Marcelo Brodsky ¿Para qué la memoria?

Marcelo Brodsky
Marcelo Brodsky | Foto: Carlos Goldin, 2008

El fotógrafo y activista argentino Marcelo Brodsky reflexiona sobre el papel y la importancia de la memoria, y sobre su relación con el mundo de las imágenes.

La memoria es uno mismo. Somos lo que recordamos, lo que pensamos que somos y lo que hemos sido capaces de construir como personas. Esta construcción está basada en una cultura, en la transmisión de las ideas, en formas de ver el mundo y en experiencias que pasan de generación a generación.

Desde que existe la fotografía, la relación entre imagen y memoria se ha potenciado. Sabemos cómo eran nuestros abuelos o nuestros padres: cómo vestían, cómo miraban, cómo se paraban frente al mundo observando las imágenes que nos quedan de ellos. Podemos saber qué aspecto teníamos cuando éramos niños, jóvenes o adultos, cómo eran nuestros amores, qué paisajes atravesamos o nos atravesaron. Somos lo que hemos vivido y las imágenes lo atestiguan. Esta relación se ha potenciado más y más, y las imágenes han adquirido un peso dominante en el lenguaje.

En permanente tensión e intercambio, memoria y olvido juegan un partido de ajedrez dentro de nosotros mismos. Pero el tablero no es neutral, ya que existen las imágenes, y éstas potencian a la memoria, le dan herramientas para elaborar su narrativa y construirnos como personas y pensamiento. El tablero está inclinado a favor de la memoria gracias a las imágenes.

En el terreno colectivo, las imágenes permiten entender lo que ha pasado de manera amplia, abierta y cambiante. Las imágenes de la Shoah en general fueron tomadas por los ejércitos vencedores, pero han sobrevivido unas pocas tomadas por los resistentes. En ellas basa Georges Didi Huberman su libro Imágenes pese a todo, al recordar que las cuatro fotografías tomadas por la resistencia polaca de los hornos crematorios de Auschwitz al aire libre demuestran que la imagen tiene un poder narrativo insustituible.

La imagen entonces ayuda a dar una respuesta a la pregunta “¿Para qué la memoria?”. En momentos en que no se le presta atención a un mensaje que no tiene imágenes, la posibilidad de recordar y de reconstruir hechos, de transmitir experiencias y aprendizaje, de educar a las nuevas generaciones con una base práctica encuentra en la imagen un aliado. Desde el reconocimiento familiar al reconocimiento político y colectivo, la adquisición de una educación visual nos permite “entender”, según muchas lecturas posibles, lo que ha sucedido antes y lo que nos ha sucedido a nosotros mismos. En cada momento en que miremos la imagen que se relaciona con nuestra memoria, tendremos una lectura diferente, condicionada por lo que estamos viviendo. Sin embargo, en la esencia de la imagen vive un conjunto de signos, símbolos y relaciones que orientan la mirada y se dirigen a las entrañas, que mueven lo intuitivo y disparan la emoción. La conexión de memoria, imagen y reacción sensible constituye un poderoso conjunto de elementos entrelazados que contribuyen a definir la identidad, las preferencias y el modo de pensar de cada uno.

Al igual que la imagen, la memoria vive en una permanente y fluida reformulación. La memoria de lo que fuimos, expresada en imágenes fijas y soñadas, juega un rol permanente en lo que somos y en lo que hacemos. La profunda subjetividad de la memoria choca con la objetividad ambigua y cambiante de la imagen y sus lecturas. Una memoria en movimiento nos permite sustentar nuestra propia transformación en un conjunto de referencias visuales, textuales y de lenguaje y sostener nuestra mirada sobre el mundo. La combinación de narraciones, imágenes, experiencias y deseos puede dar sustento a nuestra capacidad y decisión de transformar el mundo.

La memoria y su componente visual tienen un lugar central en la comprensión de nosotros mismos y de la historia, y nos convierten en personas capaces de aprender de lo vivido y de transmitir nuestra experiencia personal y política a las nuevas generaciones.
 

Marcelo Brodsky es artista visual y activista por los derechos humanos. Su obra aborda la relacion de memoria, imagen y palabra, como recursos para comunicar ideas y para transmitir emoción y conocimiento. Es miembro fundador del Consejo de Gestión del Parque de la Memoria de Buenos Aires. Su obra forma parte de algunas de las principales colecciones de arte del mundo.
Para más información e imágenes se puede visitar
www.marcelobrodsky.com