Calidad del aire
¿Es posible limpiar el aire de las ciudades alemanas?

Will over 30 kilometres of cable car system soon be transporting passengers across the Rhine in Cologne?
Photo (detail): © picture alliance/dpa/Federico Gambarini

Las ciudades alemanas tienen un problema: su infraestructura urbana, más los puntos de interconexión viarios que la rodean, son una fuente de contaminación atmosférica. Estos últimos años, cada vez más ciudades han emprendido iniciativas para contrarrestar esos efectos. En la tarea, suelen orientarse siguiendo proyectos que han demostrado su éxito en otras ciudades europeas.

De Nadine Berghausen

Prohibir circular los vehículos diésel

Hoy se considera que la causa principal de la contaminación atmosférica radica en valores excesivos de dióxido de nitrógeno, cuya responsabilidad se atribuye en particular a las emisiones de los vehículos diésel. Después de que en muchos lugares de Alemania se hubieran sobrepasado los valores límite de óxido nítrico, a partir de 2018 empezó a aplicarse en Stuttgart, Darmstadt y Hamburgo la prohibición de vehículos diésel. En otoño de 2019 está previsto que se les una Berlín, y después quizá más ciudades. Así, con el fin de mejorar la calidad del aire, determinadas zonas de estos centros urbanos pasan a ser tabú para turismos y vehículos pesados propulsados por gasóleo. Greenpeace Alemania, en cualquier caso, ve motivos de crítica en las prohibiciones, argumentando que solo tendrían sentido si librasen de emisiones diésel distritos o zonas centrales urbanas en su integridad. Para que las ciudades tengan aire más limpio, según Greenpeace, hace falta una solución de más calado: una concepción del tráfico totalmente nueva que traiga consigo autobuses y trenes urbanos cómodos y rápidos y vías ciclistas seguras.
Se atribuye en particular a las emisiones de los vehículos diésel los altos valores de dióxido de nitrógeno en los centros urbanos de Alemania.
Se atribuye en particular a las emisiones de los vehículos diésel los altos valores de dióxido de nitrógeno en los centros urbanos de Alemania. | Foto: © picture alliance/ZB/Sascha Steinach

“Lead Cities”

También el gobierno federal apuesta por el transporte público de cercanías, por lo que está fomentando el proyecto modelo “Lead Cities”, con un presupuesto de 130 millones de euros. Las ciudades modelo Bonn, Essen, Mannheim, Herrenberg y Reutlingen han presentado sus candidaturas con diferentes proyectos viarios que pretenden ante todo hacer más atractivo el transporte público de cercanías y mejorar así la calidad del aire. Los medios para ello son en su mayoría ofertas innovadoras de tarifas, intensificar la frecuencia de paso y ampliar los sistemas de alquiler de bicicletas. Mannheim, además, trabaja un problema actual específico derivado del auge del comercio por Internet: el aumento del tráfico debido a transportistas de paquetes. Dentro del concepto denominado “last mile”, los transportistas en sus entregas deben utilizar en la última milla bicicletas de reparto eléctricas. Los proyectos modelo cuentan con supervisión y valoración científicas a fin de poder ser aplicados también en más ciudades.

En bici se va más rápido

¿Por qué no usamos la bici y ya estaría todo solucionado? Es un medio de transporte sano y económico y no contamina el aire. La ciudad danesa de Copenhague nos da la pauta. Con su red de 400 kilómetros de carriles bici y más bicicletas que automóviles, la metrópolis danesa está considerada la capital ciclista por antonomasia. Un aspecto interesante: según indican los mismos vecinos, el cambio de medio de transporte no se ha debido a motivos como pudieran ser el medio ambiente, el ahorro o la salud, sino que, simple y llanamente, la planificación viaria favorable a la bicicleta les permite llegar antes a su destino si lo hacen sobre dos ruedas. Alemania, por el contrario, no está poniendo fácil el cambio a los usuarios de la vía pública: los automóviles aparcan obstaculizando el paso a los carriles ciclistas, y el trayecto puede volverse peligroso por las tensiones que sufre el tráfico. Por esa razón, entre los planes del Ministerio Federal de Transportes para la protección del clima está el de hacer más atractivo el tráfico ciclista, proyecto que incluye redistribuir el espacio público, bastante limitado.

Transporte de cercanías a un euro

Esta medida viene apadrinada también por otra capital europea: en Viena, quien opte por un abono anual puede recorrer toda la ciudad por un euro al día en autobús y tren urbano. Desde que se introdujo el billete de 365 euros, las cifras de pasajeros experimentaron el considerable incremento de 373.000 a 780.000. Así lo esperan también las “Lead Cities” alemanas: prevén que la notoria rebaja de tarifas incremente las cifras de pasajeros y mejore notoriamente la calidad del aire. Hay opiniones críticas que advierten de que la mayor demanda implicará intensificar frecuencias de paso y, por lo tanto, ampliar la flota de autobuses y trenes urbanos, pues, argumentan, si el tren llega por norma con 30 minutos de retraso y, además, viene hasta los topes, es de esperar que muchos usuarios vuelvan al automóvil particular.
Las ciudades alemanas prevén que una notoria rebaja de tarifas incrementará las cifras de pasajeros y mejorará notoriamente la calidad del aire.
Las ciudades alemanas prevén que una notoria rebaja de tarifas incrementará las cifras de pasajeros y mejorará notoriamente la calidad del aire. | Foto: © picture alliance/ZB/Monika Skolimowska

Semáforos inteligentes para hacer más fluido el tráfico

Arrancar, acelerar, frenar, de un semáforo hasta el siguiente: la rutina diaria de la circulación con paradas repetidas no solamente consume los nervios de los estresados viajeros pendulares, sino que también se ve afectada la calidad del aire. En busca de un tráfico más fluido, en Hagen y Wuppertal aspiran a modernizar los sistemas de semáforos. El proyecto forma parte del plan maestro “Movilidad sostenible”, puesto en marcha por el Ministerio Federal de Transportes. En los semáforos que rodean la vía de circunvalación del centro urbano, hay instalados veinte detectores, que registran dispositivos bluetooth –como por ejemplo teléfonos móviles– en el interior de los automóviles, para medir así el tiempo que tardan los vehículos entre los distintos puntos. De este modo se logra una lectura de la mayor o menor fluidez de la circulación. En un próximo paso hará acto de presencia la denominada “activación de semáforos inteligente”, en la que un ordenador central de tráfico se encargará de ajustar las fases en verde de los semáforos a la respectiva afluencia de tráfico. El Ayuntamiento de Hagen asegura que en la detección de móviles no se va a hacer entrega de ningún dato personal.
En Hagen y Wuppertal, el tráfico se regula mediante sistemas inteligentes de semáforos, estando previsto que contribuyan a aliviar los atascos
En Hagen y Wuppertal, el tráfico se regula mediante sistemas inteligentes de semáforos, estando previsto que contribuyan a aliviar los atascos | Foto: © Adobe

“City Trees”: un pulmón urbano en miniatura

Los centros urbanos necesitan pulmones verdes. Sin embargo, en ciudades ya muy pobladas, no queda apenas espacio para nuevos parques pensados a lo grande. Pero ¿y si un solo bancal recubierto de musgo tuviera la misma efectividad que docenas de árboles? Green City Solutions es una empresa emergente berlinesa que ha desarrollado esa alternativa. Su “City Tree” es una pared de cuatro metros de alto en la que crecen 1.600 especies de musgo. El musgo, gracias a su gran superficie, atrapa más partículas que los árboles, lo que lo convierte en el filtro más efectivo para captar polvo fino. De hecho, cada City Tree recoge al año 240 toneladas de sustancias perjudiciales. Varias ciudades alemanas y europeas están utilizando ya los City Trees. La empresa municipal de transporte público de Leipzig trabaja en un proyecto parecido: en este caso, ajardinar los techos de las paradas de autobús. Las plantas, al igual que los City Trees, filtran del aire el polvo fino. En vez del musgo, las 900 marquesinas sajonas dan arraigo a plantas del género Sedum –hierbas de hoja carnosa, como las siemprevivas–.

Contemplar el caos del tráfico a vista de pájaro

En cuanto a conceptos de tráfico alternativos, los actuales centros urbanos, agotadas ya sus posibilidades arquitectónicas, ofrecen posibilidades muy limitadas. Inspirándose en funiculares sudamericanos, como por ejemplo los de La Paz, en Bolivia, la lista ciudadana GUT ha presentado en Colonia la propuesta de un sistema de funiculares que superaría los 30 kilómetros de longitud. Trazado en zigzag, podría transportar sin emisiones hasta 300.000 pasajeros, que cruzarían el Rin libres de atascos y semáforos. Hay planes parecidos en Bonn, Wuppertal y Múnich.

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