Cultura de la bienvenida Ofertas bibliotecarias para refugiados y demandantes de asilo

Conocimiento y encuentro
Conocimiento y encuentro | © Robert Kneschke - Fotolia.com

Llegar a un país nuevo, a una cultura y un idioma extraños, pone siempre a los refugiados ante una gran dificultad. Para facilitarles el comienzo, existen en Alemania bibliotecas que se implican por diversas vías, contribuyendo así a una cultura de la bienvenida.

"La llegada a Leipzig", "Alguien está de camino", "Superar extrañezas", "Diálogo en alemán", "Con los brazos abiertos"... En muchos estados federados alemanes no deja de crecer el número de bibliotecas públicas que quieren facilitar la aclimatación de refugiados y demandantes de asilo mediante ofertas especiales. En la tarea, las bibliotecas suelen cooperar con iniciativas ciudadanas. Las bibliotecas son las que, en primer término, ponen disponible su experiencia en el campo de los soportes informativos, pero a la vez encontrarse y contactar con la población autóctona hace también más fácil a los recién llegados la tarea de conocer el nuevo entorno.

Conocer y conocerse

En cuanto a la oferta de soportes, las bibliotecas tienen a mano fondos que han ido creándose estos últimos años para uso de inmigrantes (llegados por razones laborales). Gracias a subvenciones para proyectos y a donativos, muchas bibliotecas han podido remozar estos fondos plurilingües, que ahora están a disposición de refugiados y demandantes de asilo. Las bibliotecas están intentando asimismo ir a buscar directamente a los usuarios allí donde se alojan: así se hace, por ejemplo, con las "Cajas multimedia" de la Biblioteca Municipal de Bremen o los "Cajones para mejorar en el idioma" que elabora la Biblioteca Municipal de Erlangen. En la Biblioteca Municipal de Duisburgo o en la "Asiloteca" de Grassau (Alta Baviera), el personal bibliotecario ofrece visitas guiadas especiales para presentar sus ofertas multimedia.Un importante punto esencial en las ofertas de bienvenida es el que forman los soportes para niños y adolescentes. Este grupo de usuarios está también en primera línea en la oferta para encontrarse con gente autóctona: así, las bibliotecas de Colonia ofrecen programas de padrinos y mentores para dar ayuda extraescolar a niños refugiados. En otras localidades, las bibliotecas municipales están organizando un servicio de mentores para familias en el marco de la iniciativa de bienvenida; por su parte, y bajo el título "La llegada a Leipzig", la Biblioteca de la ciudad imparte cursillos a padrinos de refugiados y demandantes de asilo.

"Alguien está de camino", un proyecto creativo de la Biblioteca Municipal de Magdeburgo, dio a niños refugiados la oportunidad de contar historias y presentar sus países natales. En la misma línea, la Biblioteca Juvenil Internacional de Múnich ofreció a jóvenes alemanes y refugiados o demandantes de asilo la oportunidad de comunicarse unos con otros creativamente con su taller para jóvenes "Superar extrañezas".

La biblioteca entendida como espacio

La biblioteca entendida como espacio es un factor que cobra especial importancia en vista de las condiciones en que viven refugiados y demandantes de asilo, en alojamientos de emergencia sin equipamientos tecnológicos ni wifi: las bibliotecas públicas son un servicio con umbrales de acceso bajos, y por lo demás están haciendo esfuerzos por reducir aún más las trabas burocráticas. Entregan gratis el carnet, renuncian a que se les presenten documentos de identidad, ofrecen sus salas, acceso a Internet y sus fondos en diversos soportes. En Hamburgo, por ejemplo, hay ciudadanos que donan dinero para que se puedan expedir tarjetas de usuario gratuitas que permitan a refugiados y demandantes de asilo utilizar los servicios bibliotecarios on line y sacar en préstamo un limitado número de soportes físicos.

A la hora de aprender alemán, se ofrece también puestos de estudio con ordenador y cursos del idioma. Cuando la oferta se completa con diccionarios procedentes de los fondos de la entidad, se consiguen así unas condiciones básicas fundamentales para que las instalaciones de las bibliotecas puedan servir al aprendizaje individual y colectivo. Hay cursos del idioma e iniciativas como "Diálogo en alemán" de la Fundación de las Bibliotecas Públicas de Hamburgo que están recibiendo buena acogida entre la gente, dispuesta a conversar con otras personas y conocerse en un ambiente agradable.

Colaboradores voluntarios, fomento y cooperación

Estas ofertas de las bibliotecas son posibles únicamente gracias a donativos y patrocinios y a la financiación pública, siendo para todas ellas también imprescindible la participación de colaboradores voluntarios. Por esa razón, las bibliotecas cooperan estrechamente con organizaciones humanitarias tales como la Fundación Alfred Töpfer o la Cruz Roja Alemana, además de admitir por sí mismas a personal voluntario, entre el que se encuentran muchas personas con antecedentes migratorios. Las bibliotecas públicas se encargan de dar a los colaboradores formación y asistencia permanentes en materia técnica.

El primer paso en dirección a una cultura de la bienvenida

Los refugiados y demandantes de asilo suelen componer grupos muy heterogéneos. Proceden de distintos países, con diferentes idiomas y antecedentes culturales. Por esa razón, al principio las bibliotecas no pueden prepararles más que ofertas de carácter general. En un primer momento, por tanto, la aportación de las bibliotecas a una cultura de la bienvenida consiste en facilitar el acceso a la información y el conocimiento y en ofrecer posibilidades de relación social. Solo una vez se haya conseguido así despertar el interés de los migrantes, se podrá proceder a estudiar más de cerca necesidades específicas individuales.