Comedia  ¿Entienden el humor?

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El estereotipo de los alemanes sin sentido del humor es un running gag muy popular. Pero no es del todo cierto. Desde el humor más burdo hasta el más sutil, la historia del cine alemán ofrece algunas comedias notables.

Entre slapstick (comedia física), sátira y cambios de perspectiva

¿Recuerdan el episodio Chistobot (2011) de South Park? En él, Jimmy organiza un evento de comedia en su escuela. Alemania recibe el premio al “pueblo menos gracioso”. La venganza (por supuesto, carente de humor) llega de inmediato: el gobierno alemán envía un robot llamado Chistobot contra los niños de la escuela. Después, se acabó la diversión, definitivamente. 

El estereotipo del alemán sin sentido del humor es un running gag habitual en la cultura pop anglófona. Sin embargo, ya en la época de Weimar, Ernst Lubitsch (1892-1947) demostró que los teutones, sí entienden el humor, al menos en ocasiones. Con ritmo trepidante y personajes excéntricos, logró enganchar al público con taquillazos del cine mudo como La princesa de las ostras (Die Austernprinzessin, 1919). Gracias a comedias de Lubitsch como No quiero ser un hombre (Ich möchte kein Mann sein, 1918), aclamaron a la bailarina Ossi Oswalda (1898-1947) como “la Mary Pickford alemana”.

Las travesuras del maestro

El director utilizó su éxito para emigrar a California en la década de 1920. Un inteligente movimiento de carrera: Hollywood lo celebró a partir de entonces por su “toque Lubitsch”, una elegante mezcla de ironía y referencias sutiles. El cineasta agradeció con clásicos como la satírica Ser o no ser (To Be or Not to Be, 1942) sobre una compañía teatral en la Polonia ocupada por los nazis, aún hoy una de sus películas más famosas.
Además, Lubitsch sentó una de las bases para las screwball comedies (comedias alocadas), que directores estadounidenses como Frank Capra, de Sucedió una noche (It Happened One Night, 1934), y Howard Hawks, de La fiera de mi niña (Bringing Up Baby, 1938), condujeron a un florecimiento pleno a mediados de los años 30. Poco antes de su muerte, el berlinés recibió un Óscar honorífico por su trayectoria. Incluso hoy en día, el ingenio del maestro brilla ocasionalmente, por ejemplo, durante el Festival de Cine de Cannes en 2024. Allí, la presidenta del jurado, Greta Gerwig, elogió al filme ganador Anora con las palabras: “Había algo que nos recordaba a un clásico, había elementos de Lubitsch”.  
 


Datos curiosos, música y premios

  • El ponche de la alegría (1944) con Heinz Rühmann como Dr. Pfeifffer (con tres efes). A pesar de producirse en época nazi, se convirtió tras la guerra en un clásico de culto estudiantil y aún hoy se proyecta tradicionalmente entre Navidad y Nochevieja en universidades y cines de repertorio.
  • Las historias de la niña de la cubeta (1969) se exhibía en cines en orden variable; el público podía determinar la secuencia de episodios.
  • Al grano, cariño (1968) fue una de las películas más exitosas de la generación del 68. La banda sonora con canciones de The Monks reflejaba el espíritu rebelde de la época.
  • Hombres (1985) es una de las primeras comedias alemanas con éxito internacional. Consolidó a Doris Dörrie como la directora alemana más conocida de los 80 y definió la imagen de la “nueva comedia alemana de relaciones”.
  • Bang Boom Bang (1999, Peter Thorwarth); esta comedia de la Cuenca del Ruhr aún se proyecta semanalmente en un cine UCI de Dortmund. La banda sonora con Marius Müller-Westernhagen y H-Blockx entró en las listas de éxitos.
  • Schtonk! (1992) fue nominada al Óscar.
  • El hombre más deseado (1994) fue con más de 6.5 millones de entradas una de las películas alemanas más exitosas del año. Aun así, recibió muchas críticas por su representación de los personajes gay y se consideró desequilibrada respecto al cómic original de Ralf König. Max Raabe se hizo ampliamente conocido por la banda sonora.
  • Un conejo sin orejas (2007); El éxito de taquilla de Til Schweiger, con más de 6.3 millones de entradas, desató un boom de comedias románticas en el cine alemán mainstream. La canción Apologize de OneRepublic se convirtió en un megahit en Alemania gracias a la película.
  • Oh Boy (2012) ganó seis Premios del Cine Alemán.
  • Toni Erdmann (2016) fue nominada al Óscar y al Globo de Oro; ganó el Premio del Cine Europeo en cinco categorías.
  • Fack ju Göhte (2013) es con 7.4 millones de entradas la comedia alemana más exitosa de los años 2000.

El mundo no siempre está dispuesto a reírse con el humor cinematográfico made in Germany, por ejemplo, con las producciones Mundo perfecto (Heile Welt), que dominaron durante el nacionalsocialismo (1933-1945) porque se crearon de acuerdo con el régimen. Mientras muchas de ellas caen con razón en el olvido, El ponche de la alegría (Die Feuerzangenbowle, 1944) con el hoy polémico Heinz Rühmann (1902-1994) logró convertirse en un favorito de Nochevieja que los alemanes en todo el mundo celebran cada año con mucho vino caliente.

Un reflejo del estado de ánimo de la aún joven República Federal

En la posguerra triunfa el escapismo. Heinz Erhardt (1909-1979) brilla con slapstick y juegos de palabras en el entretenimiento cinematográfico ligero como Viudo con 5 hijas (Witwer mit 5 Töchtern, 1957). Liselotte Pulver, que alcanza el punto culminante de su carrera en EE.UU. en 1961 con la obra maestra de Billy Wilder Uno, dos, tres (One, Two, Three), destaca en comedias como A menudo pienso en Piroschka (Ich denke oft an Piroschka, 1955). El humor refleja el estado de ánimo de la aún joven República Federal y se nutre de una provincialidad que lo hace inadecuado para la exportación.

No es hasta los sesenta que los cineastas se vuelven más atrevidos. Al grano, cariño (Zur Sache, Schätzchen, 1968) con sonido beat contemporáneo marca el comienzo de una tradición cómica juvenil y descarada que barre de los cines la ranciedad de los años cincuenta. Ésta se convierte en una de las películas más exitosas de la generación del 68.

¿Y en el Este? Hasta la caída del Muro, al público de la RDA se le presentaba principalmente una idílica vida cotidiana, idealizada, socialista y censurada, con entretenimiento familiar como El hombre que vino después de la abuela (Der Mann, der nach der Oma kam, 1972). Durante una noche de cine, se podía olvidar la vida cotidiana, pero nunca dudar de los cimientos del gobierno.

Al oeste del Muro y lejos de la facción de chistes machistas y humor fácil, Vicco von Bülow “Loriot” moldea la comedia alemana con sátiras sociales de gran sutileza como Ödipussi (1988). Doris Dörrie juega con los roles de género en Hombres (Männer, 1985). Entre bastidores, el éxito de taquilla El hombre más deseado (Der Bewegte Mann, 1994) con música de Max Raabe causa muchos problemas. El dibujante Ralf König, creador del cómic original, critica la representación de los protagonistas gay.

Cine mainstream orientado al entretenimiento ligero

También es criticable que la comedia made in Germany siga siendo, incluso después del cambio de milenio, principalmente cosa de hombres. En el cine mainstream de los años 2000, generalmente orientado al entretenimiento ligero, la nación se ríe con Til Schweiger. Su comedia romántica Un conejo sin orejas (Keinohrhasen, 2007) convierte al ahora también exitoso en EE.UU. Matthias Schweighöfer, de El ejército de los ladrones (Army of Thieves), en el favorito del público. Michael “Bully” Herbig, de Viento de libertad (Ballon) logra con su parodia de western El tesoro de Manitú (Der Schuh des Manitu, 2001) uno de los mayores éxitos cinematográficos de todos los tiempos. En 2025 repite el éxito con La canoa de Manitú (Das Kanu des Manitu).

Generalmente sólo los locales pueden sonreír con estas comedias ruidosas llenas de referencias pop. Una de las pocas excepciones es ¡Adiós, Lenin! (Good Bye, Lenin!, 2003), estrictamente una tragicomedia, pero aclamada internacionalmente. Sin embargo, no fue suficiente para una nominación al Óscar como Mejor película extranjera, como sí lo logró Schtonk! (1992) de Helmut Dietl.

Hoy, la comedia alemana es más cosmopolita e inclusiva. Por ejemplo, Bienvenidos a Almanya (2011) lanza una mirada humorística sobre migración e identidad. Grandes éxitos como la trilogía Fack ju Göhte de Bora Dağtekin (2013, 2015, 2017) combinan comedia física con cultura juvenil. Y con obras sutiles y profundas como la nominada al Óscar Toni Erdmann (2016) de Maren Ade, también la gente fuera de Alemania ha podido reírse, y sin necesidad de ningún Chistobot.

Desarrollo histórico

República de Weimar (1920):

  • Ernst Lubitsch creó con La princesa de las ostras (1919) tempranas comedias de sociedad que marcaron estándares internacionales.
Época nazi (1933–1945):
  • Comedias escapistas como El ponche de la alegría (1944) se produjeron como distracción, pero deben verse críticamente dentro del contexto del nazismo.
Posguerra (República Federal de Alemania y República Democrática Alemana):
  • RFA: Comedias de Heimat y películas de Heinz Erhardt dominaron la época (Verde es el páramo, 1951).
  • RDA: Se apostó por comedias familiares y de sátira (El hombre que vino después de la abuela, 1972).

1968:
  • Al grano, cariño (1968, May Spils) marcó el comienzo de una tradición cómica juvenil y descarada que hizo estallar la ranciedad de los 50.
Años 1970; Vanguardia feminista:
  • Ula Stöckl lanzó en 1969 junto a Edgar Reitz Las historias de la niña de la cubeta: 22 episodios cortos y satíricos sobre una joven rebelde que se abre paso en una sociedad dominada por hombres.
    Formal y temáticamente, fue un contraproyecto feminista radical a las comedias mainstream.
  • Dato curioso: Werner Herzog tiene un cameo en Las historias de la niña de la cubeta.
Años 1980–1990:
  • Loriot trajo sátira social (Ödipussi, 1988).
  • Doris Dörrie introdujo una mirada feminista sobre los roles en las relaciones de pareja con Hombres (1985).
  • El hombre más deseado (1994) lleva la vida gay al mainstream.
  • Helmut Dietl caricaturizó la RFA en Schtonk! (1992, nominada al Óscar) y Rossini (1997).

Años 2000:
  • Berlin Blues (Herr Lehmann, 2003, Leander Haussmann); humor berlinés melancólico.
  • ¡Adiós, Lenin! (2003); tragicomedia internacional.
  • Un conejo sin orejas (2007, Til Schweiger); comedia romántica que se notó incluso en EE.UU.
  • Sal y pimienta (2009, Fatih Akin); comedia coral migrante.

Años 2010 a la actualidad:
  • Bienvenidos a Almanya (2011, Yasemin & Nesrin Şamdereli); migración contada con humor.
  • Oh boy, 24 hrs. en Berlín (Oh Boy, 2012, Jan Ole Gerster); comedia lacónica en blanco y negro.
  • Tres habitaciones/cocina/baño (Drei Zimmer/Küche/Bad, 2012, Dietrich Brüggemann); comedia generacional y de vivienda compartida.
  • Hombres muestran películas y mujeres sus pechos (Männer zeigen Filme und Frauen ihre Brüste, 2013, Isabell Šuba); sátira feminista.
  • Fack ju Göhte (2013, Bora Dağtekin); éxito de masas.
  • Tiempo de caníbales (Zeit der Kannibalen, 2014, Johannes Naber); comedia negra sobre capitalismo.
  • Toni Erdmann (2016, Maren Ade); éxito internacional del cine de autor.
  • Huesos y nombres (Knochen und Namen, 2023, Fabian Stumm).

Mujeres y perspectivas queer

  • May Spils introdujo la rebelión juvenil en el cine con Al grano, cariño (1968).
  • Ula Stöckl; vanguardia feminista con La niña de la cubeta.
  • Doris Dörrie; perspectiva femenina sobre roles de género (Hombres).
  • Isabell Šuba; sátira feminista de la industria cinematográfica.
  • Yasemin & Nesrin Şamdereli; migración con humor (Bienvenidos a Almanya).
  • Maren Ade; tragicomedia aclamada internacionalmente (Toni Erdmann).
  • Fabian Stumm; ironía queer sobre sí mismo (Bones and Names).

Paralelos internacionales

  • EE.UU.: Las comedias alemanas están más arraigadas políticamente; Schtonk! recuerda a sátiras estadounidenses como Escándalo en la Casa Blanca (Wag the Dog).
  • Canadá: El humor lacónico de Denys Arcand, por ejemplo, se asemeja a Oh Boy.
  • México: Las comedias familiares y de identidad como en Bienvenidos a Almanya tienen una larga tradición.

Los tres éxitos de taquilla definitivos de la comedia alemana

  • El tesoro de Manitú (2001) Alrededor de 65 millones de euros.
  • Fack ju Göhte 2 (2015) Alrededor de 65 millones de euros.
  • Fack ju Göhte (2013) Alrededor de 55 millones de euros.

Disponibilidad en streaming (América del Norte, 2025)

  • La princesa de las ostras (1919) en Archive.org, Criterion.
  • El ponche de la alegría (1944) en Kanopy, DVD.
  • Verde es el páramo (1951) en Goethe-on-Demand, DVD.
  • Al grano, cariño (1968) en DVD, Kanopy.
  • Las historias de la niña de la cubeta (1969) en Goethe-Institut Specials, festivales.
  • Hombres (1985) en Amazon y Apple VOD.
  • Ödipussi (1988), Pappa ante portas (1991) en DVD, Goethe-Institut Specials.
  • Schtonk! (1992) en Amazon VOD.
  • Rossini (1997) en Amazon y Apple VOD.
  • Berlin Blues (2003) en Amazon VOD.
  • ¡Adiós, Lenin! (2003) en Peacock (EE.UU.).
  • Un conejo sin orejas (2007) en Amazon EE.UU.
  • Sal y pimienta (2009) en Criterion y Kanopy.
  • Bienvenidos a Almanya (2011) en Amazon y Apple VOD.
  • Oh Boy (2012) en Criterion, Amazon.
  • Tres habitaciones/cocina/baño (2012) en Festival-On-Demand.
  • Hombres muestran películas y mujeres sus pechos (2013) en Festival-On-Demand.
  • Fack ju Göhte (2013) en Amazon EE.UU./Canadá.
  • Tiempo de caníbales (2014) en MUBI, Amazon.
  • Toni Erdmann (2016) en Max/HBO.
  • Huesos y nombres (2023) en Berlinale-On-Demand, Apple VOD.


 

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