Todxs contra todo — PUNK@50
El punk nunca fue simplemente música. El punk fue y sigue siendo, ante todo, una actitud: ruidosa, incómoda, autónoma y provista de un sano escepticismo frente a todo aquello que supuestamente no puede hacerse de otra manera. Desde la década de 1970, el punk ha desmantelado convenciones, reescrito reglas y alentado a generaciones enteras a tomar las cosas en sus propias manos, dejando huellas que van mucho más allá de la música, en el arte, la moda, la política y la vida cotidiana.
El proyecto del Goethe-Institut “Todxs contra todo. Punk@50” y esta edición de GEGENÜBER que lo acompaña siguen las huellas de este movimiento. Se trata de hablar de ruptura y resistencia, de subcultura y comunidad, de convicciones, humor y del placer de ser diferente. En lugar de narrar una historia conmemorativa pulida y complaciente, esta edición reúne perspectivas diversas sobre un fenómeno cultural que se resiste a cualquier intento de apropiación.
La edición punk de GEGENÜBER surge de una colaboración con Kaput – Magazin für Pop und Insolvenz, cuya mirada aguda sobre la cultura pop, el presente y las contraesferas públicas aporta una particular fuerza crítica a los textos reunidos aquí. Juntxs nos preguntamos: ¿qué queda del punk cuando el impulso de la ruptura se convierte en historia?, ¿y por qué su actitud resulta hoy más necesaria que nunca? Nos interesan las innumerables personas, lugares e ideas que han reinventado el punk una y otra vez y que lo han mantenido vivo hasta nuestros días. Esta edición de GEGENÜBER no cuenta el punk como un capítulo cerrado de la historia de la cultura pop, sino como un motor de energía cultural que encaja sorprendentemente bien en el presente: desafiante, creativo, a veces irritante, a veces inspirador, y aún difícil de domesticar.
El punk no ha muerto. Cumple 50 años.