Música en el aula Expresarse con seguridad gracias al rap

Having fun with rhythm and sound helps improve presentation skills.
Photo: © Matthias Perner

El rap –Rhythm and Poetry– tiene un gran potencial para la enseñanza de lenguas extranjeras. Mantener el ritmo exacto y pronunciar con claridad suponen de entrada un reto para el alumno, pero luego lo ayudan a progresar. Con los ejercicios que proponemos aquí podrá introducir este canto recitado en sus clases.

El deber de hablar en público y el miedo a hacerlo suelen ir de la mano, sobre todo en el contexto académico, incluso para hablantes nativos. Para reforzar la capacidad de oratoria de los estudiantes extranjeros y quitarles además el pánico escénico, la Universidad Leibniz de Hannover ofrece un curso de ritmo del habla centrado en el rap. En él, los alumnos componen sus propios textos y practican su declamación. Gracias a la preparación y a la rutina son capaces de reflexionar sobre su miedo y superarlo. No solo eso, también aprenden a corregir la postura y la respiración, a andar y a mirar. Pausas sostenidas, gestos expresivos, mímica controlada, respiración eficaz: todo ello da seguridad y reduce el miedo a cometer errores, o incluso los corrige. A lo largo del curso, los estudiantes con problemas de expresión oral acaban convertidos en poetas del hip-hop. Y la figura artística del rapero es alguien que no se avergüenza si se equivoca. Aunque el habla siga estando siempre en primer plano, el no tener miedo a cometer errores libera un enorme potencial personal.

Un ritmo hablado que deja huella

Die Studierenden fiebern auf die Abschlussveranstaltung hin. Die Studierenden fiebern auf die Abschlussveranstaltung hin. | Foto: © Matthias Perner Rhythm and Poetry (Rap) en las clases de idiomas: me convenció enseguida a pesar de mi escepticismo inicial. Hablar siguiendo un ritmo estimula la conexión cognitiva (y emocional) de elementos lingüísticos como pueden ser la acentuación de palabras y frases, la entonación y el significado, los tonos en el contexto y las pausas. Para los participantes en el curso llega un punto de inflexión en el que todo encaja. A partir de ahí, el ritmo guía y facilita su habla. Y este ritmo permanece aunque no haya melodía. Este acceso a través de la música suele ser completamente nuevo para los estudiantes y, lamentablemente, no se encuentra en buena parte de los manuales pedagógicos. De hecho, que el rap servía para quitar el miedo a hablar en público se descubrió por casualidad.

Llevamos desde 2009 poniendo el broche final a nuestros cursos de comunicación estética (“cursos creativos”), en los que se representa teatro, poesía y rap, con un espectáculo público. Además, grabamos en vídeo todo el semestre a los alumnos del curso de rap para que tanto ellos como yo podamos ver claramente su progreso, es decir, lo que les aporta este esfuerzo. Además, se evalúa el nivel de su habla mediante entrevistas y lectura de textos antes y después del semestre; al acabar tienen además que rapear improvisando un artículo periodístico.

No hace falta demasiada técnica

En la red hay muchísimos rap loops. Pero a la hora de usar estas secuencias repetitivas de ritmos de percusión y líneas de bajo hay que tener cuidado de respetar los derechos de propiedad intelectual. El software “Musik Maker” cuesta menos de 20 euros. Y también hay opciones gratuitas. El uso del software es muy intuitivo y el resultado tiene “flow”. Si no, basta incluso con un metrónomo (en línea): un aparato que va marcando mecánicamente el ritmo marcado, lo que ayuda, por ejemplo a recitar mejor trabalenguas. ¡Así que no hace falta tener grandes conocimientos musicales o técnicos!
 

Pero para quien le guste trastear con la tecnología: el pequeño piloto rojo de un micrófono de estudio aumenta considerablemente la concentración y la autorreflexión. Oír la propia voz en los auriculares influye en el filtro de la lengua materna  y ayuda a reconocer con más facilidad las interferencias que causa.

Componer y actuar

Tras un rap introductorio —informal, como es lógico— que realiza el profesor, los participantes recitan a la vez un pequeño poema sin que nadie dé la señal para comenzar. Pronto resulta evidente que el ritmo implícito del texto permite de entrada que todos puedan seguirlo simultáneamente. Como muy tarde al cuarto intento el grupo ya es capaz de entonar y frasear con gran homogeneidad.
El primer texto que componen los alumnos sobre sí mismos está formado por cuatro versos (compases) de cuatro acentos prosódicos (compaseo). Al principio titubean bastante a la hora de rapear ante el micrófono al ritmo de la música. Este primer ejercicio es adecuado para todos los niveles de habla y resulta enormemente efectivo en poco tiempo.
Aquí encontrará ideas para realizar más ejercicios (en alemán): Creación de textos, ritmización, pronunciación, presentación y optimización son los elementos constantes del curso, acompañados por análisis de textos, bodypercussion –generar ritmos con el cuerpo–, coros hablados, beatboxing y recursos mnemotécnicos. Los contenidos del curso parecen ser solo una vía para llegar a la meta que es la actuación final. Pero en realidad es justo al revés.

El docente como asesor

El profesorado solo aconseja a la hora de redactar y procesar los textos. Al igual que un buen texto académico, el rap también tiene una cierta dramaturgia que se aprende con el propio trabajo y también gracias al trabajo en equipo intracultural.
La actividad cognitiva al rimar, no buscando traducciones o clases de palabras, sino creando un inventario mental de sonidos ordenados por tonos, es algo inusual para los alumnos y requiere práctica. Los diccionarios de rimas en línea son de gran ayuda para ello. Al trabajar con los textos, los participantes modifican cuando es necesario las unidades semánticas, incrementando así su acervo de sinónimos. Además, también reflexionan sobre sus problemas de pronunciación.

La actuación final como motivación

“Aprender a caminar, porque mamá te está llamando, sin mirarte a los pies”. Este “mantra” describe la metodología y orientación de las actividades de esta propuesta. “Mamá” es en este caso la actuación final; los pies, o en este caso, el habla, caminan automáticamente cada vez con más motivación. ¡No cabe duda de que un estudiante extranjero que es capaz de subir a un escenario a rapear sus propios textos en otro idioma frente a un público de más de 100 personas ha aprendido a “caminar”!

Con razón, los alumnos acaban muy orgullosos de su trabajo. Y aunque al principio se muestren inseguros, por lo general todos quieren luego publicarlo en un podcast o vídeo.
El rap podría y debería usarse más a menudo en la enseñanza de lenguas extranjeras, ya que entrena elementos lingüísticos que hasta la fecha solían dejarse de lado. Además, el rap aporta una enorme motivación intrínseca y encaja a la perfección en la actual preferencia metodológica por el uso de procesos de aprendizaje orientados a la práctica, colaborativos, autónomos y comunicativos.  

Bibliografía

Blell, Gabriele/Kupetz, Rita (2010): Der Einsatz von Musik und die Entwicklung von „audio literacy“ im Fremdsprachenunterricht (El uso de la música y el desarrollo de la “audio literacy” en la enseñanza de lenguas extranjeras). Fráncfort del Meno: Peter Lang.
 
Fischer, Andreas (2007): Deutsch lernen mit Rhythmus: Der Sprechrhythmus als Basis einer integrierten Phonetik im Unterricht Deutsch als Fremdsprache – Methoden und Material (Aprender alemán con ritmo: el ritmo del habla como base de una fonética integrada en la enseñanza de alemán como lengua extranjera – Métodos y material). Leipzig: Schubert.
 
Perner, Matthias (2014): Musik im DaF-Unterricht: Von der Sprache zur Musik – und zurück (Música en la enseñanza de alemán como lengua extranjera: del habla a la música y viceversa). En: Bernstein, Nils/Lerchner, Charlotte (ed.): Ästhetisches Lernen im DaF-/DaZ-Unterricht (Aprendizaje estético en clases de alemán como lengua extranjera/segunda lengua). Literatur - Theater - Bildende Kunst (Literatura - Teatro - Artes plásticas) (= Materialien Deutsch als Fremdsprache; 93). Göttingen: Universitätsverlag, p. 313-334.
 
Stöver-Blahak, Anke/Perner, Matthias (2011): RaP im Deutsch als Fremdsprache-Unterricht – „Es hat Spaß gemacht und trotzdem haben wir etwas gelernt.“ (Rap en las clases de alemán como lengua extranjera – “Ha sido divertido, pero también instructivo”). En: Hahn, Natalia/Roelcke, Thorsten (ed.): Grenzen überwinden mit Deutsch (Superando fronteras con el alemán) (= Materialien Deutsch als Fremdsprache; 85). Göttingen: Universitätsverlag, p. 311-326.
 
Wild, Kathrin (2015): Aussprache und Musik: Eine empirische Längsschnittstudie zum Wortakzenterwerb (Pronunciación y música: un estudio transversal sobre el aprendizaje de acentuación de palabras) (=Perspektiven Deutsch als Fremdsprache; 30). Baltmannsweiler: Schneider-Verlag Hohengehren.