Ciencia ficción  Robots, chatarra espacial y seres artificiales filosofantes

Robots, desechos espaciales y seres artificiales: la ciencia ficción alemana comienza con imágenes visionarias que aún resuenan en la actualidad. Desde Metrópolis de Fritz Lang, pasando por las utopías de la DEFA, hasta los mundos paralelos digitales, se despliega un siglo en el que sueños de futuro, rupturas políticas y temores tecnológicos permanecen inseparablemente entrelazados.

 

La escena es icónica: millones de trabajadores fluyen en formaciones geométricas por naves industriales, mientras, arriba, la elite pasea por jardines en rascacielos. Metrópolis (Metropolis, 1927) de Fritz Lang se considera el Big Bang del cine de ciencia ficción, una epopeya expresionista que, casi cien años después, sigue siendo inquietante. No sólo porque la colosal película muda devorase entonces la gigantesca suma de más de cinco millones de marcos del Reich y casi llevase a la UFA a la bancarrota. La adaptación de Lang de una novela de su esposa, Thea von Harbou, Metrópolis, transcurre en el año 2026, y muchas de sus visiones opresivas son hoy realidad, desde la videotelefonía hasta la extrema división social y la paranoia por la vigilancia. Sólo la autómata sigue siendo por ahora algo del futuro.

Hasta hoy, Metrópolis, patrimonio documental mundial de la UNESCO desde 2001, influye a cineastas de todo el mundo. Los temas de Lang, sobre la sociedad distópica, su lenguaje visual y la arquitectura futurista Art Déco se encuentran en Blade Runner (1982) de Ridley Scott, en Matrix (1999) de las hermanas Wachowski y en El origen (Inception, 2010) de Christopher Nolan. George Lucas, creador de Star Wars, tomó a la autómata María como modelo para su droide de protocolo C-3PO. También El Golem (Der Golem, wie er in die Welt kam, 1920) de Paul Wegener y La mujer en la luna (Frau im Mond, 1929) de Fritz Lang inspiraron posteriores producciones de terror y fantasía. 

Sin embargo, tras el vuelo a las alturas de los dorados años 20, siguió la caída. Los nacionalsocialistas le cortaron el cable al género. Se dice que en 1933 el ministro de propaganda, Joseph Goebbels, le ofreció a Fritz Lang la jefatura del cine alemán. Sin embargo, según sus propias declaraciones, el director, cuya madre era de origen judío, huyó esa misma noche, primero a París y luego a Estados Unidos: “Me fui de Alemania con mi cepillo de dientes y cien dólares”. En 1936 fue cofundador de la Hollywood Anti-Nazi League for the Defense of American Democracy (Liga antinazi de Hollywood para la defensa de la Democracia Americana).  
 
Datos curiosos, anécdotas musicales y premios 
  • Metrópolis fue un fracaso en su estreno en 1927, hoy es Patrimonio Documental Mundial de la UNESCO (“Memory of the World”). Lo es desde 2001 y fue la primera película en ser incluida en este registro. La versión restaurada (2010) se estrenó en la Berlinale.
  • Giorgio Moroder reemplazó en los años 80 la música original de Gottfried Huppertz para Metrópolis fue reemplazada con una banda sonora pop (p. ej. Freddie Mercury, Pat Benatar); un exitoso híbrido entre cine mudo y la era MTV.
  • El mundo en el alambre permaneció olvidada durante décadas y solo se restauró en 2010, se mostró en Cannes, donde la aclamaron como “visionaria”.
  • Un viaje a Venus (1960), la primera gran producción de ciencia ficción de la RDA, se comercializó en Occidente muy recortada bajo el título La nave a Venus no responde; un ejemplo de la censura de la Guerra Fría.
  • Patrulla espacial Orión (1966, TV, aunque también se estrenó en cines); estatus de culto por sus accesorios improvisados de “alta tecnología” (p. ej. planchas de ropa como paneles de control); en 2003, un resumen para cines entró en las listas alemanas.
  • Decoder (1984, Muscha), película ciberpunk subcultural con FM Einheit (Einstürzende Neubauten) y Genesis P-Orridge, se censuró parcialmente en la RFA, hoy es un clásico underground.
  • Decoder: Einstürzende Neubauten y Soft Cell contribuyeron a la banda sonora; temprana conexión entre sonido industrial e imágenes de ciencia ficción.
  • Éxodo: La Última Marea (Tides, 2021): El drama postapocalíptico de Tim Fehlbaum se comercializó internacionalmente como The Colony; se rodó en la llanura del Rin suiza, que sirvió como “paisaje lunar”.
  • Iron Sky (2012) fue uno de los primeros grandes proyectos cinematográficos de crowdfunding en Europa y se convirtió en un fenómeno de culto en EE.UU.
  • El hombre perfecto (2021) ganó el Premio del Cine Alemán y fue la candidata alemana al Óscar.
  • Roland Emmerich comenzó en Múnich; hoy es uno de los directores de ciencia ficción más exitosos de Hollywood.
Con Lang emigraron a California varios cientos de personas, entre ellos Billy Wilder, Max Ophüls, Fred Zinnemann y Vicki Baum. El legado expresionista del arte cinematográfico alemán continuó desde entonces en Hollywood mientras el Tercer Reich celebraba películas de propaganda. ¿Ciencia ficción y visiones críticas del futuro? Era algo indeseable ahí.

El nacionalsocialismo y la Segunda Guerra Mundial no sólo destruyeron los talleres creativos, sino también la infraestructura de los estudios. Mientras la UFA aún yacía en ruinas, Hollywood revivió el género con películas ambiciosas como El día que paralizaron la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 1951). La joven República Federal, en cambio, se entusiasmaba con el cine de temática regional (Heimatfilm) y las comedias del milagro económico. ¿A quién le importa el mañana cuando hoy son omnipresentes las sombras del pasado?

En la RDA, en cambio, Kurt Maetzig intenta crear con Un viaje a Venus (Der schweigende Stern, 1960) la primera gran utopía espacial socialista de la DEFA. Aclamado en el Este, Alemania Occidental desprecia el filme y lo tilda de propaganda, lo recorta sin piedad para su comercialización bajo el título La nave a Venus no responde (Raumschiff Venus antwortet nicht). La película fracasa; la Guerra Fría tampoco se detiene ante el cine. La República Federal regresa al universo de la ciencia ficción recién en 1966, aunque en la televisión. Patrulla espacial: Las fantásticas aventuras de la nave Orión (Raumpatrouille – Die phantastischen Abenteuer des Raumschiffes Orion) es hoy un clásico de culto. Por lo demás, los cineastas de Alemania Occidental permanecen con los pies en la Tierra. Tampoco Rainer Werner Fassbinder, en su producción televisiva en dos partes El mundo en el alambre (Die Welt am Draht, 1973), que anticipa de manera visionaria el concepto de la realidad virtual, se interesa por galaxias lejanas. En cambio, explora en el mundo burocrático de un instituto de investigación preguntas existenciales sobre el control, la identidad y la realidad.   

En el cine reina, en gran medida, el silencio de la radio. Luego llega Roland Emmerich. El principio del arca de Noé (Das Arche Noah Prinzip, 1984), su filme de graduación en la Escuela Superior de Cine de Múnich, es un thriller ambicioso sobre una estación espacial como arma climática, rodado con presupuesto estudiantil y ambición profesional. La película gana el Premio Óscar Estudiantil, y Emmerich, como tantos antes que él, se va a Hollywood. Sólo allí recibe el presupuesto necesario para mega-producciones como El día de la independencia (Independence Day, 1996). “Los géneros como la ciencia ficción siempre le han resultado difíciles al cine alemán”, resumiría después. Y, de hecho, en Alemania los proyectos de ciencia ficción siempre fueron fenómenos marginales, chatarra espacial de bajo presupuesto sin impacto internacional.

Recién a partir de 2010 despierta una nueva esperanza con híbridos de cine de autor y género como Transfer (2010). En 2021, la candidata alemana al Óscar El hombre perfecto (Ich bin dein Mensch) logra, al menos, cierto éxito. Mucho más importante: la galardonada directora Maria Schrader demuestra con su drama filosófico que la ciencia ficción ya no es un dominio exclusivamente masculino.

Precisamente una historia muy compleja sobre viajes en el tiempo catapulta a Alemania de vuelta a la órbita de la ciencia ficción: Dark (2017 – 2020) se convierte en una sensación internacional. Compleja, perturbadora, visualmente impresionante, escribe Variety sobre la serie de Netflix. Sus creadores, Baran bo Odar y Jantje Friese, dicen en entrevistas: “Queríamos demostrar que las series alemanas no tienen por qué ser solo thrillers policiales, que podemos contar historias internacionales”. Y lo lograron. Quizás el futuro de los formatos de ciencia ficción alemanes se encuentre en el cosmos del streaming.

 
Desarrollo histórico
  • República de Weimar (años 20): Con Metrópolis (1927, Fritz Lang) nació un icono del cine mundial. La película se considera el primer largometraje de ciencia ficción e influyó en Hollywood desde Blade Runner hasta Star Wars.
  • Época nazi (1933 – 1945): Las visiones de futuro y tecnología se instrumentalizaron; la ciencia ficción genuina desapareció.
  • Posguerra (RFA/RDA): RFA: La ciencia ficción apareció principalmente en la televisión.
  • RDA: Un viaje a Venus (1960, Kurt Maetzig) se adaptó a Stanisław Lem como una utopía espacial socialista.
  • Años 1970 – 1980: El mundo en el alambre (1973, para televisión) de Fassbinder fue visionaria y tematizó la simulación y la inteligencia artificial; un precursor de The Matrix. Roland Emmerich rodó con El principio del arca de Noé (1984) su primera película de ciencia ficción, antes de convertirse en Hollywood en el maestro del blockbuster con El día de la independencia.
  • Años 1990 – 2000: Roland Emmerich se estableció internacionalmente; en Alemania, la ciencia ficción siguió siendo un nicho.
  • Años 2010 – hoy: A partir de 2010 hay un renacimiento del género a través de híbridos de cine de autor y género como Transfer (2010), Who Am I: Ningún sistema es seguro (Who Am I - Kein System ist sicher, 2014, Baran bo Odar), Styx (2018) y Exit (2020). Hell (2011, Tim Fehlbaum); ciencia ficción postapocalíptica, debutó en Cannes. Who Am I: ningún sistema es seguro (2014, Baran bo Odar); thriller de hackers con elementos de ciencia ficción. Iron Sky (2012, Timo Vuorensola, Alemania/Finlandia/Australia); comedia satírica espacial nazi, financiada por crowdfunding, tiene estatus de culto en Europa y EE.UU. El hombre perfecto (2021, Maria Schrader); ciencia ficción feminista-filosófica sobre “Inteligencia Artificial” y amor, ganó el Oso de Plata en la Berlinale. Cuckoo (2024, Tilman Singer); híbrido de ciencia ficción y terror, producido en EE.UU. por NEON.
Paralelos internacionales
  • EE.UU. y Canadá: Domina el blockbuster de ciencia ficción. No obstante, aún perduran influencias alemanas como Metrópolis y El mundo en el alambre. El body horror canadiense (David Cronenberg) comparte con la ciencia ficción alemana los temas del cuerpo y la tecnología.
  • Francia: La ciencia ficción de auteur (Alphaville, La Jetée) se asemeja a El mundo en el alambre de Fassbinder.
  • Italia: La ciencia ficción basura (trash science fiction) de los años 70 se refleja en coproducciones satíricas como Iron Sky.
  • México: La ciencia ficción es alegórica y crítica con la sociedad; similar a como lo hizo Maria Schrader en El hombre perfecto.
Películas significativas
  • Metrópolis (1927, Fritz Lang).
  • Un viaje a Venus (1960, Kurt Maetzig, RDA).
  • El mundo en el alambre (1973, Rainer Werner Fassbinder).
  • El principio del arca de Noé (1984, Roland Emmerich).
  • Hell (2011, Tim Fehlbaum).
  • Iron Sky (2012, Timo Vuorensola).
  • Who Am I: ningún sistema es seguro (2014, Baran bo Odar).
  • El hombre perfecto (2021, Maria Schrader).
  • Cuckoo (2024, Tilman Singer).
Mujeres en la ciencia ficción alemana
  • Maria Schrader introdujo perspectivas feministas en la ciencia ficción con El hombre perfecto.
  • Maren Eggert ganó el Oso de Plata por su papel en El hombre perfecto; una novedad para la ciencia ficción. Las mujeres en el contexto de la RDA trabajaron principalmente en el cine de animación y de forma experimental en efectos especiales con elementos de ciencia ficción.
Los tres éxitos de taquilla definitivos de la ciencia ficció
  • Metrópolis (1927, Fritz Lang). Recaudación de alrededor de 1,2 millones de marcos del Reich, equivalentes a unos 20 millones de euros de hoy. Particularidad: Aun así, un fracaso financiero en su estreno, ya que los costes de producción (aproximadamente 5 millones de marcos del Reich) eran enormes.
  • Patrulla espacial Orión: retorno al cine (Raumpatrouille Orion – Rücksturz ins Kino, 2003, montaje de la serie de TV de 1966). Recaudación en Alemania de alrededor de 7,5 millones de euros.
  • Iron Sky (2012, Timo Vuorensola, coproducción germano-finlandesa-australiana). Recaudación en Alemania de alrededor de 3,5 millones de euros.
Links
  • Metropolis/Lang-Flucht: https://www.spiegel.de/kultur/ein-schlafwandler-bei-goebbels-a-8d9aad8a-0002-0001-0000-000013502730
  • Metrópolis: https://miscelana.com/2026/01/03/how-metropolis-anticipated-the-world-in-2026/
  • Entrevista sobre Dark: https://sz-magazin.sueddeutsche.de/film/jantje-friese-und-baran-bo-odar-im-interview-92070?reduced=true
  •  
  • Entrevista con Maria Schrader: https://www.screendaily.com/features/in-conversation-maria-schrader-dan-stevens-talk-sci-fi-romance-im-your-man/5165488.articl

Disponibilidad en streaming (América del Norte, 2025)

  • Metrópolis (1927) en Criterion Channel, Archive.org
  • Un viaje a Venus (1960) en DEFA Film Library, Kanopy
  • El mundo en el alambre (1973) en Criterion Channel
  • El principio del arca de Noé (1984) en DVD, Goethe-on-Demand Retrospektiven
  • Hell (2011) en Amazon y Apple VOD
  • Iron Sky (2012) en Amazon Prime, Apple TV (EE. UU. y Canadá)
  • Who Am I (2014) en Netflix (EE. UU. y Canadá)
  • El hombre perfecto (2021) en Hulu (EE. UU.), Apple y Amazon VOD
  • Cuckoo (2024) en Hulu/Disney+ (US), Apple y Amazon VOD

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