La miniserie en seis partes Terapia, de Prime Video, comienza como una pieza clásica de Hitchcock: El reconocido psicólogo Viktor Larenz (Stephan Kampwirth) se sienta intranquilo en una sala de espera en Berlín mientras su hija adolescente Josy (Helena Zengel) se atiende; sufre de molestias inexplicables, posiblemente psicosomáticas. Viktor espera. Y espera. Finalmente, al entrar a la sala de examinación se encuentra con rostros confusos: Josy nunca estuvo ahí, dicen los médicos. Nunca había estado ahí. ¿Será Viktor víctima de una conspiración?
La desaparición de Josy se mantiene sin resolver. El matrimonio de Viktor se derrumba, regresa a Parkum, una isla ficticia en el mar del Norte. Su aislamiento autoimpuesto se ve interrumpido por la aparición de una misteriosa mujer: Anna Spiegel (Emma Bading), quien afirma ser esquizofrénica y escribir novelas que después de vuelven realidad. Uno de estos textos habría presagiado la desaparición de Josy. Anna le ruega a Viktor que sea su terapeuta. Mas pronto se vuelve claro: No es Anna la que está en riesgo, sino la salud mental de Viktor. Y, probablemente, Anna juega un juego peligroso con él.La razón es cuestión de perspectiva
El preludio de Terapia, alias La Terapia de Sebastian Fitzeks, establece el tono de un thriller psicológico y mantiene al público consecuentemente en la incertidumbre. En una retrospectiva vemos cómo Viktor ha hecho todo para proteger a su hija… o mejor dicho sobreprotegerla. Casi es como si quisiera resguardarla de convertirse en adulta. Otra muestra la tortuosa espera de los padres, juntos y luego cada vez más distanciados, por respuestas de parte de la policía.De vuelta al presente, el retorno de Viktor a la Isla azotada por el viento se torna cada vez más siniestro. Anna Spiegel parece saber demasiado sobre la desaparición de Josy, se comporta no como paciente, sino más bien como una acosadora. Espectadores atentos lo notan de inmediato: Algo no cuadra en esta historia. Mientras la realidad se deshilvana en Parkum, Viktor se refugia en visiones surreales en las que vuelve a encontrar a su hija.
Un régimen de terror – en listas de los más vendidos
Terapia se basa en La Terapia (2007), novela debut de Sebastian Fitzek y su primer gran éxito. A partir de ahí ha publicado año tras año un “Psychothriller” (nombre del subgénero en alemán), y ha devenido de autor de bestsellers a fenómeno de la cultura pop. En las librerías de las estaciones de tren en Alemania es imposible pasar por alto sus obras: montañas de libros de bolsillo negros, títulos en nerviosas caligrafías “Schocker”, noches de insomnio garantizadas.Fitzek hace sus presentaciones de libros en su propio autobús con su nombre impreso. En diciembre de 2024, su lectura en Berlín no tuvo lugar en una librería o un aula, sino en la Arena Uber, aquel recinto en el que se juega hockey o donde se presentan estrellas internacionales.
Ante el éxito masivo, los críticos fruncen el ceño fácilmente. Pero queda la pregunta insidiosa: ¿Por qué funcionan tan condenadamente bien las historias de Fitzek? No son acogedores novelas policíacas para las suegras ni sobrios protocolos policiales, sino siniestros y perturbadores descensos a lo insondable. Sangre, violencia, decaimiento físico, y una figura principal que raramente logra salir sano de la historia. O sigue reconociéndose a sí mismo
Noir con propulsión turbo
No sorprende que productores de cine y televisión hayan descubierto pronto el trabajo de Fitzek. El thriller Aislados (Abgeschnitten, 2018), basado en la novela homónima de 2012 y escrito en colaboración con el médico legista Michael Tsokos, es una suerte de manual del estilo de Fitzek: Noir con esteroides. Todo es sombrío, descompuesto. Paleta de color: del negro al azul de medianoche. Para todos a los que las películas de David Fincher les parecen demasiado alegres.Al inicio, Terapia parece claramente moderada, casi realista. Pero se trata únicamente de camuflaje y es parte del placer, si acaso se quiere utilizar el término “placer”. La realidad deviene lentamente en un escenario lleno de pesadillas, el refugio de Viktor se convierte en un laberinto de espejos psíquico. A la mitad de la serie la trama se desmorona completamente y el público debe orientarse de nuevo.
Sánate a ti mismo, terapeuta
Hasta este punto es un thriller psicológico típico. Pero las novelas de Fitzek no serían tan emocionantes si las sacudidas terminaran en el medio tiempo. En los últimos episodios Terapia también logra salirse con la suya con giros que cuestionan todo lo hasta el momento experimentado. (Naturalmente, en este punto lo plausible abandonó hace mucho la historia) Y, sorprendentemente, no sólo nosotros vivimos alucinaciones, también el terapeuta, que personifica la razón objetiva, debe responsabilizarse por reprimirse a sí mismo y a su lado oscuro.La revelación final no es un mero truco narrativo, sino que arroja un halo de luz inquietante a la pregunta de en quién se puede todavía creer y de si nuestra versión del pasado no es quizá sólo una narración astutamente construida. Las historias sombrías de Fitzek son precisamente los cuentos junto a la hoguera que nuestro tiempo se merece
“Terapia”, alias “La terapia de Sebastian Fitzek”
- Miniserie, 2023
- Seis Episodios de 45–50 minutos
- Con: Stephan Kampwirth, Trystan Pütter, Helena Zengel, Andrea Osvárt, Emma Bading, Samir Fuchs
- Basado en la novela de Sebastian Fitzek, adaptada por Alexander M. Rümelin
- Producción: Ziegler Film
Vea aquí "Terapia"
Disponible en habla hispana en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Perú y Venezuela
Prime Video: Terapia (de Sebastian Fitzek)