Movimiento Sur Trazar el movimiento desde el sur

Santiago y Valparaíso son las ciudades chilenas que fueron escenario de la tercera edición de Movimiento Sur. En esta ocasión se dio lectura y praxis a la relación entre danza y arquitectura.

Movimiento Sur, concebido como una plataforma internacional de danza contemporánea y artes escénicas para Latinoamérica, permite un diálogo entre la danza y otras disciplinas, enriqueciendo sus acciones y discursos, posibilitando la teorización y práctica de la interdisciplinariedad en un campo de activación y profundización de las artes escénicas. Junto con Panorama Sur (Argentina) y Experimenta/Sur (Colombia), conforman una red dedicada a potenciar el trabajo de las artes performáticas en Latinoamérica.

Danza y arquitectura

Rocío Rivera, curadora del festival, señala: “La arquitectura facilita que los cuerpos habiten de determinada manera y es ahí donde hay un punto de cruce con la danza”. La arquitectura contemporánea trabaja activando la temporalidad y materialidad, encontrándonos con muchos de sus cultores en el campo de lo performativo, como el caso del artista visual y arquitecto venezolano Miguel Braceli, quien acompañó los procesos de los veintidós becarios del laboratorio, quienes provenían tanto de la danza contemporánea como de la arquitectura. “La arquitectura y la danza se unen cuando se deja de ser individual, cuando se funden el espacio y el movimiento”, indica Braceli.

Susana Tambutti (Argentina), arquitecta y teórica de la danza, apoyó la generación de contenidos, permitiendo realizar un viaje por la memoria histórico-gráfica de los espacios que han albergado a la disciplina, pasando por propuestas impulsadas por artistas como Mary Wigman y Rudolf von Laban, tomando en consideración los aportes históricos de estos coreógrafos en la danza latinoamericana. Todos los invitados apostaron por la activación del territorio y los canales más performativos, apelando a la posibilidad de cruce, lectura y apertura en la facturación de las obras.

Movimiento Sur se nutre de mayor contenido a través de las mesas de conversación, conferencias, talleres y exhibición de obras, que a su vez permitió la vinculación con el público general de las ciudades que albergan el proyecto. En esta ocasión, se pudo ver tres obras del brasileño Eduardo Fukushima, instalando la biografía como posibilidad que comprende el cuerpo a modo de elemento utilitario y experiencial, y que lo re-significa para coreografiar. El austríaco Philipp Gehmacher propuso el lenguaje como una capacidad expresiva en cuanto a la palabra, la imagen y la poética desarrollada en escena. Mientras que Cuqui Jerez presentó un video sobre la habitabilidad del espacio público como lugar escénico para ser visible y conjugable con textos que transforman la realidad del lugar expuesto.

La coréografa española radicada en Berlín proyectó la utilización de objetos en la composición, optimizando la visualización de la materialidad forjada bajo metodologías coreográficas. Para la artista, la coreografía es poner cosas en el tiempo y el espacio, incluyendo la ficción y los sucesos en tiempo real. Características que se hicieron visibles al traer The Dream Project, proyecto que involucró a los becarios en la construcción y puesta en escena de su “Capítulo Chile”.

Una plataforma de intercambio

Para Bárbara Foulkes, argentina radicada en México y participante del laboratorio, la beca fue una posibilidad de “apertura”, en cuanto al dinamismo y las ideas resultantes de su experiencia como parte de la plataforma intercambio. “Jamás me había tocado una beca tan emancipada. Desde que me enviaron el correo para decir que fui seleccionada, comprendí que sería un proyecto que apelaría a mi autonomía”, señaló.

Movimiento Sur activó la reflexión entre los participantes durante las dos semanas de residencia, permitió nutrir de discursos y nuevos contenidos a los becarios y artistas participantes en sus investigaciones-creaciones, además de ofrecer nuevas lecturas y aproximaciones a su propio trabajo creativo. Arquitectos, teóricos de la danza, diseñadores teatrales, fotógrafos, bailarines, gestores culturales y otros profesionales enriquecieron la presente edición. Los diálogos e intercambios entre los artistas permitieron indagar sobre danza-arquitectura, nutriendo la percepción que tenemos sobre este tema. Asimismo, se propició el diálogo sobre la desestructuración de un cuerpo en movilidad en relación con el espacio, los objetos, los contextos, redefiniendo los lugares como ejercicio estético. Todo esto se comprende a partir de un recurso básico: el cuerpo.
 

Movimiento Sur es una iniciativa de la Fundación Siemens Stiftung, el Goethe-Institut Chile, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y el Parque Cultural de Valparaíso.
Movimiento Sur: del 1 al 14 de diciembre de 2014 en Santiago y Valparaíso