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Música electrónica 2018
Nostalgia y visiones de futuro

El Loveparade en la exposición “Nineties Berlin”
El Loveparade en la exposición “Nineties Berlin” | Foto (detalle): © nineties berlin, Berlín 2018

Están por cumplirse 30 años del surgimiento de la música techno y ya desde este año, 2018, es casi imposible librarse de la reflexión histórica acerca de la cultura de los clubes. Este año la comunidad techno también logró que la gente saliera a las calles a participar en protestas políticas y asumió una postura totalmente acorde al espíritu de la época a través de un claro compromiso con la tolerancia y con una mayor conciencia y atención. No obstante, también duele la despedida de algunos viejos conocidos.

De Laura Aha

Dejando de lado la caótica política mundial, el año 2018 tuvo un buen inicio, por lo menos musicalmente: justo en el frío invierno berlinés fue posible soñar por anticipado con lo que se conocería como el verano del siglo, gracias al estreno mundial del documental Italo DiscoLegacy en el club Berghain. Este documental de Pietro Anton y Janis Nowacki, quien maneja el sello musical berlinés Private Records, finalmente presentó de manera adecuada este género musical, que con frecuencia había sido objeto de burla. Y aun cuando este hype ochentero se mantiene desde la década de 1980 con sellos como Dark Entries, en 2018 la italo-fiebre pareció finalmente haber contagiado a todos: con festivales, fiestas y eventos con cocteles de Aperol que nadie pudo eludir este verano.
 
El soundtrack adecuado estuvo a cargo del irlandés Krystal Klear con Neutron Dance, su primer lanzamiento en el sello Running Back al estilo italo. Además, el jefe de la disquera Gerd Janson sacó la compilación nostálgica más bonita del año con el mástermix Front By Klaus Stockhausen & Boris Dlugosch, un homenaje al club gay FRONT, inaugurado en 1983 en Hamburgo, que se considera el primer club de música house de Alemania y en el que Stockhausen y Dlugosch fueron residentes. A pesar de que Stockhausen le puso fin a su carrera como DJ en 1991, en septiembre todavía pinchó discos en el Bar Panorama. El público, más o menos entre los 18 y los 50 años, demostró que la música electrónica se había convertido en un proyecto que trasciende las generaciones, en el que, además del color de la piel y la orientación sexual, tampoco la edad resulta importante.

Enamorados del pasado

En 2019 se celebra el 30 aniversario del Loveparede, y ya desde el año anterior el entusiasmo por la reflexión histórica del techno ha sido inquebrantable. La exposición “Nineties Berlin” permitió que la década de los 90 se pudiera experimentar de forma multimedia en el club Alte Münze de Berlín. En Fráncfort, Alex Azary, jefe del sello musical Electrolux, asentado en la ciudad de Offenbach, dio la primera conferencia de prensa sobre el Museum of Modern Electronic Music, cuya fecha de inauguración todavía no se hada dado a conocer. Jürgen “JL” Laarmann, fundador de la primera revista sobre techno en alemán, Frontpage, reapareció en la escena. Su podcast 1000 días de techno se suma a otros podcasts como Berlin: Then&Now, de la revista Crack Magazine, y Berlin Zwanzig, de la Red Bull Music Academy. Ésta regresó en 2018 a su lugar de origen, Berlín, para festejar su vigésimo aniversario en la Casa del Radio de esa ciudad. Y aunque invitó a grandes artistas hombres y mujeres, también causó muchas críticas negativas por parte de la prensa. El director de Red Bull, Dietrich Mateschitz, externó opiniones populistas y de derecha durante una entrevista realizada en 2016. Esto tuvo como consecuencia una crítica disputa mediática acerca del consorcio y de la Academia Musical financiada por él. Y a pesar de esto, no podemos dejar de mencionar la fiesta S3kt0r UFO – 30 años de techno que se llevó a cabo en el marco de la Academia, en la que participaron renombrados artistas como Underground Resistance, Nina Kraviz, DJ Hell y Gudrun Gut, entre otros.

Una de las debutantes más interesantes del año fue, además, participante de la Academia Red Bull. Annegrete Fiedler alias Perel, DJ y productora oriunda del estado federado de Sajonia, logró entrar con su primer álbum, Hermetica, al sello musical neoyorkino de vanguardia DFA Records, y ha sido la primera alemana en lograrlo. Además, le prestó su voz al neoyorkino Curses, avecindado en Berlín, para su álbum debut Romantic Fiction. Y a propósito de debutantes: en esta lista no puede faltar de ninguna manera Peggy Gou. La coreana, quien ahora vive en Berlín, es la joven promesa de la escena house, el juguetón patrón de campanitas de su hit It MakesYou Forget (Itgehane) tintineó en todos los festivales al aire libre, y en el verano de 2018 tocó hasta 20 gigs al mes. Con sus sets multifacéticos y su look extravagante, Peggy Gou, la favorita de Instagram, es una colorida y gustada presencia en la sombría uniformidad del techno.

We Dance Together, We Fight Together

Tampoco en 2018 se puede dejar de hablar del potencial político de la pista de baile. Pero en abril de 2018 se probó de nuevo que siempre hay que seguir luchando por él: grupos de policías armados hasta los dientes irrumpieron en los clubs nocturnos Bassiani y Café Gallery, en Georgia. La versión oficial es que se quería evitar el comercio con drogas en los clubs. No obstante, los propietarios de los locales y la escena georgiana sospechan que hubo una motivación política tras estas razias, desproporcionadamente violentas. El conservador gobierno de derecha nunca ha visto con buenos ojos a los clubes, cercanos a la escena queer, según afirmó también Michail Stangl, jefe de la plataforma techno Boiler Room en Alemania, en entrevista con el periódico Die Welt. Miles de personas se manifestaron en un rave de protesta frente a la sede del gobierno georgiano. Participaron, entre otros, los Djs alemanes Ateq, Sa Pa y DJ Dustin, del círculo del sello Giegling, oriundo de Weimar. Las declaraciones internacionales de solidaridad con el hashtag #WeDanceTogetherWeFightTogether son, según Stangl, probablemente “el momento más importante que ha vivido nunca la música electrónica”. En estados represivos, los clubes son particularmente importantes como espacios seguros, afirmó.
 
Pero también en Alemania el techno hizo salir a la gente a las calles. En la manifestación contra el partido derechista Alternativa para Alemania (Alternative für Deutschland, AfD) llamada AfD Wegbassen (“Saquemos al AfD con los bajos”), entre 25 y 70 mil personas bailaron contra el populismo de derecha. Organizada por más de 70 clubs berlineses y colectivos, esta manifestación demostró que la escena es todo menos apolítica. Las  y los coloridos ravers en la calle 17 de Junio no sólo evocaron visualmente al Loveparade, sino que aunque fuera por unas horas convirtieron en realidad su idea fundamental de un proyecto idealista para una nueva realidad.

A favor de la tolerancia y de mayor conciencia y atención

Además, con el lema Mi cuerpo – Mi identidad – Mi vida se celebró en Berlín el 40 aniversario del Christopher Street Day. En 2018 resultó muy evidente el legado de este colorido desfile, que desde sus inicios ha luchado por la visibilidad y la aceptación de la comunidad queer. En festivales comerciales, por ejemplo, el MELT! se presentaron artistas como Fisherspooner y Fever Ray. Frente al escenario principal en el que éstos últimos estaban actuando, los miembros del colectivo de la drag queen berlinesa Pansy bailaron vogue disfrazados de vulvas al ritmo del hit de Pussy Riot Straight OuttaVagina. La mujer trans Honey Dijon tocó uno de los gigs finales junto al DJ queer The Black Madonna en el escenario Big Wheel Stage.
 
El hecho de que la escena techno defiende su postura contra la discriminación de cualquier tipo se mostró también en el rumbo que tomó el debate sobre el sexismo que se dio en torno al DJ Konstantin. En 2017 éste habló despectivamente sobre las DJs mujeres en la revista de techno Groove, con lo cual desató una discusión internacional sobre el sexismo en la escena. Como consecuencia de ello, en el Fusion-Festival 2018 el público convocó a sabotear su presentación, misma que tuvo que ser interrumpida de manera prematura debido a que alguien le lanzó una botella. Konstantin estaba programado para hacer tres gigs en octubre de 2018 en el Amsterdam Dance Event. Para impedir su actuación se formó un movimiento de protesta que inició la petición ADE –don’twelcomesexism, remove Konstantin fromtheline-ups, a la cual incluso se sumaron numerosos DJs. Esto obligó a Konstantin a publicar una largamente esperada declaración, en la que se disculpaba por sus afirmaciones.
 
También en el ámbito de la salud mental se dio un importante giro: la muerte del DJ Avicii, una súper estrella del EDM, provocó por primera vez un discurso serio sobre el tema. Ya en 2016 la ONG británica Help Musicians UK había publicado el estudio Can Music MakeYou Sick?. En 2018 este importante tema fue discutido de forma pública en festivales y conferencias (por ejemplo, la conferencia LOOP, el Crossroads Festival, Music Pool y Most Wanted:Music). La DJ y productora británica Emika, quien ahora vive en Berlín, publicó intencionalmente su álbum Falling in love with sadness el 10 de octubre, Día Mundial de la Salud Mental, y donó una parte de las ganancias a la iniciativa Music Minds Matter.

Llegan nuevas técnicas – Viejos recursos emprenden la retirada

Nuevas posibilidades técnicas, como la inteligencia artificial y la realidad virtual, están haciendo su entrada triunfal también en el mundo de la música. La artista Holly Herndon trató de enseñarle a cantar a una inteligencia artificial con su nuevo proyecto Spawn. Y, al revés, “músicas y músicos de verdad” actuaron en un espacio virtual. En la edición del juego en línea GTA After Hours, publicada en junio, las y los jugadores pueden administrar un club, y contratar a DJs reales como Dixon, The Black Madonna, Solomun o Tale Of Us. Los live sets animados, que después fueron transmitidos por streaming a través de Facebook por Resident Advisor, pusieron de cabeza los límites entre la realidad y la ficción.
 
Además, el techno volvió a hacer su aparición en las pantallas. La serie Beat, la segunda producción propia alemana del servicio de Amazon Prime Video, del director Marc Kreuzpaintner, es un thriller que se desarrolla en los clubes. El soundtrack es de Marcel Dettmann y Ben Lukas Boysen. Para su documental de arte Symphony of Now, una reinterpretación de la película clásica de 1927 Berlín: Sinfonía de una gran ciudad, Johannes Schaff incluyó a grandes artistas como Frank Wiedemann, Hans-Joachim Roedelius, Thomas Fehlmann, Gudrun Gut y Modeselektor.
 
Cuando nuevas técnicas se imponen, las viejas a veces tienen que cederles su lugar. Después de que ya en abril la revista pop alemana Intro hubiera cancelado su edición impresa, a fines de año siguieron el mismo camino Spex y Groove, las dos revistas alemanas que conformaron de manera decisiva el discurso alemán sobre el pop de las últimas cuatro décadas. La buena noticia es que Groove, fundada en 1989 y que ha acompañado la escena musical desde sus inicios, seguirá existiendo como revista en línea, y Spex también. Y si algo nos han enseñado los últimos 30 años, es que la escena techno es capaz de soportar uno que otro cambio, ya sea de índole política o mediática.

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