo se refleja en una sonoridad abierta y flexible: precisa, pero relajada; curiosa y finamente equilibrada.