El mal usa un monóculo, una máscara de rana o una laptop. Las películas de suspenso alemanas son un reflejo de los miedos y abismos colectivos, y ofrecen la dosis de emoción adecuada para cada estado de ánimo, desde Fritz Lang con "M" hasta los thrillers cibernéticos modernos como "Who Am I" el género refleja la agitada historia del país y ofrece la dosis de emoción adecuada para cada estado de ánimo social.
Sismógrafo de los miedos
Un reporte sismográfico de traumas, deseos y abismos colectivos en un país con una historia cambiante, que tiene preparado la dosis adecuada para cada estado emocional. “Hay momentos específicos en los que el film noir coincide claramente con el estado de ánimo. Cuando reina la incertidumbre, cuando se derrumban las instituciones financieras, el film noir encuentra terreno fértil”, dice, por ejemplo, el cineasta Werner Herzog (Bad Lieutenant). A pesar de su seriedad, el género siempre ha celebrado su propia teatralidad, incluso la ha ironizado. Quizás por eso ha logrado lo que pocos protagonistas de películas policíacas: sobrevivir.Ya en la década de 1930, el fantasma del nacionalsocialismo salía de las sombras. Con su trilogía del Dr. Mabuse y la película M (1931), Fritz Lang (Metrópolis, véase “Ciencia ficción”) echa un vistazo al abismo: M no es solamente la primera gran película sobre un asesino en serie y un prototipo del thriller psicológico, sino que muestra cómo el miedo, los mecanismos de control y los dilemas morales desgastan a la sociedad y al sistema. La película plantea preguntas sobre la justicia, la naturaleza humana y la responsabilidad; preguntas que, casi cien años después, todavía no tiene una respuesta sencilla.
Cuando el papel se convierte en una maldición
A nivel internacional, M es una de las primeras películas sobre asesinos en serie y una de las películas policíacas más influyentes de todos los tiempos. Actualmente, forma parte del programa Memoria del Mundo de la Unesco, pues no ha perdido nada de su energía. Esto se debe, en gran parte, a Peter Lorre, cuyo personaje, el asesino de niños Beckert, es tanto asesino como víctima. Lorre interpretó su papel tan increíblemente bien que se convirtió en una maldición. Tras huir de la Alemania nazi hacia Estados Unidos, el actor declaró: “Desde que llegué a este país, intento dejar atrás mi pasado. La imagen de M me persigue a todas partes.” Ciertamente, a partir de este momento estuvo rodeado de personajes sospechosos. Inolvidable: su destacado papel como un enigmático detective en la saga de Mr. Moto (desde 1937). Junto con Heinrich Mann, Lion Feuchtwanger, Bertolt Brecht y otros creadores exiliados, Lorre fundó el “Consejo para una Alemania Democrática” en 1944 en Los Ángeles.Datos curiosos, trivia musical y premios
- M (1931, Fritz Lang) se considera la primera película policíaca sonora alemana, así como una de las primeras películas en el mundo sobre un asesino en serie.
- El silbido de Peter Lorre (“En la gruta del rey de la montaña”) en M se convirtió en un elemento sonoro icónico — leitmotiv temprano en el thriller para un asesino.
- Actualmente, M se encuentra en la lista de Memoria del mundo de la Unesco — una de las películas policíacas más influyentes de todos los tiempos.
- La ola de Edgar Wallace (1959-1972), más de 30 películas que marcaron el cine alemán en la década de 1960. Muchos de los lugares de rodaje se encontraban en Berlín Occidental, pero en la película se presentaban como “Londres”.
- Der Wixxer (2004), parodia de las películas de Wallace, alcanzó también el estatus de culto. Así, Oliver Kalkofe y Bastian Pastewka hicieron realidad el sueño de su juventud.
- Silencio de hielo (2010, Baran bo Odar), un thriller sobre una niña desaparecida y que atrajo la atención internacional, fue un trampolín para Odar, quien más tarde se volvió mundialmente famoso gracias a Who Am I y la serie de Netflix Dark.
- El thriller cibernético Who Am I: Ningún sistema es seguro (2014, Baran bo Odar) se vendió en todo el mundo y Warner Bros. aseguró los derechos para hacer una nueva versión, algo poco habitual en el caso de un thriller alemán.
- Tatort es tan popular en Alemania que hasta los políticos querían aparecen en la serie, lo cual, sin embargo, fue prohibido.
- En la sombra (2017) recibió el Globo de Oro como mejor película en lengua no inglesa, mientras que Diane Kruger ganó el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes. Fatih Akın trabajó con el músico Josh Homme (Queens of the Stone Age) en la composición de la banda sonora, algo inusual para un thriller alemán.
- Victoria (2015) ganó seis premios del cine alemán, entre otros, por la cinematografía (en una sola toma). La banda sonora electrónica de Nils Frahm refuerza la atmósfera hipnótica.
La migración de muchos cineastas tras el ascenso al poder de Hitler en 1993 significó no solamente un fin provisional a las películas policíacas con críticas sociales hechas en Alemania. La experiencia de los expatriados se incorporó directamente al cine estadounidense. Solo en la posguerra, los thrillers cinematográficos lograron regresar como un factor perturbador moral: Das Mädchen Rosemarie (1958) utiliza un caso criminal real para ajustar cuentas con el lado oscuro y la doble moral durante el milagro económico alemán. La película desató un escándalo debido a sus alusiones a la relación entre la política y la prostitución
Niebla sobre los abismos
Sin embargo, durante este tiempo, la nación buscaba sobre todo una cosa en los cines: distracción, precisamente. Además de las películas sentimentales sobre la patria y la música, entre 1959 y 1972, la serie cinematográfica “Edgar Wallace” de Rialto llegó a las taquillas. Las 32 burlescas historias de estilo “británico” se desarrollan en la idealizada, romántica, espeluznante y, por supuesto, nublada Inglaterra. Londres hace las veces de Berlín Occidental. Hasta hoy, películas como La marca del sapo (Der Frosch mit der Maske, 1959) o Los ojos muertos de Londres (Die Toten Augen von London, 1961) no han perdido nada de su extravagante encanto. Esto puede deberse a que, durante décadas, la televisión alemana transmitía la serie sobre todo en Navidad y Año Nuevo, y muchos siguen celebrando con nostalgia el mismo patrón de siempre: el mayordomo nunca fue el culpable, Klaus Kinski interpreta a un loco, Joachim Fuchsberger salva el día. Por cierto, no solamente los clásicos del crimen tienen estatus de culto, sino también su parodia Der Wixxer (2004). Con esta comedia que deconstruye con cariño el esquema Edgar Wallace, los comediantes Oliver Kalkofe y Bastian Pastewka cumplen su sueño de la juventud.El origen de la pasión alemana por las películas policíacas es ahora objeto de todo tipo de estudios científicos. Desde 1970, las investigaciones policiales se transmiten por televisión. El dominical Tatort así como Polizeiruf 110 con sus historias con críticas sociales son parte innegable de la programación vespertina en muchas casas (y bares), incluso en la era del streaming. Antes la serie Stahlnetz (1958-1968), muy apegada a formatos estadounidenses como Dragnet, provocaba fuertes emociones en los cines teutones. El novedoso formato es tan exitoso que se ha convertido en un fenómeno social y la vida cotidiana parece detenerse durante una hora. Stahlnetz ha pasado a la historia como un éxito rotundo.
La sociedad bajo el bisturí de la pantalla
Mientras tanto, en el cine, dramas de gran tensión —como El honor perdido de Katharina Blum (Die verlorene Ehre der Katharina Blum, 1975), de Volker Schlöndorff y Margarethe von Trotta— analizan los mecanismos de la incitación mediática y la represión estatal, y reflejan las tensiones y los temores sociales. La década de 1970 se convirtió rápidamente en el apogeo del thriller político. En Alemania del Este, predominaron películas policíacas de espionaje con tintes políticos.Los thrillers alemanes han ganado reconocimiento internacional sobre todo mediante el retorno al género noir con una perspectiva transatlántica. El amigo americano (Der amerikanische Freund, 1977) de Wim Wenders, basada en la novela de Patrica Highsmith, fusiona la melancolía europea con la estética estadounidense del género y nos muestra a Dennis Hopper y Bruno Ganz en un doble juego mortal.
En 2001, El experimento (Das Experiment) de Oliver Hirschbiegel, basada en el experimento de la cárcel de Stanford, se volvió un éxito mundial. También la película Silencio de hielo (Das letzte Schweigen, 2010) sobre una niña desparecida atrajo la atención internacional. Además, sirvió como trampolín profesional para Baran bo Odar, quien más tarde se haría mundialmente famoso por Who am I: Ningún sistema es seguro (Who Am I – Kein System ist sicher, 2014) y la serie de Netflix Dark.
El siglo XXI redefinió el género: los thrillers cibernéticos como Who Am I y dramas en tiempo real como Victoria (2015) de Sebastian Schipper abordan el miedo a lo digital y a lo urbano. Muestran una Alemania que ya no solo le teme a su pasado, sino a su presente hiperconectado. ¿Con razón? Hoy, en tiempos de múltiples crisis, las y los cineastas reflexionan una vez más sobre las advertencias de la República de Weimar. En el verano de 2026, la radiodifusora alemana ARD inicia con la amenaza de una serie del Dr. Mabuse de seis capítulos, que trae al presente al icónico supervillano. El thriller cibernético cuenta con un elenco del lujo: Friedrich Mücke (Babylon Berlin) y Tom Wlaschiha (Game of Thrones y Stranger Things). Solamente queda esperar que esta retrospectiva no resulte, como en la época de Fritz Lang, ser profético.
Desarollo histórico
República de Weimar: Con M (1931) de Fritz Lang prácticamente se inventó el thriller urbano. Asesino en serie, la gran ciudad, histeria mediática — elementos que regresaron en el noir de Hollywood y los thrillers estadounidenses.
Posguerra (Alemania Occidental): Películas policíacas generalmente más ligeras en las salas de cine (serie de Edgar Wallace en la década de 1960). Al mismo tiempo, la televisión se consolidó como motor del género: la exitosa serie policíaca Stahlnetz.
Alemania Oriental: Películas de detectives y espías como For Eyes Only (1963) reflejaban las tensiones de la Guerra Fría. A menudo, las películas policíacas tenían tintes políticos con un matiz antifascista.
Televisión en Alemania Occidental: A partir de la década de 1970, las series policíacas se trasladaron masivamente a la televisión: Tatort (desde 1970) y Derrick (1974-1998) dieron a conocer el formato de la serie policíaca en todo el mundo. El cine se quedó atrás durante este tiempo.
Años 1990-2000: El thriller volvió al cine, a menudo con casos reales o intensidad psicológica (El experimento, 2001; Antikörper, 2005). Al mismo tiempo, complejos thrillers políticos y de detectives dominaron la televisión (Polizeiruf 110 y episodios especiales de Tatort).
2010-actualidad: El thriller cinematográfico es más cercano al cine de arte internacional en cuestión de estilo (Fatih Akın, Christian Petzold), mientras que la televisión se ha internacionalizado con event movies y series por streaming (Babylon Berlin, 4 Blocks).
Paralelos internacionales
- Estados Unidos y Canadá: En Estados Unidos, el cine domina el thriller (desde Alfred Hitchcock, David Fincher hasta Christopher Nolan), mientras que series como La ley y el orden o True Detective han dado relevancia a la televisión.
- Alemania: Por el contrario, fue la televisión la que marcó el ADN de los thrillers y las películas policíacas. Tatort es un ritual semanal que ha socializado a generaciones de espectadores — un equivalente cultural a las series estadounidenses de larga duración.
- Era del streaming: Hoy en día, los sistemas son muy similares: series alemanas como Dark o Babylon Berlin se pueden ver en Netflix, mientras que los thirllers estadounidenses aparecen cada vez más como series limitadas o miniseries.
Ejemplos cinematográficos (thriller/policíaco)
- M (1931, Fritz Lang) — paradigma del film noir
- El Brujo (Der Hexer, 1964, de la ola de Edgar Wallace)
- El experimento (Das Experiment, 2001, Oliver Hirschbiegel)
- Antikörper (2005, Christian Alvart)
- Who Am I: Ningún sistema es seguro (Who Am I – Kein System ist sicher, 2014, Baran bo Odar) — thriller de hackers.
- Victoria (2015, Sebastian Schipper) — robo a un banco en tiempo real
- En la sombra (Aus dem Nichts, 2017, Fatih Akın) — thriller de venganza con un trasfondo político
- Hasta el final de la noche (Bis ans Ende der Nacht, 2023, Christoph Hochhäusler) — thriller queer de incógnito
Series y televisión
- Stahlnetz (1958-1968) — adaptación alemana de Dragnet
- Tatort (desde 1970) — el formato de serie policíaca más longevo de Europa, que sigue siendo innovador en algunos episodios individuales.
- Derrick (1974-1998) — éxito internacional, emitida en más de 100 países
- Polizeiruf 110 (Alemania Oriental, desde 1971; hoy en toda Alemania)
- 4 Blocks (2017-2019) — thriller sobre clanes, aclamado internacionalmente
- Babylon Berlin (2017-) — serie policíaca de alta gama, disponible en Netflix en todo el mundo
Las tres películas más taquilleras del género policíaco
- M (1931, Fritz Lang) — recaudación en Alemania: aprox. cuatro millones de marcos imperiales, lo que equivale hoy en día a unos 60 millones de euros.
- R.A.F. Facción del ejército rojo (Der Baader Meinhof Komplex, 2008, Uli Edel) — recaudación en Alemania: cerca de 20 millones de euros.
- Who Am I: Ningún sistema es seguro (2014, Baran bo Odar) — recaudación en Alemania: casi ocho millones de euros.
Streaming (Nordamerika)
- M (1931) – Criterion Channel (US/CA).
- Das Experiment (2001) – VOD (Amazon/Apple, US).
- Who Am I (2014) – Netflix (rotierend, NA).
- Victoria (2015) – Kanopy (US, Uni-Lizenzen).
- Aus dem Nichts (2017) – Peacock (US).
- Babylon Berlin – MHz Choice (US).
- 4 Blocks – HBO Max, Amazon Prime (US).
marzo 2026