Relatos policiales de Hamburgo La calle Reeperbahn: entre prostíbulos y policías

La calle Reeperbahn: entre prostíbulos y policías
La calle Reeperbahn: entre prostíbulos y policías | Foto (detalle): © Matthias Rhomberg (@flickr.com) / CC BY 2.0

Prostitución, juegos de azar, crímenes: la calle más conocida de Hamburgo, la Reeperbahn, siempre ha estado marcada por dudosos atributos, algo que atrae no sólo a turistas, sino también a autores de historias policiales. Un recorrido literario-policial desde comienzos del siglo XX hasta la actualidad.

Del cercano río Elba llega el sonido de la sirena de un barco, hombres de voz grave salen en marejada de los bares, restaurantes y burdeles. La calle Reeperbahn, en el barrio de Sankt Pauli, Hamburgo, es uno de los distritos de placer más conocidos del mundo, y ya hace tiempo que ha dejado de ser terreno peligroso. Durante el día, familias con niños recorren la “milla del pecado”; por las noches y los fines de semana, gente en busca de fiesta se apretuja en las aceras entre despedidas de solteros y jóvenes en viaje de estudios. Nunca faltan los grupos de viajeros que quieren ver el musical Rocky, que se exhibe en el extremo oriental de la calle, en el Operettenhaus. La Reeperbahn es un barrio rojo manso, siempre y cuando se eviten las calles laterales más oscuras y los locales más sospechosos.

Alrededor de la estación de policía

Pero no siempre fue así. Hasta 1942, al lado del Operettenhaus estaba el popular local “Zum Trichter“ (El Embudo), llamado así por su forma. Hoy, allí se alzan las “Tänzende Türme“ (Torres Danzantes), dos rascacielos terminados en 2012. En el Trichter, un local bailable no tan peligroso, Heinrich Hansen observa cómo su amor de juventud toma definitivamente la mala senda. Hansen es el protagonista de la trilogía de Sankt-Pauli de Virginia Doyle, y Virginia Doyle a su vez es el pseudónimo del autor de novelas policiales Robert Brack. El inspector Hansen nació en Sankt Pauli y se crió allí. Conoce a su gente: a los excéntricos y a los de mala fama, a las prostitutas y a los artistas de variedades, en fin, a todos los que no encajan en la cuadrícula burguesa. Hansen creció junto a ellos. Esto no siempre le es de ayuda en la estación de policía más famosa de Alemania, la Davidwache, pues a veces tiene que investigar a sus antiguos amigos y compañeros de escuela.

La trilogía de Sankt-Pauli abarca cuarenta años: el primer tomo, Die rote Katze (El gato rojo) transcurre en 1903; el segundo tomo, Der gestreifte Affe (El mono rayado) está ubicado a comienzos de los años veinte; Die schwarze Schlange (La serpiente negra) cierra el ciclo en 1943. Gracias a sus meticulosas investigaciones, Brack logra que el barrio de placer resucite en sus novelas histórico-policiales. Los asesinatos que hay que resolver son ficticios, pero sus textos captan vivamente y con emoción la antigua atmósfera, el auténtico acontecer y las transformaciones del barrio y la sociedad.

Guerra de proxenetas y escándalos policiales

Un poco más al oeste, cruzando la calle, junto al legendario bar “Ritze”, estuvo hasta 2015 el Eros Center. Construido en 1967, una época en la que el negocio con la prostitución experimentaba un boom y conquistaba amplios mercados, el establecimiento fue el primer gran burdel de Alemania. El Eros Center era a la vez símbolo y barómetro del barrio rojo. Durante mucho tiempo se dijo que quien controlara ese local, controlaba la calle entera. Y en los años setenta quienes luchaban por la supremacía eran dos bandas de proxenetas: la “GMBH” (que corresponde a la sigla española SRL) y la “Nutella-Bande” (Banda Nutella). Su guerra fue cada vez más brutal: si al principio valía aún la ley del puño, en los años ochenta llegó a haber disparos. Famoso fue el sicario Werner “Mucki” Pinzner, que asesinó a ocho personas por encargo de un mandamás del barrio. Nunca fue condenado, pues en la última audiencia disparó contra el juez, contra su propia esposa y contra sí mismo. Un capítulo especialmente oscuro de la Reeperbahn y de la ciudad de Hamburgo.

Frank Göhre, el multipremiado guionista y maestro de la novela negra en lengua alemana, se basó en estos acontecimientos para su trilogía sobre el barrio rojo. Así, despliega los hechos en tres novelas: Der Schrei des Schmetterlings (El grito de la mariposa), Der Tod des Samurai (La muerte del samurai) y Der Tanz des Skorpions (La danza del escorpión), donde entrelaza con maestría hechos reales y ficción. Göhre retrata con precisión y fina nitidez las guerras de proxenetas, los escándalos policiales de los años ochenta y los inicios del crimen organizado. En medio de una atmósfera sombría que intriga y atrapa, el autor elabora un agudo mapa sociológico del barrio rojo, de la ciudad y de la sociedad de los años ochenta.

Otros tiempos, otros delitos, otros relatos policiales

Desde marzo de 2015 el Eros Center está cerrado. El comercio de la prostitución no marcha bien. Lo que antes era una mina de oro, hoy es un negocio a pérdida, pues en la “milla caliente” –para tomar el título de una antología de novelas cortas y cuentos de Frank Göhre– se está imponiendo una mentalidad de “cuidar el peso”: al lado del económico burdel “Geizclub” (Club Avaro) hay una sucursal de una franquicia de comida rápida y le siguen un hostal y un casino. Ya no se pueden hacer grandes negocios allí.

Estas transformaciones se reflejan en las novelas policiales de Simone Buchholz. En diagonal al antiguo Eros Center, volviendo un poco hacia el este, se encuentra la Hans-Albers-Platz. Por allí, en un algún lugar no lejos de la mal reputada Herbertstrasse y cerca de la estación de policía, está el (ficticio) bar favorito de Chastity Riley, protagonista de los textos de Buchholz. La fiscal Riley es una mujer con un nombre raro y un corazón roto, una mujer que se diferencia muy positivamente y en muchas cosas de otros personajes femeninos de novelas policiales. Buchholz, que vive en Sankt Pauli, describe con sentimiento e inteligencia la vida barrial: un barrio raro y colorido, no sin sus peligros, pero que ya no ofrece lugar para los verdaderos delincuentes. Ellos están –así es al menos en la novela Bullenpeitsche (Látigo)– en el barrio Hafencity, el nuevo lugar emblemático de Hamburgo. En lugar de narcotráfico y prostitución, hoy se trata de negocios inmobiliarios y corrupción. Los tiempos cambian… igual que la ciudad, sus delincuentes y sus relatos policiales.
 
Novelas policiales mencionadas:

Virginia Doyle (Robert Brack):
Die rote Katze. Ein historischer Kriminalroman, München 2005
Der gestreifte Affe. Ein historischer Kriminalroman, München 2006
Die schwarze Schlange. Ein historischer Kriminalroman, München 2007

Frank Göhre:
Die Kiez-Trilogie (Der Schrei des Schmetterlings, Der Tod des Samurai, Der Tanz des Skorpions), Bielefeld 2011
Geile Meile, Bielefeld 2013

Simone Buchholz:
Bullenpeitsche, München 2013