Egos gigantescos, presupuestos minúsculos, crisis permanentes: Call My Agent Berlin transforma la escena cinematográfica alemana en una grandiosa y caótica comedia de oficina que sorprendentemente resulta auténtica.
El centro del episodio piloto es la veinteañera Sophie Goldbach (Dana Herfurth), quien se presenta espontáneamente a una vacante de asistente. ¿Su primer día de trabajo? Digamos que fue un caos total. El equipo de STERN se entera con horror de que Richard, el fundador, ha recuperado a una de las agentes más notorias del sector: Sascha (Karin Hanczewski), una despiadada figura de girlboss con un vestuario asesino. Naturalmente, el agente estrella de la agencia, Gabor (Lucas Gregorowicz), se siente amenazado de inmediato: un hombre con suéteres ajustados a la perfección y una sombra de barba de cinco días que irradia autoridad. Las tres asistentes, entre la recepción y el conmutador, giran sin descanso entre vanidades heridas y emergencias emocionales.
De manera paralela, el proyecto de mayor prestigio de la agencia está en juego: Christopher Nolan quiere al actor alemán Moritz Bleibtreu para su próxima película, pero sólo si pasa antes por el cirujano plástico y se hace borrar quince años de encima de un plumazo. Su agente Konstantin (Michael Klammer) aún está pensando cómo hacer treinta y siete unidades de bótox atractivas para su cliente cuando Bleibtreu suelta la frase que todos los agentes aman y odian a la vez: “Eres tan buen amigo”. Genial.
La perfecta Vanity Fair: y lo peor está por llegar cuando Richard, el fundador, sufre un infarto, comienza un auténtico Juego de Tronos entre Gabor, Sascha y Konstantin, quienes quieren tomar el poder. Cada personaje persigue sus propios intereses, todo está en juego constantemente, cada iniciativa es de algún modo absurda, y esto es precisamente lo que resulta sorprendentemente realista.
Las historias sobre la industria del entretenimiento son siempre un acto de equilibrismo. Representar un negocio de por sí ensimismado y llegar al mismo tiempo a un público mayoritario es bastante difícil. A menudo, estos formatos resultan demasiado romantizados (La La Land) o demasiado exagerados (The Morning Show, especialmente en las temporadas posteriores).
Fotograma de la serie de Disney+ "Call my agent Berlin" | Imagen: © Julia Terjung / Disney+
The Studio demostró recientemente que se puede hacer de otra manera. La serie cocreada e interpretada por Seth Rogen causó sensación en Hollywood por su precisión. Se convirtió en el tema de conversación del sector, se fue directo a lo más alto de las listas de favoritos a los Emmy, y era despiadadamente divertida sobre todo porque no tenía miedo de exponer los puntos débiles de la industria y la cultura de las celebridades.
Call My Agent Berlin quizá no sea tan valiente como The Studio de Rogen, pero sin duda sí es sustanciosa. ¿Heike Makatsch, Max von der Groeben y Florence Kasumba interpretan versiones caricaturescas de sí mismos? Sí. ¿Los actores llaman a sus agentes cinco veces al día en la vida real cuando se sienten solos? Sí, también. Y aunque la serie se basa en el éxito de culto francés Dix pour cent, la adaptación berlinesa resulta sorprendentemente independiente.
Hay chantaje, una hija secreta, aventuras, más chantaje y más aventuras, un intento de golpe de estado, redadas fiscales, amistades que se rompen y se reencuentran y vuelven a romperse, traición y… una trama casi incestuosa (después de todo, estamos en Alemania).
El conjunto es caótico en la medida justa, y los guionistas se sumergen deliberadamente en este desorden. Se deleitan atormentando a sus personajes y las apuestas aumentan episodio tras episodio. Constantemente ocurre algo, y es precisamente esto lo que genera un ritmo excelente.
Muchos formatos alemanes rehúyen este tipo de "dramedia" de lo culebronesco, lo absurdo y la gran emoción. Cuanto más refrescante es una serie que de manera evidente sólo quiere ser buen entretenimiento y no obsesivamente Gran Arte con mayúsculas.
Fotograma de la serie de Disney+ "Call my agent Berlin" - Lucas Gregorowicz, Iris Berben (M.), Karin Hanczewski | Imagen: © Julia Terjung / Disney+
La serie resulta especialmente lograda por su representación de Berlín. Raras veces se ha escenificado la capital alemana de forma convincente, normalmente se cae demasiado en la estética agreste de gran ciudad como en Krank Berlin (Berlín: Entre la vida y la muerte) o 4 Blocks; o en la burbuja hedonista de expatriados como en Beat, y, en parte, en Unorthodox (Poco ortodoxa). Aquí, en cambio, muchos escenarios resultan realmente auténticos: todos los distritos berlineses son claramente reconocibles, desde el Hotel de Rome en Mitte, pasando por la fiesta de empresa en Kreuzberg, hasta las librerías en Prenzlauer Berg y los cines alternativos en Friedrichshain.
Al mismo tiempo, Call My Agent Berlin nunca se pierde en una idealización nostálgica del cine alemán. Es cierto que se mencionan nombres de íconos legendarios como Marlene Dietrich, pero esta vez no parece una mirada sentimental al pasado, sino más bien una reverencia cariñosa a la historia. Al panorama televisivo alemán le faltan buenas comedias. Intentos ha habido muchos, pero pocos fueron realmente divertidos. Vienen a la mente la comedia de oficina de Prime Video Die Discounter, o How to Sell Drugs Online (Fast) de Netflix. Si Call My Agent Berlin da a sus guionistas aún más libertad en la próxima temporada, la serie tiene el potencial de marcar un auténtico hito.
Call My Agent Berlin
- Temporada 1 con 10 episodios (2025) – basado en la serie francfesa "Dix pour cent"
- Con: Karin Hanczewski, Lucas Gregorowicz, Michael Klammer, Diana Herfurth, Florence Kasumba, Heike Makatsch, Heiner Lauterbach, Veronica Ferres, Katja Riemann, Iris Berben
- Dirección: Boris Kunz, Laura Lackmann y Johann Buchholz
- Producción: Friday Film GmbH en conjunto con Wild Bunch Germany GmbH
Transmisión de "Call my agent Berlin"
- En Alemania y México: Disney+