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Escritor
Rafik Schami

Quizá por ser un constante migrante, este autor de origen sirio, que desde la década de 1980 escribe en alemán, ha traspasado incluso los límites de los géneros literarios y de los públicos para los que escribe.

De Vanesa Díaz

Humor und Geduld sind die beiden Kamele, mit denen man jede Wüste durchqueren kann (Arabisches Sprichwort)

El humor y la paciencia son los dos camellos con los que uno puede atravesar el desierto (Refrán árabe)


No se sabe si Rafik Schami (1946) atravesó el desierto, pero sí que ha cruzado fronteras. Y no solamente físicas —desde Siria hasta Alemania en la década de 1970— o idiomáticas —entre el árabe y la lengua de Goethe—, sino las disciplinares: estudió matemática, física y química en su natal Damasco y se doctoró en química en Heidelberg.

Die Frau, die ihren Mann auf dem Flohmarkt verkaufte © Hanser Quizá por ser un constante migrante, Schami ha traspasado incluso los límites de los géneros literarios y de los públicos para los que escribe: de libros infantiles y juveniles, pasa fácilmente al ensayo, del teatro al cuento o la novela, e incluso dentro de este género se ha aventurado con varias formas, como la novela negra. Y aunque no es poeta, basta solo con leer los títulos de sus libros para notar su capacidad de condensar imágenes poderosamente poéticas en pocas líneas.
 

Siempre habitando lo otro, moviéndose constantemente entre culturas, lenguas, visiones de mundo, para Schami la multiculturalidad es un desafío permanente.

Pero el trasegar de Schami no para con la escritura. Este autor, que desde la década de 1980 escribe en alemán, es miembro fundador del movimiento Südwind, que fomenta la participación y la formación política de quienes, por motivos económicos o políticos, son privados de su participación ciudadana. Es fundador y editor de Swallow Editions, proyecto de traducción intercultural entre el alemán, el inglés y el árabe que se define como “libre de censura, petróleo, aburrimiento y dictadura”. Schami también está comprometido con el apoyo a los niños y niñas de Siria a través de Schams, una organización no gubernamental para el apoyo a la educación infantil en su país natal.

Su obra literaria, en conjunto, recoge la experiencia de la migración y de su propia vida como hombre de palabras e idiomas. En Die Frau, die ihren Mann auf dem Flohmarkt verkaufte (La mujer que vendió su esposo en el mercado), Schami relata en un tono íntimo una escena de su infancia, cuando en un mercado callejero de Damasco vio a una mujer que había decidido vender a su viejo esposo, no porque fuera viejo, sino porque se había sumido en un silencio absoluto y desde hacía un tiempo no le dirigía la palabra. En el silencio, esa ausencia de palabra, el autor identifica su primer encuentro con la literatura. Fue después de esta experiencia que decidió contar las mejores historias, y así asegurarse de que no le pasara lo mismo que a aquel pobre hombre.
 

La infancia para Schami no es solamente una etapa de la vida, sino un lugar al que podemos volver para restaurar la capacidad de asombro. Para él, los adultos necesitan las historias aún más que los niños, pues han perdido la imaginación y, con ello, la capacidad de asombrarse ante las pequeñas cosas por sumergirse en una vida unidimensional.

Efectivamente, la mirada infantil “permite ver un poco más allá de las cosas”, como sucede en su libro Wie ich Papa die Angst vor Fremden nahm (Cómo le quité a papá el miedo a los extranjeros). La protagonista es una pequeña niña que quiere mucho a su papá y lo describe como un ser cariñoso, fuerte, inteligente, gracioso y, desde su punto de vista, un ser casi perfecto. Solo tiene un defecto: le teme a los extranjeros. A ella esto le parece muy extraño y está dispuesta a ayudarle. Aprovechará el cumpleaños de su amiga, Banja, para darle la oportunidad a su papá de conocer a personas de otras culturas y luchar, así, contra el miedo a los extranjeros.

Siempre habitando lo otro, moviéndose constantemente entre culturas, lenguas, visiones de mundo, para Schami la multiculturalidad es un desafío permanente que, si bien representa un reto para todo artista, lo es también para todo ser humano. Al igual que en Las mil y una noches, el principal recurso de Schami ha sido la oralidad. Sus historias, tejidas con paciencia y narradas con humor, le han llevado a ser uno de los escritores más importantes de la escena europea contemporánea.

Encuentra estos y otros libros de Rafik Schami en la biblioteca del Goethe-Institut.

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