Memoria Chilena El secreto de la libertad

El sitio web Memoria Chilena de la Biblioteca Nacional de Chile tiene como misión reunir, compartir y atesorar la gran historia colectiva, y las pequeñas aventuras individuales que conforman nuestra identidad como país. Estuvimos en sus oficinas y conversamos con Daniela Schütte, coordinadora del portal.

Siguiendo el letrero que dice “Biblioteca Digital” entramos a una de las oficinas de la Biblioteca Nacional de Chile, institución que recoge el conocimiento y preserva gran parte del acervo cultural chileno. Con un espíritu de innovación, la Biblioteca Nacional y otras instituciones de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM) lanzaron oficialmente el 2003 este centro pionero en recursos digitales, destinado a ofrecer documentos y contenidos originales relativos a la identidad cultural chilena. El portal Memoria Chilena pone al alcance de todo el mundo, de forma gratuita y de libre acceso, las colecciones de la Biblioteca Nacional. 

Es así como a partir de la red podemos disfrutar de libros, revistas y periódicos en sus ediciones originales, además de artículos, notas de prensa, manuscritos, cartas, pero también fotografías, dibujos, láminas, grabados, pinturas, mapas, planos, registros audiovisuales, sonoros y partituras. Destacan obras clásicas de la literatura y la historiografía chilenas, tesoros bibliográficos de las colecciones patrimoniales de la Biblioteca Nacional de Chile, documentos pertenecientes al Archivo Nacional y al Museo Histórico Nacional, y un vasto archivo de artículos críticos sobre literatura chilena de acuerdo a su relevancia documental, histórica y/o cultural, pero también según su valor literario o estético, el estado de conservación o la demanda de los usuarios.

¿Cuál es la gran diferencia de contenidos que uno encuentra en Memoria Chilena y el resto de la Biblioteca Nacional Digital?

A través de la plataforma integrada de la Biblioteca Nacional Digital es posible acceder al universo completo de objetos digitales existentes en la Biblioteca Nacional, incluyendo aquellos publicados en Memoria Chilena. Los documentos se presentan en listas de resultados según la búsqueda del usuario. Memoria Chilena, en cambio, ofrece materiales editados, es decir seleccionados y organizados en base a temas específicos, que han sido complementados con contenidos exclusivos. Estos proveen un marco contextual para la comprensión de los documentos, lo que enriquece y prolonga la experiencia de consulta, lectura y disfrute en línea.

¿Cuáles son los logros más destacados de la Biblioteca Nacional en el último año?

Son varios los logros que podemos destacar. Entre ellos están la inauguración del sitio web Chile para Niños en 2005, una página web enfocada en la formación de los futuros lectores de nuestro país. En 2013 celebramos los doscientos años de la Biblioteca Nacional. En aquella ocasión presentamos la Biblioteca Nacional Digital, una plataforma que centraliza los servicios digitales de la institución. Ese mismo año también tuvo lugar la implementación y puesta en línea del nuevo portal Memoria Chilena.

¿Cuáles son los desafíos de esta labor digital?

Son varios y en distintos frentes. En cuanto a la digitalización de las colecciones patrimoniales de la Biblioteca Nacional está sin duda el volumen versus la capacidad de trabajo de los equipos. En este momento, Memoria Chilena cuenta con más de un millón quinientas mil páginas digitalizadas, que se materializan en más de veintisiete mil documentos. Se trata de una parte bastante pequeña en relación al volumen total de registros que conserva la institución. Y, si bien trabajamos al tope de nuestras capacidades, naturalmente los usuarios demandan cada vez más libros y revistas digitalizados. En esta misma línea también está el desafío de la preservación digital y la complejidad de los distintos formatos en los que se almacena la información. La Biblioteca Nacional Digital presenta un desafío no sólo en términos tecnológicos, sino también presupuestarios.

¿Cuál es el público objetivo? ¿Cómo ha sido la recepción de su trabajo?

Memoria Chilena se dirige a todos aquellos ciudadanos que estén interesados en conocer, a través de las fuentes documentales que conserva la Biblioteca Nacional, nuestra historia y cultura. Es un sitio transversal, que es útil para todos aquellos que queremos aprender más sobre nuestro país, sobre su literatura, sus personajes, su historia política, pero también para estudiantes de colegios y universidades. Asimismo, por el alto volumen de fuentes bibliográficas digitalizadas, es de alto interés para investigadores especializados de distintas disciplinas.

En estos últimos diez años años la recepción siempre ha sido muy favorable. Nuestro sitio mantiene un promedio de 277 mil usuarios mensuales, que descargan alrededor de 260 mil archivos. En el año 2014 se descargaron cerca de tres millones quinientos mil archivos. El éxito de nuestras redes sociales da cuenta de esta buena acogida: nuestro fanpage de Facebook tiene en este momento 164 mil seguidores, mientras que el twitter @Memoriachilena suma 89 mil.

Las bibliotecas digitales, ¿llegaron para quedarse?

Sí, sin duda llegaron para quedarse. Por lo menos ese es el caso de la Biblioteca Nacional de Chile, que entiende la digitalización de sus colecciones como una política pública de democratización y descentralización del conocimiento.

Ojalá no se pierda de vista la premisa básica de que la biblioteca es la más democrática de las instituciones, porque nadie en absoluto puede decirnos qué leer, cuándo y cómo. Sin bibliotecas ¿qué nos quedaría? No tendríamos pasado ni futuro. Son, sin duda alguna, el secreto de la libertad.