Las películas argentinas en el Festival Internacional de Cine de Berlín, ya sea documentales o de ficción, muestran la pluralidad de historias y la fuerza cinematográfica del país.
“El Juicio”, un documental de casi tres horas del cineasta Ulises de la Orden, se centra en el juicio a las Juntas Militares de la dictadura argentina (1976-1983), acusadas de crímenes de lesa humanidad y responsabilizadas por la torturas y desapariciones ocurridas durante aquel período. Dividida en capítulos temáticos, la película es una edición de las 530 horas de material grabado por la televisión pública durante el juicio, ocurrido en 1985, y que está disponible en el archivo de Memoria Abierta, una alianza de organizaciones de derechos humanos.El largometraje presenta con claridad, y también con detalles específicos, los testimonios de personas que fueron víctimas de torturas y padres de desaparecidos políticos, además de la retórica de los imputados y sus esporádicas reacciones sarcásticas. A pesar de ser un largometraje, el director logra un montaje preciso, trayendo al debate tanto la crueldad de las atrocidades cometidas durante el régimen dictatorial en Argentina, como las alianzas con otros países latinoamericanos como Uruguay y Brasil.
“El Juicio”, coproducción entre Argentina, Italia, Francia y Noruega, 2023. Dirigida por Ulises de la Orden. En la foto, la testigo Myriam Lewin. Berlinale 2023, sección Forum.
| © Memoria Abierta
Es una película que quita el aliento, lo que hace imposible que el espectador no se involucre con las historias narradas. “¡Nunca más!”, el lema contra la dictadura, también suena muy actual en un escenario en el que la extrema derecha gana espacio y trata de consolidarse en diferentes regiones del mundo.
Crónicas de la vida diaria
En un tono mucho más ligero y ya en una Argentina democrática y prepandémica, “Arturo a los 30” narra las desventuras cotidianas del protagonista, un joven adulto que lucha por asentarse en la vida. A pesar de su edad, Arturo aún no puede alejarse de la casa de sus padres y depende de su apoyo económico, lo que refleja una realidad común en el país.Usando dibujos, escritos y teatro dentro de la narrativa, la película está enmarcada por la boda del ex mejor amigo del protagonista y el diario que escribe para estructurar sus días. Arturo se enfrenta a personajes del pasado reciente y a los duros recuerdos que trata de olvidar, como la muerte prematura de su hermano, la conflictiva relación con su hermana y el ex novio, de quien sigue enamorado.
Deseo de cambio
También en tono cotidiano se desarrolla la fábula “El rostro de la medusa”, película dirigida por Melisa Liebenthal. De un momento a otro, el rostro de Marina cambia: no puede emitir una nueva cédula de identidad y sus allegados ya no la reconocen. De médico en médico, pasando por terapias alternativas, Marina no encuentra solución a lo ocurrido.
“El rostro de la medusa”, Argentina, 2022. Dirigida por Melisa Liebenthal. Berlinale 2023, sección Forum.
| © Gentil Cine SRL and Zona Audiovisual
El problema la lleva de regreso a la casa de sus padres y a una investigación en los archivos de fotos familiares, así como al análisis de las características de varios animales, lo que le da un tono experimental y un toque absurdo a la narración. La película, sin embargo, va más allá del cambio en los rasgos de Marina: el nuevo rostro le abre la posibilidad de experimentar otra vida y una nueva identidad, a la que ya no quiere renunciar.