El cine hecho por ellas
“Me encanta la Berlinale y competir contra mujeres”

Isabel Coixet
Isabel Coixet | Isabel Coixet

Isabel Coixet ha presentado en el Festival Internacional de cine de Berlín (Berlinale) su nueva película, “Elisa y Marcela”, relato de amor de dos mujeres en la Galicia rural de principios del s. XX.
 

De Laura Cruz

Señora Coixet, ¿qué se siente al poder haber sido parte de la sección oficial de la Berlinale, uno de los festivales de cine más importantes del mundo y competir por el oso de oro?
 
Es parte de la vida de un cineasta. Personalmente, si pudiese, eliminaría los festivales porque nunca tienes tiempo de ver realmente las películas y tienes que hablar mucho ante la prensa. Es un poco aburrida esa parte. Sería mejor si se pudiese ser una directora de cine, ir a un festival y ver 24 películas incluso. Pero hay que hacerlo así. Me encanta la Berlinale.

Cada vez más películas hechas por mujeres en la Berlinale

Cuéntenos cómo de importante es otorgar un espacio a las mujeres para que muestren su cine. Este año hubo un 41 % de mujeres compitiendo en Berlinale, la cifra más alta hasta ahora en un festival de cine de primera categoría.
 
Somos el 50 % de la población, así que tenemos el derecho de que nuestro cine se vea. Me siento muy privilegiada por haber compartido festival con tres de las mujeres que más adoro cinematográficamente. Son Lone Scherfig, Agnieszka Holland y Agnès Vardà. Me encanta su cine y con Agnieszka tengo muy buena relación. Agnès Vardà, toda una institución en el cine, ha conseguido llegar a lo más alto. Me alegraría del día en que dejemos de hablar de esta cuestión porque el cine hecho por mujeres se vea tan normal como el hecho por hombres.
 
En su película, “Elisa y Marcela”, sale reflejado un avance social mucho más grande en Portugal que en España, a pesar de que está ambientada a principios del siglo XX. ¿Cómo fue el proceso de documentación para rodar esta película?
 
Cuando Elisa y Marcela piensan si abandonar España, todos los periódicos hablaban mal de ellas, porque eran dos mujeres que se querían y eso no estaba bien visto. Emilia Pardo Bazán, una escritora gallega progresista, escribió incluso un artículo en la revista La Ilustración artística  sobre ellas. Se llama Sobre ascuas y en él se mofa de ellas. También existe una novela que cuenta esta historia basada en un hecho real. En Portugal realmente fueron ayudadas. También querían ir a Argentina porque la gente les dio dinero para ello. Allí, sin embargo, la prensa no les trató tan mal como en España.

“Elisa y Marcela”, un amor prohibido

Su película está basada en un hecho real. ¿Cuándo supo de la existencia de la historia de “Elisa y Marcela”?
 
Conocí la historia hace diez años porque estaba trabajando en Galicia en una exhibición con textos de John Berger. Trabajé en esta historia con Narciso de Gabriel, de la universidad de La Coruña, quien escribió un estudio de género sobre ellas y también un libro. Él me enseñó todas las pequeñas aldeas donde ellas eran maestras y la iglesia donde se casaron. Es una historia fascinante, pero hay muchos agujeros en ella, porque no se sabe todo lo que pasó en realidad. También nos han podido llegar informaciones parciales o quizá falsas sobre la misma. No es realmente una historia muy conocida entre la comunidad LGTBIQ+. Ahora incluso ellas tienen una calle en La Coruña.
 
¿La propuesta fue apoyada desde el principio por los productores o cómo fue el proceso de buscar financiación?
 
Yo pensaba, un año antes de escribirla, que a todo el mundo le gustaría. Pero luego no recibí tanto apoyo, porque era una película en blanco y negro y se cree que la gente no ve esas cosas actualmente. Pero ejemplos como Roma, de Alfonso Cuarón, demuestran que no es así. Hice la película en cuatro semanas con dos grandes actrices. Sobre las críticas que he obtenido porque ha sido apoyada económicamente por Netflix, tengo que decir que la mitad de las películas de los festivales de cine nunca ven la luz, no llegan a los cines después. Cuando la escribí les hice prometer a Netflix que se vería en la gran pantalla, así que la veremos en las salas de cine españolas próximamente.
 
¿Cómo se decidió que fuese en blanco y negro y en qué se inspiró para las escenas sexuales?”
 
Cuando planeé la película, en las dos primeras líneas quedaba claro que iba a ser en blanco y negro, por eso al principio me costó encontrar financiación. Esta es una película con un presupuesto bastante bajo y hecha en cuatro semanas. Me siento muy apasionada por el cine, estoy encantada de poder seguir haciendo películas. Quiero hacer películas hasta tener la edad de Agnès Vardà, es mi meta en la vida. En las escenas sexuales de las dos mujeres he mostrado lo que yo realmente quería ver y lo que pensé que podrían hacer, aunque también he innovado introduciendo elementos que me recordaban obras de Maruja Mallo, por ejemplo. Lo planteé así porque el sexo es donde ellas podían ser libres, ya que es algo que no tiene límites.
 
El matrimonio de “Elisa y Marcela” nunca fue anulado, a pesar de estar prohibido por la Iglesia Católica. ¿Por qué?
 
Nunca se dieron cuenta de hacerlo. Nunca pensaron en cancelarlo, porque estaban tan ocupados criminalizando el amor de estas dos mujeres, que ni lo intentaron.

Los proyectos más recientes de Isabel Coixet

Su nuevo proyecto, que se llamará “Snowing in Benidorm”, está apoyado por Pedro Almodóvar.
 
Siempre quise hacer una película así, desde la primera vez que estuve en Benidorm (España). Fue un poco difícil este proyecto, porque había mucha corrupción política allí y nadie quería hablar con nosotros. Benidorm es un lugar muy interesante, pero también controvertido. Para mi esa corrupción silenciada es uno de los símbolos de la fractura de la Unión Europea. Hay muchas comunidades de gente inglesa allí reproduciendo sus hábitos de vida de Inglaterra, pero con buen tiempo y sol en lugares como Benidorm. Eso era lo que a mi me interesaba retratar y lo que contaré en mi nuevo proyecto.

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