Editorial Sobre este número

 © Nestor Barbitta

La proximidad tiene muchas dimensiones: la experimentamos como contacto físico, vínculo emocional con los demás o como la pertenencia a determinados contextos culturales. En tiempos de distanciamiento social surge la pregunta: ¿Cuánta cercanía necesitamos? Autoras y autores de Sudamérica y Alemania reflexionan sobre la cercanía y la distancia en el contexto de la pandemia y más allá de ella.

Experimentamos la cercanía y la distancia en diversos contextos físicos, emocionales y culturales. No solo las experimentamos de modo pasivo, sino que también establecemos activamente cercanía y distancia. Las formas de acercamiento, así como aquellas de demarcación de fronteras, son acciones en parte conscientes y en parte inconscientes que determinan nuestra convivencia. La relación adecuada entre proximidad y distancia también puede ser diferente para cada persona y debe reequilibrarse constantemente.

La pandemia del coronavirus tiene consecuencias principalmente para la proximidad física. ¿Cuánto necesitamos el contacto con otras personas? ¿En qué medida el contacto visual directo es algo distinto a la comunicación por videoconferencia? La pandemia ha llevado a una reevaluación de ambos términos: la proximidad de repente se vuelve peligrosa para la salud, la distancia salva vidas. Nunca se puede pensar en ambos conceptos sin pensar en la idea de privilegio. Como escribe la autora Julia Kopatzki en un artículo para nuestra revista: “La distancia es algo valioso, decide entre la vida y la muerte”, con lo cual se refiere a la injusticia social de la pandemia: es un lujo poder distanciarse de otros.

A esto también se refiere el artículo de Anna Azevedo sobre la demarcación social en las ciudades brasileñas. La proximidad espacial está deliberadamente impedida aquí a través de la arquitectura, la cercanía solo debe permitirse al propio grupo social, con consecuencias fatales para el paisaje urbano y la seguridad de todos. El artículo de Maribel Mora Curriao sobre los pueblos indígenas de Sudamérica también se refiera a esta cercanía negada.

¿Y qué decir sobre nuestra relación con los animales? ¿Por qué nos sentimos tan cerca de algunos de ellos, mientras consideramos otros como un producto en lugar de seres vivos?

Esta edición de la Revista Humboldt arroja algunas luces sobre éstas y otras preguntas en torno a la proximidad, y desea así acercarse a este complejo fenómeno.