Los alemanes tienen un dicho peculiar que serviría para aplacar cualquier queja sobre el supuesto frío de Bogotá: “No existe el frío, solo gente mal abrigada”. Así, el método más usual para abrigarse en invierno es vestirse con varias capas de ropa, por ejemplo: camiseta, camisa, suéter, saco de lana y abrigo de plumas. Además, hay que comprar una plantilla para los zapatos, a fin de mantener los pies calientes. Por no hablar de guantes, bufandas y ropa interior térmica.