Clase de idioma en línea
De la noche a la mañana, clases de idioma digitales: Aprendizaje en línea antes, durante y después del coronavirus

Aprendizaje en línea durante el coronavirus
Aprendizaje en línea durante el coronavirus | Foto: Guido Hofmann, © unsplash

Tener éxito impartiendo un curso de idioma en línea en tiempos del coronavirus y cómo lograrlo. ¿Cuáles son los desafíos de un  aprendizaje en línea 100%? Pinceladas del estado actual de la investigación científica. 

De PD Dr. Marion Grein

Antes del coronavirus: Tendencias y recomendaciones

En el ámbito de la enseñanza presencial de un idioma, se considera necesario desde hace mucho tiempo el empleo de herramientas digitales (cf. Grein & Strasser 2019; Grein et al 2019).

Trabajar con herramientas digitales aumenta tanto la atención visual, como también la “atención selectiva, es decir, la capacidad de concentrarse en lo relevante y eliminar estímulos distractores” (Stevens y Bavelier 2012, cf. Bernsmann 2019). En general, la motivación de los alumnos aumenta con un  uso bien calculado (aproximadamente un diez por ciento de las lecciones). Ciertas imágenes médicas (tomografía de resonancia magnética funcional) demuestran, por ejemplo, que una hora delante del ordenador actúa de forma positiva en las capacidades visuales y motoras, incluso en niños en edad escolar (cf. Pujo et al. 2016).

También el Blended-Learning, es decir, la alternancia de unidades de aprendizaje virtuales bien preparadas y encuentros presenciales, es un buen ejemplo de aprendizaje híbrido útil y exitoso (cf. Lu et al. 2018). El objetivo es que ambas partes se fusionen de tal manera, “que sea posible un aprendizaje efectivo, exitoso y motivador para los alumnos” (Kraft 2003: 44). Los cursos de idiomas puramente en línea ya existían en el mercado de antes, aunque en menor proporción. En 2019 el porcentaje de todos los cursos en línea, es decir, no solamente de idiomas, era en Alemania de apenas un ocho por ciento (cf. Statista 2020).

Clase de idioma en línea y coronavirus

Debido a la crisis mundial del coronavirus, las clases de idiomas han tenido que reinventarse por completo en el ámbito virtual, lo que ha obligado a numerosas instituciones y docentes de todo el mundo a enfrentarse a grandes desafíos. ¿Cuáles son los mayores desafíos y qué hay que tener en cuenta?

Desafío 1: El aula virtual

La motivación es fundamental para el buen funcionamiento de los cursos de idioma en línea. Algunos estudios demuestran que tanto la capacidad de retención como, sobre todo, la motivación en un aprendizaje puramente “en línea”, es decir, en un curso virtual, son sin duda menores que en una clase de idiomas presencial. Según Bawa (2016), la merma de atención en cursos 100 por cien en línea va de un 40 y 80 por ciento, mientras que en los cursos presenciales apenas llega a un diez ó 20 por ciento. También algunos estudios neurobiológicos corroboran  dicha merma de atención en las aulas virtuales (cf. Chen et al. 2017).

Repasemos brevemente el factor motivación. Según el objetivo con el que se acometa un curso de idioma, se diferencia entre cuatro tipos distintos de motivación referentes al aprendizaje (cf. Wild et al. 2001): interés, motivación intrínseca y extrínseca, y motivación por rendimiento.

El interés se caracteriza fundamentalmente porque el alumn@ experimenta estados emocionales positivos durante la clase y atribuye un alto valor subjetivo a aprender un idioma, sin contar con que, por lo general, no están supeditados a ningún tipo de coerción (cf. Zander & Heidig 2020: 397).

La motivación intrínseca se refiere, dicho de forma sencilla, a la mera diversión, porque aprender un idioma es divertido. Se habla de motivación extrínseca, cuando se satisfacen los objetivos del alumn@, por ejemplo, cuando se saca buena nota en un examen, o se cumplen las expectativas de los padres respecto a los hijos.

La motivación por rendimiento, en pocas palabras, se refiere al deseo de someter los resultados del curso a un control de calidad.

Un buen ambiente de aprendizaje (tanto presencial como virtual) debería de ser “atractivo” (por ejemplo, con la ayuda de juegos linguísticos), hacer hincapié en su relevancia (como vivencia) y fomentar la retroalimentación positiva. Por lo tanto, es esencial revisar dichas formas de retroalimentación y las posibles formas de comunicar “logros”.

El vínculo social en el ambiente de aprendizaje es otro requisito esencial para fomentar la motivación y el gusto por aprender. El llamado Distance Learning o clase a distancia virtual precisa del intercambio social (cf. Chen & Jang 2010). Las plataformas de aprendizaje posibilitan el trabajo en equipo y el intercambio entre los alumnos y docentes gracias a los foros. Desde una perspectiva emocional, no se trata solo de la frecuencia del intercambio social, sino de la sensación de tener a una persona a quien dirigirse.

¿Por qué entonces no basta con las herramientas de chats multimedia y los seminario en línea? Alexiou-Ray & Bentley (2016) han demostrado que la distancia que a su vez origina la tecnología debe ser compensada por un fuerte sentimiento de comunidad entre los asistentes del curso y una mayor disponibilidad de los docentes.

Con el fin de reforzar dicha cohesión, disipar el aislamiento de los alumnos, ofrecer estructuras fiables y coordinar la interacción, se requiere una plataforma de intercambio. En el ámbito del código abierto (Open Source), es decir, gratuito, se encuentran disponibles un gran número de plataformas de aprendizaje. La plataforma de aprendizaje Moodle, además de ser gratuita, ofrece una documentación abundante, su manejo es intuitivo y se puede acceder a ella por teléfono móvil. Como complemento, se puede crear un BLOG compartido o una página de Facebook.

Si el éxito de aprendizaje en una clase de idioma presencial depende de la interacción entre docentes y alumnos y de los alumnos entre sí, en un aula virtual dicha interacción queda francamente mermada, pero se puede compensar por medio de una plataforma de aprendizaje.

Motivación en una clase en línea
Motivación en una clase en línea | © adobe.stock

Desafío 2: el material didáctico

El desafío en este aspecto es mucho menor, si se dispone de las versiones digitales de los libros de texto. Desde una perspectiva neurobiológica, lo que importa es que el ejercicio o la actividad a realizar esté a la vista de los participantes, para que la puedan seguir en la pantalla y sepan en todo momento dónde se encuentran. Si los participantes tan solo ven a los docentes y al resto de compañeros, mientras escuchan indicaciones tales como: “vayan a la página x, ejercicio 5”, supondría una carga mental excesiva.

Desafío 3: estructuración de la clase

Como ya hemos dicho, la incorporación de un “espacio social” (plataforma de aprendizaje) es esencial para fomentar la motivación y, por tanto, para el éxito del aprendizaje. En una clase presencial cara a cara, se suele cambiar de forma de socialización transcurridos 20 minutos porque, si no, la capacidad de concentración decae pronto. Básicamente, en una clase en línea también se recomienda formar grupos de 12 participantes, de manera que los alumn@s cuenten con tiempo suficiente para participar de forma activa en las reuniones. Tras aproximadamente 40 minutos (aún cuando el docente esté reproduciendo audios y vídeos, los alumnos estén participando activamente, el docente esté proporcionando cuestionarios, etc.), es el momento de iniciar actividades en parejas o en grupos pequeños. En este momento la plataforma cobra de nuevo relevancia: los participantes realizan un ejercicio en parejas o en grupo y suben el resultado a la plataforma de aprendizaje o lo comparten posteriormente en el aula virtual. Los participantes pueden después, a modo de repaso, inventarse otros ejercicios parecidos y así ejercitar su creatividad (véase el consejo práctico en Organización de la clase digital de idioma de forma interactiva). Es muy importante que se formule de forma precisa el tipo de ejercicio para que no surjan malentendidos, así com no abrumar a los participantes con, por ejemplo, demasiadas actividades.

Desafío 4: Conocimientos prácticos y la gestión de tiempo

Los propios docentes requieren formarse en la materia para perder el posible miedo al aula virtual. Se precisa de cursos sobre las plataformas de aprendizaje, (imprescindibles para motivar a los alumn@s en la enseñanza virtual), así como cursos específicos sobre las numerosas herramientas gratuitas disponibles, de forma que sean capaces de explicar a los alumn@s de forma activa y constructiva cómo emplearlas en clase. La preparación de una clase digital, aún cuando se es “experto”, demanda mucho más tiempo que la de una clase presencial de idioma.

¿y después?

Debido al mayor número de experiencias positivas con el aprendizaje virtual, se espera un incremento de la demanda de este tipo de enseñanza en línea incluso después del coronavirus. A pesar de ello, el contacto social nunca podrá compensarse del todo con el intercambio que ofrecen las plataformas de aprendizaje, por muy satisfactorio que sea.  
 

Bibliografía

Alexiou-Ray, J. & Bentley, C. C. (2016). Faculty Professional Development for Quality Online Teaching. Journal of Distance Learning Administration, 18 (4), 1-16.

Bawa, P. (2016). Retention in online courses: Exploring issues and solutions - A literature review. SAGE Open, 6(1), 1-11. doi: 10.1177/2158244015621777

Bernsmann, Manuela (2019). Schule digital – Fokus Gehirn. Neurowissenschaftliche Erkenntnisse zur Wirkung neuer Medien (Descubrimientos de la ciencia neuronal y los efectos de los nuevos medios). In: Gorr, Claudia & Bauer, Michael C. (Hrsg.) Gehirne unter Spannung. Kognition, Emotion und Identität im digitalen Zeitalter (Cerebro estresado. Cognición, emoción e identidad en la era digital). Berlin & Heidelberg: Springer.

Chen, C.-M., Wang, J.-Y. and Yu, C.-M. (2017) Assessing the Attention Levels of Students by Using a Novel Attention Aware System Based on Brainwave Signals. British Journal of Educational Technology, 48, 348-369.

Grein, Marion & Strasser, Thomas (2019). Lernen mit digitalen Medien aus neurobiologischer und fremdsprachendidaktischer Sicht (Aprender con medios digitales desde la perspectiva de la didactica de las lenguas extranjeras y la neurobiología). Empfehlungen Goethe-Institut (Recomendaciones del Goethe-Institut). Zagreb. 7-15.

Kraft, Susanne (2003). Blended Learning – ein Weg zur Integration von E-Learning und Präsenzlernen (Blended Learning – cómo integrar el aprendizaje en línea y presencial). In: REPORT 2/2003 Literatur und Forschungsreport Weiterbildung (INFORME 2/2003 Bibliografía e informes de investigación en la Educación Continua). 26. Jahrgang Erfahrungen mit Neuen Medien (Promoción 26. Prácticas de los nuevos medios). DIE.

Lu, O., Huang, A., Huang, J., Lin, A., Ogata, H., & Yang, S. (2018). Applying Learning Analytics for the Early Prediction of Students' Academic Performance in Blended Learning. Journal of Educational Technology & Society, 21(2), 220-232. www.jstor.org/stable/26388400 [10.06.2020]

Pujo, J., Fenoll, R., Forns, J, & et al. (2016). Video Gaming in School Children – how much is enough? Annals of Neurology 22(8). https://doi.org/10.1002/ana.24745. [24.06.2020]

Wild, E., Hofer, M. & Pekrun, R. (2001). Psychologie des Lernens (Psicología del aprendizaje). In: Krapp, A. & Weidenmann, B. (Hrsg.) Pädagogische Psychologie (Psicología pedagógica). Weinheim: Beltz.

Zander, Steffi & Heidig, Steffi (2020). Motivationsdesign bei der Konzeption multimedialer Lernumgebungen (Diseño motivacional en la concepción de un espacio de aprendizaje multimedia). In: Niegemann, Helmut & Weinberger, Armin (Hrsg.) 2020. Handbuch Bildungstechnologie. Konzeption und Einsatz digitaler Lernumgebungen (Manual de tecnología educativa. Concepción y empleo de espacios de aprendizaje digitales). Berlin: Springer Verlag. 393-415.

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